El
municipio de Agrón se sitúa a caballo entre las elevaciones alpujárrides de las
sierras de Mora y Pera y la llanura postorogénica de la Vega de Granada,
estando localizado fisiográficamente dentro de la comarca del Temple,
constituida por un terreno llano, endorreico y árido. El núcleo principal
alberga una población de 212 habitantes, lo cual supone la práctica totalidad
de los efectivos censados en el municipio.
Agrón
está localizado en unas tierras cargadas de historia, como lo demuestran numerosos
restos de asentamientos prehistóricos, fenicios y cartaginenses. Tras la
dominación islámica y posterior conquista cristiana, se suceden períodos de
prosperidad y crisis, hasta desembocar en una situación de decadencia de la que
aún trata de salir.
Su
núcleo urbano se ha desarrollado al pie de las sierras que lo rodean, mostrando
una estructura urbana ordenada y escueta,
junto a un cruce de la carretera comarcal 340. El viario es amplio y las
manzanas de gran tamaño con formas trapezoidales. Una carretera local que
accede al núcleo por el oeste se ha constituido en el eje de ordenación y
desarrollo más reciente de su paisaje urbano.
Los
elementos más destacados desde el punto de vista arquitectónico son la iglesia
parroquial y el cortijo de Fatimbullas, de lord Douro, duque de Wellington, de
más de 2.000 hectáreas.
La
base fundamental de su economía es una agricultura de secano dedicada al olivo,
el cereal y el almendro, reduciéndose el regadío a parcelas de mínima
superficie ubicadas en las riberas de los ríos que circundan este territorio.
Tanto el sector servicios como el sector industrial son prácticamente
inexistentes y responden a demandas locales.
Este
municipio se extiende, limitando con la provincia de Jaen, por el borde
noroccidental de la Hoya de Guadix, depresión elevada rellena de materiales
terciarios y cuaternarios que se sitúa en pleno corazón de las Béticas formando
parte del llamado Surco Intrabético. El núcleo urbano de Alamedilla se sitúa
junto al río Guadahortuna, que recorre el municipio de oeste a este. La mayor
parte de su territorio está cubierta por cultivos de secano y
matorrales-espartizales, ciñéndose los regadíos a las áreas más cercanas a los
cursos de agua. Pertenece a una comarca que sufre una fuerte regresión
demográfica a favor de centros más dinámicos, distribuyéndose su población en
pequeños núcleos rurales como El Hacho, Los Oquedales, El Peñón y Rambla de los
Lobos, todos de escasa entidad poblacional, pues 951 de los
1.007 habitantes del término municipal se localizan en la cabecera
municipal.
Fenicios,
cartaginenses y romanos se establecieron en estas tierras atraídos por su
privilegiada situación como camino natural hacia el centro peninsular, desde el
Levante y la costa de Almería, así como por su bondad en recursos naturales.
Sin duda estas tierras vivieron su época más próspera cuando, tras la
fragmentación del Reino de Granada, estaban dentro de la Corte del Rey El Zagal.
El
núcleo urbano se haya emplazado en la falda de un cerro, configurando un
apretado caserío en torno a una plazuela central y desarrollándose en las
márgenes de la carretera que va hacia Guadahortuna, al norte, y junto al camino
que lo une con Torre-Cardela, al oeste. La arquitectura popular presenta
viviendas unifamiliares, generalmente de dos plantas, con rejería en ventanas y
balcones y techumbre a dos aguas cubierta de teja árabe. Las viviendas de
construcción más reciente se caracterizan por la utilización de nuevos
materiales constructivos como los zócalos o
las balaustradas.
La base fundamental de su economía es la agricultura, prevaleciendo el secano sobre el regadío. Olivar, almendros y cereales dominan el secano, apareciendo en regadío todo tipo de hortalizas y árboles frutales.
