El Pregón de Rocío

El día 25 de Agosto de 2002, con motivo de las fiestas patronales del pueblo de Dúrcal, localidad que le dio apellido, Rocío Dúrcal fue invitada a leer el pregón y a visitar luego unas viñas y unas bodegas de la zona. Rocío y su marido, Antonio Morales, fueron acogidos con tanto cariño por los 6000 habitantes de Dúrcal que la policía municipal tuvo que protegerlos por su seguridad. A continuación reproducimos el pregón que procedió a leer Rocío en las fiestas de San Ramón:

"SR. Alcalde, Autoridades, Hermanos de Dúrcal:

Doy gracias a Dios por haberme concedido el privilegio de poder volver a este único y maravilloso lugar, a este mágico Dúrcal y vivir este día lleno de maravillosas emociones y revivir aquel 15 de agosto de 1968 que me hicisteis de los vuestros. Yo, soy de Madrid y Castiza. El inolvidable poeta andaluz, Rafael de León, me llamaba "La Madrileñota", pero también me siento durqueña por los cuatro "costaos" y a mucha honra.

Todo empezó en 1961 buscándome un nombre artístico eufónico. Lo de Rocío valía, pero el apellido me lo cambiaban cada día; que si Fiestas, otro día Venamejí, y así estábamos hasta que tuve la intuición de extender un mapa sobre una mesa, cerré los ojos, y recorrí con mi dedo índice Andalucía, sentí un algo especial y decidí abrirlos entre Granada y la costa y ... leí ¡DÚRCAL!

Se inició mi lanzamiento y los estrenos de mis primeras películas. En uno de ellos, en Granada, pedí conocer el pueblo por el que se me conocía en España y fuera de ella. Lo contemplé desde el otro lado de los puentes y apareció con sus casas blancas, serenas y bellas entre los huertos llenos de anárquicos frutales o entre filas de olivos... y al subir la cuesta más casas bellísimas y humildes, llenos sus balcones de geranios y claveles. Recorrí algunas calles del pueblo impregnándome de aromas de jazmines y madreselvas... escuche extasiada el gemido oculto del agua que corría bajo las calles y la vi saltando a borbotones por los caños y pilas de la fuente de la plaza... y de pronto unas voces infantiles gritaron "Es Rocío Dúrcal, es Rocío Dúrcal"... La noticia se extendió como la pólvora y yo salí de mi ensueño. Pasé unas horas únicas y volví a los estudios, como siempre a mi trabajo. Porque me he pasado la vida currando. A Dios gracias, y hoy día lo sigo haciendo.

Pasaron unos años, muy pocos, ya llevaba a Dúrcal en mi corazón, más películas, primer viaje a América: a México, mi segunda patria. En México me siento muy querida, tanto o m á s que en España, pero hoy ni madrileña, ni mexicana, hoy soy única y exclusivamente, de la cabeza a los pies, ¡durqueña!.

Un día me llegó una carta y con la carta la emocionante noticia, mi gente de Dúrcal y su alcalde a la cabeza, Don José Enrique Puertas, me pedían volver para inaugurar una calle con mi nombre y hacerme hija adoptiva. El entusiasmo me desbordó. El empresario de Granada, Don Rafael Casado, me ayudó muchísimo en los preparativos con Paquito Povedano y Manuel López.

Y llegó el día. Me esperabais a la entrada del pueblo con la banda de música dirigida por Pepe González. El autor teatral y escritor D. Enrique Lovet, viajó ese día desde Bilbao para ofrecer el acto. Dejó los ensayos del Tartufo, con Adolfo Marsillach nunca se lo agradeceré lo suficiente. También un autobús lleno de periodistas destacados, que días después contaron las bellezas de este pueblo, y el cuadro flamenco del Tablao las Brujas, de Madrid. Llegamos a la plaza. Era la hora de la misa de doce. Entré en la iglesia. Me embargó la emoción y noté físicamente el calor y el cariño que cada uno me dispensasteis.

Luego descubrimos la placa de la primera calle que llevaría mi nombre. Con la inscripción en la piedra, quedó grabado de una forma invisible, pero cierta, en mi corazón, para siempre. Pasó en aquel momento por allí "El Tieso" con un burro y me subió. Atravesé la plaza feliz, como una niña con un juguete nuevo.

Después almuerzo en "El Zahor", e inauguramos el primer restaurante que se abría en la carretera a la costa. Creo recordar el menú: Habas con Jamón, tortilla del Sacromonte, meló n y chumbos. ¿Hay algo más gitano y granadino?. Por la noche en los jardines bellísimos de Echevarría y sobre un escenario levantado en el estanque, rodeada de naranjos y limoneros, bajo un cielo cuajado de estrellas, ofrecí un recital, que recuerdo como uno, el más emotivo quizás, de mi ya larga vida artística.

