El 10 de febrero de 1923 se inauguraba en medio de una multitud de cohetes, palmas reales y vivas de la muchedumbre, el tranvía a El Padul. El primer viaje, en el que venían, autoridades de Granada, periodistas y el responsable de todo esto: Don Alfredo Velasco, Director de la Compañía de Tranvías Eléctricos de Granada, llegaba a las 4:30 de la tarde. Recibidos por una multitud entre la que se encontraban el alcalde Don Francisco Javier Villanueva y concejales, el juez, el párroco Don Adrián López Iriarte y distintas personalidades, el Arzobispo bendijo la estación, la banda de Música interpretó la Marcha Real y el pueblo vitoreó a las autoridades granadinas y paduleñas. Tras las presentaciones, los invitados se dirigieron a las Escuelas Pérez de Herrasti donde el secretario habló así:
"No se ha conocido en la historia de este pueblo, día de tanta felicidad ni acto tan solemne como el que se acaba de realizar a favor del mismo, con la inauguración del ferrocarril eléctrico debido sólo a los trabajos del sabio y culto ingeniero militar Don Alfredo Velasco, el que sin duda, enviado a nuestra provincia por la Virgen del Pilar, se dedicó desde su llegada a trabajar en el espíritu del rico, y consiguió por gracia de tan excelsa Patrona que aquel pusiera a su disposición capital necesario para dar trabajo y tranquilidad al pobre obrero, medios de locomoción a la clase media y grandes productos capitalistas."
La línea de El Padul ofrecía su servicio de hora y media en hora y media, desde las seis de la mañana hasta las ocho de la noche. Además, había un coche a la salida de los teatros y cuando no había función, a las 12 de la noche. (30 años después el último viaje de los autobuses de Granada a Padul es a las 10 de la noche).
En 1922 una nueva concesión ferroviaria permitió a la compañía Tranvías de Granada crear una nueva línea que, partiendo de Armilla llegaría hasta el pueblo de Alhendin. En 1923 se prolongaría este ferrocarril hasta Padul, llegando a Dúrcal en 1924
La estación de de Padul aun se mantiene con la estructura externa igual a como estaba cuando prestaba su servicio. Su sala de espera parece que está a punto de abrirse para la llegada del próximo tranvía. Mantiene en un perfecto estado el edificio, el andén (situado a más baja altura, para interpretar la antigua posición del paso de las máquinas) y la plataforma de este para protegerse de la intemperie
El almoadillado de las paredes y su pintura en blanco y amarillo era típico de todas las estaciones de entonces. por lo que muestra un buen estado de conservación

A la izquierda la estación a la derecha la subestación, entre ambas,
antiguamente, pasaba el tranvía
"Para el suministro eléctrico a esta nueva línea, se construyó una Central Generadora en Dúrcal de 4.000 CV de potencia, y tensiones de salida de 25.000 y 60.000 voltios. La maquinaria era suiza, de la casa Oerlikon. Esta central era conocida como “El Salto de Dúrcal”. La tensión de alimentación de los coches motores (1.200 voltios) se consiguió mediante la puesta en marcha de la Subestación Eléctrica de Padul, en su momento una de las más modernas de España, y que transformaba la tensión de la electricidad que le llegaba de la Central, a 25.000 voltios. La tensión de alimentación de esta nueva línea era superior a la existente en el resto de la red (500 voltios), por lo que el material motor que se usaba en ella debía tener los motores adaptados para trabajar con esta tensión"
La subestación por fuera y por dentro. "En aquellos tiempos"
La subestación era por lo tanto una estructura bastante moderna, que en su tiempo llegó a representar un fuerte avance técnico para la zona. Actualmente en su interior alberga la Casa Cultural de la población, dado la grandes dimensiones que posee.
Tras su clausura el 20 de enero de 1974, el tranvía dejó también unos ajardinamientos, que hoy, bastante modificados, ha formado un hermoso jardín en el centro del pueblo
El entorno se ha embellecido bastante al integrar en los dominios de los terrenos del antiguo tranvía el nuevo Ayuntamiento y una Carpa gigantesca multiusos