Ir a Noviembre de 2005 en la Web

A continuación los artículos no publicados en la Web de este número

Noviembre 2005

viñeta El_pan_nuestro_de_cada_día
viñeta Orgullosos_de_su_banda_centenaria
viñeta La_Confederación_Granadina_de_Empresarios_designa_Padul_sede_de_un_centro_de_servicios_avanzados_
viñeta Un_vecino_de_Restábal,_Juan_Amancio_Ruiz,_es_coleccionista_de_piedras
viñeta Jóvenes_de_todo_el_Valle_en_la_Gimkana_comarcal

El pan nuestro de cada día


Manuel y Antonio Nievas, en su horno.

Los hermanos Nievas Molina, fieles cumplidores de este precepto en su panadería, que lleva funcionando desde hace 75 años, atendiendo a los paduleños

Casi tres cuartos de siglo cumpliendo con el mandato divino y haciendo que muchas personas puedan ver satisfechas sus necesidades diarias de pan. Son los hermanos Manuel y Antonio Nievas Molina, para los paduleños los hermanos "Domenes". Nacieron junto a sacas de harina y olor a pan cocido. Su vida ha transcurrido entre un viejo molino, en el "Callejón del Tío Conejo" cerca de la calle Real, y al pie de un horno morisco.

"Eran aquellos unos hornos, explican, en forma de cueva que había que calentar con aulagas antes de introducir la leña".

La aulagas, "ulagas" para los paduleños, las bajaban los arrieros desde los cerros que circundan el pueblo. Fueron muchos los leñadores pero citan, con especial afecto, a Fernando "el de la Rejona", recientemente fallecido, porque fue el que más haces llevó a su horno.

Sus recuerdos se pierden en los recovecos del tiempo y, al evocar el pasado, la nostalgia pone un nudo en sus gargantas y profundos sentimientos en el corazón a la hora de revivir hechos puntuales de los que fueron protagonistas.

A su memoria acuden los años difíciles de la posguerra que ellos, desde su condición de panaderos, vivieron con intensidad. El destino los convirtió en testigos de la plaga de hambre y privaciones que azotó a los paduleños.

Recuerdan las cartillas de racionamiento y las colas de los vecinos para hacerse con el "pan de la ración" de color negro y de aspecto tan desagradable que su sola visión "quitaba el apetito".

Las anécdotas, entre trágicas y divertidas, se amontonan en su memoria. La más recordada la que vivieron junto a su padre con motivo del cierre del molino. La cuentan con esa forma peculiar de hablar que tienen los que han nacido en este pueblo.

Los tiempos difíciles

"La Guardia Civil, siguiendo la orden de Abastos, precintó el molino y, como no teníamos otra cosa "pa" comer, nuestro padre quitó el precinto y siguió moliendo. A nosotros nos mandaba a la puerta de Cunini "pa" vigilar si venían los civiles y cuando "viamos" alguno aso- mar por la calle "Ral" corríamos a dar la señal de alarma".

"Al poco las cosas se pusieron más difíciles y tuvimos que instalar el molino, que era clan- destino, en la placeta de las Calventas, bastante cerca del otro".

En este recorrido por su trayectoria vital, hablan de las tablas de pan que las mujeres amasaban en sus domicilios y que ellos recogían, para cocer- las, transportándolas sobre la cabeza con el típico "roete". No olvidan la época en la que los panaderos lo repartían con un burro por las calles.

"Utilizábamos vales y cambiábamos a los labradores un kilo de pan por uno de trigo".

Pioneros en roscos de anís Se sienten orgullosos de haber sido pioneros en la elaboración de roscos de anís en el Padul y refieren las vicisitudes que pasaron hasta que se hicieron con la fórmula. Señalan que, aunque siguen utilizando la receta heredada de sus antepasados para hacer el pan, los medios de cocción de hoy son bastante más cómodos y sofisticados. Todo ha cambiado y ya no se valen de las largas palas que usaban para introducir las piezas dentro del horno.