El
municipio de Albolote se localiza próximo a la capital provincial,
concretamente al noroeste de la mísma. Su término municipal presenta una forma
alargada, abarcando desde los terrenos de la Vega hasta los confines de la
Sierra del Pozuelo, perteneciente ya a los Montes Subbéticos. La altitud media
municipal es de 654 metros y cuenta con una población total de 12.455
habitantes repartidos entre la cabecera comarcal con 10.629 habitantes, lo cual
supone un 85% del total municipal, y tres núcleos secundarios de población:
Cortijo del Aire, El Chaparral y Parque del Cubillas.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
en sentido genérico. En época romana debió estar inscrito dentro de la red de
villae para la explotación agrícola existente en el área. En época
musulmana se encontraba ocupado por una población campesina dedicada al cultivo
de moreras para la producción de seda. Desde el siglo XIV sufre las continuas
incursiones cristianas buscando dar fin a la ocupación árabe. En 1.490 se
comienza la destrucción sistemática de los cultivos. La repoblación posterior
de las tierras se efectuará mediante la venta directa a campesinos castellanos
por merced real como pago de servicios prestados a la Corona. En el siglo XIX
forma parte, junto con Cúllar Vega, del despegue económico que sufre la Vega al
sembrar Juan López Rubio y Juan Creus 1.800 marjales de remolacha y repartir
simiente a quien quisiera cultivarla, para de este modo revitalizar la
industria azucarera.
Albolote presenta
una morfología urbana de trama en damero con calles ordenadas, resultado de la
planificación de urbanizaciones residenciales y poblados de colonización, y
cuyo elemento arquitectónico más destacado es la iglesia parroquial dedicada a
la Encarnación del Hijo de Dios y Anunciación de Nuestra Señora. Su estructura
urbana tiene como ejes principales la calle Real, la Avenida de los Reyes
Católicos y El Paseo de Colón, que forman una especie de tridente entre cuyas
intersecciones y en torno a las cuales ha ido creciendo el núcleo.
Morfológicamente presenta tipologías edificatorias variadas desde la vivienda
tradicional, a lo sumo de dos alturas, con rejería en ventanas y balcones y techos
a dos aguas, hasta las viviendas plurifamiliares en bloque de varias alturas
pasando por las modernas viviendas unifamiliares tipo chalet, tanto adosadas
como exentas, que proliferan en las urbanizaciones de más reciente edificación. Al este del casco urbano se concentra un uso
de tipo industrial que se traduce en un conjunto de naves de almacenaje e
industrias de baja transformación.
Como consecuencia
de su localización en la zona norte del área metropolitana de la capital
granadina este municipio se encuentra ocupado por diversos complejos
residenciales tales como Cortijo del Aire, Parque del Cubillas y Cortijo Petre,
que acogen a una población que ejerce su actividad profesional en la capital.
Además, su ubicación en la Vega ha propiciado la instalación de otros núcleos
ligados a las políticas de promoción agraria, como es el caso de El Chaparral,
poblado de colonización fundado por el IRYDA (Instituto para la Reforma y
Desarrollo Agrario).
Su situación en el
entorno de la capital provincial favorece la ocupación de su población activa
en el sector servicios, seguida de la construcción. Las dotaciones que ofrece
el municipio a la población son suficientes para cubrir sus necesidades
básicas; a niveles superiores, las cubren Maracena y Granada.
Este municipio se extiende por la ladera sur de la Sierra de Contraviesa. Geográficamente se enclava dentro de la Baja Alpujarra, donde la vegetación autóctona de acebuches, adelfas y palmitos, convive con las áreas cultivadas de cereal, viñas y almendros. El núcleo urbano de Albondón tiene una población de 932 habitantes, el 71% del total municipal. Todo el término de su nombre es completamente serrano y su población se distribuye en multitud de caseríos, siendo Los Cózares, Los Carrillos y Los Puñaleros los de mayor entidad. Otros núcleos diseminados son Los Gálvez, Los Huecos y Los Vargas, nombres de sus antiguos pobladores y que hoy pierden población.
Villa de origen árabe, fue hasta 1.653 anejo de Albuñol, formando parte del señorío del conde Cifuentes. A mediados del XIX alcanzó una considerable población que ha ido descendiendo progresivamente ante la escasez de recursos.
Su núcleo urbano aparece colgado en la ladera meridional de La Contraviesa a una altitud media de unos 900 metros sobre el nivel del mar. Su estructura urbana es el resultado de la adaptación a la orografía, presentando un viario sinuoso y quebrado que enmarca manzanas irregulares en las que se escalonan sus casas blancas de morfología típica alpujarreña. Estas viviendas se encuentran construidas con materiales tradicionales (piedra y lastras de pizarra) y presentan techo plano cubierto de launa impermeable.
El edificio más sobresaliente del conjunto urbano es la iglesia parroquial dedicada a San Luis.
La población vive fundamentalmente de la agricultura, cultivándose vid, higos y almendros. Son famosos sus vinos y las pasas, contando con una fábrica de toneles para sus caldos. Ante la escasez de recursos, muchos efectivos se ven obligados a emigrar a la costa para trabajar en el sector servicios.