Más películas, teatro, América, América, ... ya no solo México, también Colombia, Puerto Rico, Venezuela, Argentina y Estados Unidos (Las Vegas, San Francisco, Miami, Atlantic City, Chicago, New York), o sea, de nuevo la ausencia, pero siempre en mi corazón Dúrcal. Y volví otro año por San Ramón y canté en el parque de la estación. Dúrcal se había transformado casi por completo. Me contaron que las divisas de la emigración habían hecho de Dúrcal y sus gentes un pueblo moderno, aunque algo seguía igual, vuestro calor y mi afecto, pero permitidme un consejo, que la ola del progreso no os ahogue. Que mantengáis vivas vuestras tradiciones y esa alegría que os caracterizó siempre. Que el aire y el campo sigan limpios y puros; que en navidad complemente vuestra mesa el portajillo de castaña y los hojaldres. Que cada tres de febrero, saquéis a San Blas por las calles, flotando sobre una riada humana durqueñas y durqueños, rojas las manos de amor, que bendice vuestras familias y hogares. Que no falten, la madrugada de Pascua, los ramos de olivo, laurel y azahar en las rejas de las novias, ni los veinte mil huevos que cada año os estrelláis en los hornazos por los llanos de "Marchena", el río o la explanada.

Que cada quince de mayo, romeros de San Isidro, escuchen los pájaros vuestros trinos rocieros. Que la noche de San Juan pongáis con ilusión infantil, el huevo de gallina negra en el vaso de agua, que a la mañana estar á transformado en barquito de vela.

Y el 31 de agosto, tras 365 de gestación expectante, se abran en un parto singular las puertas de la iglesia y salga a la luz el no nacido, el más mudito de los silenciosos santos: San Ramón.

No quisiera despedirme sin enviar mi afecto y mi amistad a todas aquellas personas que como yo extienden el nombre de Dúrcal por otras latitudes y a todos vosotros, que sentís el orgullo de haber nacido en esta bendita tierra."

Rocío Dúrcal pregonera de las fiestas de Dúrcal San Ramón 2002 27.08.2002 | Antonio Gil de Carrasco

Rocío visita Dúrcal por cuarta vez, en este caso para pregonar las fiestas e inaugurar la iluminación del “Puente de Lata”.

El 25 de agosto será una fecha para recordar durante muchos años en el pueblo de Dúrcal. La comisión de fiestas se encargó de hacer las gestiones pertinentes para que el pregón de las Fiestas de San Ramón 2002, fuese pronunciado por la artista y cantante de fama mundial Rocío Dúrcal.

Al principio se pensó que la empresa no sería fácil, ya que además de los múltiples compromisos que siempre tiene la Dúrcal, ésta acababa de salir de una grave operación y la empresa se preveía harto compleja. Sin embargo La Comisión de Fiestas se quedó impresionada, pues habló con Antonio Morales, el Junior de los Brincos y de Juan y Junior, y, a la postre, marido de Rocío Dúrcal, y éste tras consultar con ella, aceptó la invitación en su nombre de forma inmediata.

Hay que reconocer que nuestro pueblo es conocido en toda España y en México, gracias a la genial Rocío Dúrcal, cuyo verdadero nombre es Marieta de las Heras Ortiz, la cual ha dado tinte internacional a nuestra entrañable localidad, por lo que la idea fue acogida con entusiasmo por el 99,9% de la población de nuestro pueblo. ¿Quién mejor que ella para ser pregonera de nuestras fiestas de verano?. De todas formas había también un cierto escepticismo a que Rocío Dúrcal realmente viniera, ya que sería normal verla pregonar las fiestas de San Isidro en Madrid, o las Fallas en Valencia, ciudades que la han visto crecer, pero muchos pensábamos que podía dejarnos plantados en el último momento.

Sin embargo no fue así. Rocío llegó el 25 de agosto por la mañana y se dirigió al Ayuntamiento donde una multitud enfebrecida la esperaba vitoreándola y dedicándole en voz alta toda clase de piropos. Debo reconocer que me impresionó ver a Rocío llorando, y mucho más ver llorar también a Junior, su marido. Rocío saludó desde el balcón del Ayuntamiento a todos los durqueños allí congregados, y aquello fue el delirio. Le pregunté ¿Rocío, por qué lloras?, y me contestó que porque veía que el cariño que le dedicaba la gente era genuino, que allí no había ningún montaje, sólo una comunicación espiritual entre ella y el pueblo de Dúrcal.