La historia de su vocación panadera puede leerse en la pared lateral del despacho de venta del pan. La inició su abuelo Francisco Nievas Doménech cuyas recetas se han ido transmitiendo de gene- ración en generación hasta llegar a ellos de la mano de su padre.

El escrito, de indudable interés, termina con esta reflexión: "De nuestro abuelo aprendimos que no es tan importante tener muchos medios sino pasión y amor por lo que se está haciendo".

Orgullosos de su banda centenaria


En la imagen, la Banda Amigos de la Música de Dúrcal'; preparándose para el concierto de inauguración de la plaza de Dúrcal, el pasado 30 de agosto.

Redacción

Más que orgullosos están los durqueños de su banda de música municipal, que acaba de cumplir nada menos que 125 años. Fundada por el almociteño Diego de los Santos Megías Terrón, la banda de Dúrcal fue de las pro- meras que se constituyeron en España, y fue premiada en el homenaje a Zorrilla.

Siglo y cuarto después la banda tiene un gran arraigo en el pueblo y ha contribuido a aumentar la cultura musical del pueblo de Dúrcal.

La Confederación Granadina de Empresarios designa Padul sede de un centro de servicios avanzados

José Villena

La Confederación Granadina de Empresarios ha considerado El Padul como el lugar más adecua- do para la instalación del centro que la Red CSEA ha concedido a la comarca y que viene a unirse a los que ya funcionan en la provincia de Granada.

El presidente de la asociación paduleña ASIEP, en una reunión celebrada el pasado día 21 de octubre, señaló que, con la apertura de este centro, la Confederación de Empresarios de Andalucía, CEA, con el apoyo de la Junta y de la Unión Europea a través de los Fondos FEDER de desarrollo regional, presenta un nuevo proyecto de expansión y especialización tecnológica con el objetivo de potenciar la prestación de los servicios existentes en la actualidad.

Para la consecución de este objetivo el proyecto, que se extiende a las comarcas del Valle de Lecrín y del Temple, seguirá dos grandes líneas de actuación, expansión territorial y especialización tecnológica con la finalidad de dar respuesta a los sectores económicos más débiles e impulsar el desarrollo de los servicios avanzados basa- dos en la nuevas tecnologías.

Un vecino de Restábal, Juan Amancio Ruiz, es coleccionista de piedras


Parte del pequeño museo que Juan Amancio tiene en su casa.

Vitaliano Fortunio

La imaginación de las personas no tiene límites, y sus aficiones mucho menos. En nuestro deambular por los pueblos del Valle de Lecrín hemos encontrado con que el hobby de un vecino de Restábal, de nombre Juan Amancio Ruiz, es coleccionar piedras.

En su constante caminar por caminos y veredas del secano restabeño, él trabaja en la agricultura, recoge los pedruscos que le llaman la atención y que, a su juicio, vale la pena conservar. De esta manera ha logrado crear un museo del que, en la fotografía, les mostramos una pequeña parte.

Jóvenes de todo el Valle en la Gimkana comarcal


Los monitores almorzando en el bar Jovi (Restábal).

José Villena y Vitaliano Fortunio

Organizada por la Mancomunidad de Municipios se celebró el día 22 del pasado mes de Octubre una gymkana en la que participaron jóvenes de Padul, Dúrcal, Villamena, Albuñuelas, El Pinar y El Valle. No estuvo presente Lecrín por- que este municipio tiene un convenio especial con la Diputación para toda clase de eventos deportivos

Durante toda la mañana un numeroso grupo de chicos de ambos sexos, dirigidos por monitores, recorrieron el Valle siguiendo una serie de pistas que les iban mostrando a través de sobres cerrados y de algunas emisoras locales de radio.

La prueba tuvo como colofón un reconfortante almuerzo servido por el restaurante del bar JOVI, conocido también como La Despensa de El Valle.


Jóvenes de toda la comarca participando en la gymkana