Municipio
localizado en la altiplanicie de Guadix, en la falda Norte de Sierra Nevada, a
una altitud media de 1.115 metros. Esta depresión elevada se encuentra colmatada
por sedimentos postorogénicos (terciarios y cuaternarios) sobre los que se
alternan los secanos cerealistas, con los regadíos y algunas áreas de pastizal
y matorral, entre las que aún sobreviven retazos de antiguos bosques de
encinas. Cuenta con una población de 509 habitantes, concentrada en el único
núcleo de población: Albuñán, su cabecera municipal.
Su historia se
encuentra ligada a los sucesos acaecidos en la Depresión de Guadix desde la
aparición de los primeros asentamientos. La existencia de fértiles vegas al
borde de los ríos que surcan la Hoya y de yacimientos de hierro y cobre
favorecieron la presencia humana desde antiguo. En época romana se surca toda
la comarca con vías de comunicación que justifican no sólo la permanencia de
los asentamientos existentes, sino su crecimiento. Muchos de los poblados
romanos se vieron aumentados en época
musulmana, pero con la sublevación morisca muchos de estos núcleos se vieron
desprovistos de su población, comenzando de este modo su decadencia.
El desarrollo del
plano de la ciudad se ha efectuado paralelo al trazado de la vía de
comunicación que la atraviesa. Presenta, por tanto, una morfología lineal en
donde las viviendas se han ido distribuyendo ordenadamente en las márgenes de
la carretera. Las calles secundarias, de escasa longitud, se disponen
perpendiculares a la calle principal. El conjunto urbano se encuentra rodeado
de huertas de regadío. En el plano arquitectónico no posee elementos dignos de
interés salvo la iglesia parroquial.
La agricultura es
la principal fuente de ingresos de su población, destacando la producción de
cereales, aunque también posee zonas de huerta. A la agricultura se suma la
ganadería vacuna y lanar.
Albuñol,
con categoría de ciudad por concesión de la Corona, se sitúa entre dos ramblas,
la de Ahijón y Aldáyar, que forman un amplio anfiteatro al pie del cerro de Las
Yeseras, derivación secundaria y poco elevada de la sierra de la Contraviesa.
Distribuye su población en varias
cortijadas, aldeas y diseminados como son Los Chaulines, La Ermita, La Rábita,
El Pozuelo y Los Castillos, estos tres últimos situados en la costa. Cuenta con 5.566 habitantes, muy repartidos entre las cinco
entidades de población, si bien en el núcleo cabecera (2.702 habitantes) y en
La Rábita se concentra la mayor parte. Se trata de una población a medio camino
entre la costa y la Alpujarra, teniendo salida al mar por el puerto de
La Rábita.
De
origen presumiblemente romano, su topónimo significa “Las pequeñas viñas”. Fue
cabeza del Gran Çehel o de la Gran Costa alpujarreña, que estuvo
defendida, durante los siglos del esplendor nazarí, por el castillo de La
Rábita. A partir del siglo XVI fue sede del señorío de don Luis Zapata
Portocarrero, que se la compró a la reina doña Juana, hija de los Reyes
Católicos.
Construida en un
plano ligeramente inclinado sobre el que se escalonan sus casas blancas, está
completamente rodeado de almendros constituyendo un bello enclave. Este núcleo
se desarrolló íntimamente condicionado por el medio físico así como adaptado a
la explotación rural del territorio circundante. El resultado es una estructura
orgánica de calles estrechas y empinadas adaptadas a la orografía, asi como una
morfología de casas blancas realizadas en piedra y pizarra, encaladas y escalonadas
sobre la ladera que presentan los rasgos propios del hábitat alpujarreño.
En su patrimonio
histórico-artístico destacan la iglesia parroquial de San Patricio, las recias
casonas señoriales de la calle Real, la plaza del Ayuntamiento y el Castillo de
La Rábita, así como la Cueva de los Murciélagos, localizada en su término
municipal.
Centro subcomarcal
de la zona, su economía se basa fundamentalmente en el cultivo de almendros,
frutas y hortalizas extratempranas sobre enarenados, y vid, no en vano es
famosa por su “vino de costa”.
El municipio de
Albuñuelas se sitúa a caballo entre las últimas estribaciones de las sierras
Tejeda y Almijara y el Valle de Lecrín, profunda fosa tectónica trasversal a la
Cordillera Bética. El núcleo urbano principal se localiza al pie de la Sierra
de Albuñuelas, junto al río del mismo nombre. Su población es de 1.329
habitantes cuyo 93% se concentra en el propio Albuñuelas y el resto en la
pedanía de La Loma.
