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Noticia de Ideal 26 de agosto 2002

Rocío Dúrcal, recibida en su pueblo adoptivo al grito de «durqueña, quédate»

La reina de las rancheras se emocionó al visitar la calle que lleva su nombre.Más de 500 vecinos dieron la bienvenida a la cantante en la plaza de la localidad
 
 
El pueblo de Dúrcal se volcó ayer con la famosa cantante de rancheras que visitó junto a su marido Junior la localidad para dar el pregón de las fiestas populares -es tradición pregonarlas una semana antes de que comiencen- e inaugurar la iluminación artística del Puente de Hierro, más conocido como Puente de Lata por los durqueños.

Al grito de ¡«durqueña, durqueña, quédate a vivir con nosotros para siempre»! y de ¡«Rocío, guapa te queremos»!, más de 500 personas se dieron cita en la plaza de la Constitución para dar una cálida bienvenida a la reina de las rancheras , quien tomó prestado el nombre de Dúrcal para darse a conocer artísticamente, paseándolo por decenas de países de Latinoamérica y Europa.

La artista fue recibida en el Ayuntamiento por la corporación municipal en pleno con su alcalde, Manuel Megías, a la cabeza, quien le agradeció su presencia en la localidad para pregonar las fiestas.

Todo esto se desarrolló a escasos metros de distancia de la calle Rocío Dúrcal, en donde la cantante se emocionó al ver la placa que da nombre a esta céntrica vía, lo que la hizo recordar aquel lejano 15 de agosto de 1968 cuando fue nombrada hija adoptiva por elegir el nombre de Dúrcal. Lo más curioso de todo es que la por entonces jovencísima Rocío escogió este nombre al azar, ya que fue con los ojos vendados y sobre un mapa de España sobre el que posó el dedo resultando que el escogido era Dúrcal.

Flores y tomates

Igual que entonces, la visita de la cantante revolucionó ayer el pueblo, donde Rocío Dúrcal pudo sentir el cariño y el afecto que se le profesa. En la visita estaban presentes concejales que lo fueron hace 34 años y que no quisieron perderse la oportunidad de saludar a la artista, entre ellos Francisco Povedano, quien ha sido el alma mater del regreso de la Dúrcal a Dúrcal.

Muchas mujeres quisieron obsequiar a la cantante, regalándole flores, llevándole tomates recién recogidos de sus huertas o dulces típicos de la localidad. La artista, que para hospedarse ha optado por un coqueto alojamiento rural muy próximo al río, se conmovió al ver la expectación levantada y sentir el cariño popular. Y es que literalmente los durqueños y las durqueñas se la comieron a besos. Todos la querían tocar, abrazar o que les diera un autógrafo. «Rocío, guapa», le decían mientras ella explicaba que aunque la nacieron en Madrid se siente ya más de Dúrcal y que le hacía mucha ilusión ver que por el sur de España tiene un terruño donde se la quiere tanto.

Rocío Dúrcal aprovechó su estancia para visitar las conocidas bodegas Señorío de Nevada en la vecina localidad de Cónchar.