La salida del Ayuntamiento fue tremenda, la gente se arremolinaba en torno a ella besándola, estrujándola, pidiéndole autógrafos, y los que tratábamos de protegerla, nos encontramos con una Rocío que lejos de asustarse o tratar de evadirse, contestaba, besaba, abrazaba, firmaba a todo el que se lo pedía. Por fin entramos en los coches y nos dirigimos hacia Cónchar a las bodegas Señorío de Nevada, donde José Pérez Arco, ofreció a toda la comitiva que acompañábamos a Rocío un ágape extraordinario que había sido preparado por el Restaurante Ruta del Veleta, junto a una degustación de sus mejores caldos. Al mismo tiempo nos narró todo el proceso de elaboración del vino, ante todos los medios de comunicación locales, comarcales y nacionales.

Terminada la degustación de vinos nos dirigimos al Alojamiento Rural El Molino del Puente (Bío Dúrcal), que ofreció un espléndido almuerzo a Rocío y Junior, junto a una serie de invitados del Ayuntamiento. Aquello parecía la una fiesta, cientos de durqueños estaban esperando a Rocío Dúrcal para seguir profiriéndole toda clase de piropos y ella nuevamente volvió a emocionarse. Durante el almuerzo el famoso escritor hispano-irlandés Ian Gibson que se encontraba por los alrededores, al enterarse de la presencia de Rocío Dúrcal y Junior, se acercó a saludarlos. Asimismo se presentó una admiradora muy joven de Rocío Dúrcal que había venido desde Sevilla solamente para verla y ella con su habitual buen hacer la atendió con una gran ternura.

Como no era cuestión de acabar con ella, sobre las cinco de la tarde le sugerimos que descansara un poco, y a las ocho reanudamos el trabajo. Primero con una rueda de prensa a los medios de comunicación acreditados y después con una mesa redonda, organizada por VICODUR en uno de los salones del alojamiento, en la que participó además de Rocío Dúrcal, el Alcalde, D. Manuel Megías, El Concejal de Fiestas, D. José Molina, el Profesor y pintor Antonio Serrano, programa que fue presentado por un servidor, a instancias del Ayuntamiento, y de VICODUR. El programa fue de una gran ternura y se pasó revista a la actividad profesional de Rocío Dúrcal, así como al hecho de haber elegido el nombre de nuestro pueblo como nombre artístico, hecho del que todos nos congratulamos.

Con puntualidad inglesa a las 22 horas Rocío Dúrcal pronunció el pregón de fiestas, presentada por Antonio Serrano, que había trabajado codo con codo con ella para la elaboración del mismo y allí se vivieron unos minutos mágicos. Por primera vez la gente comentaba que se les había hecho corto un Pregón de Fiestas, ya que habían disfrutado enormemente con las palabras y el gran cariño que la Dúrcal había dedicado a nuestro pueblo. Al terminar el Pregón Se obsequió a Rocío con un cuadro de la plaza en el que se podía ver la calle que lleva su nombre, del pintor Antonio Serrano, una mantilla hecha a mano y una placa conmemorativa del acto, y de nuevo volvió a emocionarse. La gente estaba encantada. Era ella en carne y hueso agradeciendo a nuestro pueblo todo el cariño que le estaba demostrando, y su hija menor, Shaila de los Ángeles, que había llegado a pueblo poco antes del Pregón, se abrazó a su madre y entre lágrimas comentaban la bondad y el cariño que estaban recibiendo.

Aunque ya se la notaba cansada, Rocío siguió el Programa y de la plaza se dirigió al Puente de Lata y a una orden suya a través de la telefonía móvil, se inauguró la iluminación del emblemático Puente. Junior le decía que ya estaba bien, que tenía que descansar. Sin embargo aceptó la invitación a cenar de Bío Dúrcal, y ella que es una gran cocinera, definió la cena como una serie de exquisiteces cuyas recetas ya quisieran tener muchos de los mejores restaurantes de España.

A las 24 horas Rocío y Junior se retiraron a descansar prometiendo que volverían mucho más a menudo, pues las sensaciones que habían recibido en nuestro pueblo, no las había percibido en ningún otro sitio.

Todos le deseamos que siguiera con su carrera de éxitos y que continuara haciendo nuestro pueblo cada vez más internacional con su arte, su talento, su simpatía y su belleza, y agradecimos a la Comisión de Fiestas, la excelente idea de haberla hecho pregonera de las fiestas de San Ramón 2002.

Antonio Gil de Carrasco

Sacado de Lycos