No puede determinarse
con precisión el origen del asentamiento, pero se presupone que fue fundado en
época romana. Su historia se engloba en la experimentada por el Valle de Lecrín
en su conjunto, siendo en época musulmana un área bajo la tutela de la capital
y posteriormente del Reino de Granada. Bien custodiado por Sierra Nevada, la
Costa y Vega granadina con sus respectivas fortificaciones, fue ofrecido a El
Zagal por los Reyes Católicos para conseguir la capitulación de Almería y
Guadix. Su población morisca, tras la rebelión, fue concentrada en Córdoba y
desde allí distribuida por Extremadura y Galicia.
El casco urbano,
de forma alargada, se extiende al pie de la carretera local que lleva a Dúrcal
y en él se distinguen tres barrios rodeados por cultivos de frutales: el Barrio
Alto, el Barrio Bajo y el Barrio de Fernán Núñez. La estructura urbana en el
Barrio Alto, situado en el extremo occidental del núcleo, es en cuadrícula o
damero, con calles anchas y perpendiculares que responde al plan de
restauración llevado a cabo tras el terremoto sufrido a finales de 1.884. En el
extremo oriental del núcleo urbano se encuentra el Barrio Bajo con una
estructura más irregular. Al noreste del núcleo se sitúa el Barrio de Fernán
Núñez de manzanas alargadas y disposición ordenada, fruto de una construcción
más moderna.
En el núcleo de
Albuñuelas sobresalen, desde el punto de vista monumental, la iglesia
parroquial, de mediados del siglo XVIII, con gran cantidad de esculturas de Mora y Cano y un
tríptico del siglo XVI de escuela flamenca; la Ermita de San Sebastián, en el
Barrio Bajo; la Torre del Bayo, construcción musulmana del siglo XIV, en el
Barrio Alto; y el convento de los Padres Misioneros de San Pedro de Alcántara
del siglo XVIII.
La actividad
agrícola y ganadera es la principal fuente de ocupación para los habitantes de
este municipio. La superficie municipal produce cereales, cítricos y aceite. La
actividad ganadera, mayormente ganado caprino, se desarrolla en los montes
comunales gestionados por el Ayuntamiento.
Núcleo
situado en el pasillo transversal que une el Surco Intrabético con el litoral
almeriense. Esta área se denomina Marquesado de Zenete y se sitúa al pie de la
cara norte de Sierra Nevada.
Por tanto, parte del territorio de este municipio se encuentra incluida dentro
del Parque Natural de Sierra Nevada. Tiene una población de unos 788
habitantes, concentrados en su práctica totalidad en la cabecera municipal.
Su
nombre proviene de “La Casa”, en referencia, tal vez, a la existencia de un
monasterio o posada por la que se pasaría antes de emprender el camino hacia el
puerto de La Ragua. Fue una de las famosas ocho villas del Sened o Cenete,
señorío y marquesado de los Mendoza. Perteneciente a lo que fue una subcomarca,
que con sus once castillos y alcaides, eran señoreados por un “cabdillo” de
Guadix, tal y como después haría don Rodrigo de Mendoza. En 1.568 sus
habitantes se alzaron en la Guerra de Granada y, vencidos, fueron expulsados,
siendo repobladas estas tierras por cristianos viejos del norte de la
Península.
Posada
antes de emprender el camino hacia La Ragua, posee todo el encanto de un pueblo
serrano describiendo una estructura urbana irregular, en el que las casas
abigarradas y situadas al azar, forman estrechas y sinuosas calles, llenas de
rincones encantados, que buscan sin remedio la pequeña vega que describen los
ríos Molinos y Benaba.
En el
apartado histórico-monumental destaca la iglesia de la villa con aires de
mezquita aunque en su presbiterio luce una cúpula del siglo XVIII, con un bello
artesón mudéjar. Conserva aún los restos de su antiguo castillo.
Su
economía es fundamentalmente agrícola. De terreno quebrado, con encinas y
castaños, y con un clima frío en invierno y algo suavizado en verano, reduce
sus tierras de cultivo a un secano ocupado por almendros, que se cuelan desde
La Ragua buscando el calor del Mediterráneo, mientras en regadío, gracias a los
ríos Molinos y Benaba, se cultivan abundantes árboles frutales. Cuenta con
minas de zinc, plomo argentífero y antimonio.
|
Baños Árabes de Aldeire |
Aldeire |
Granada |
Incoado |
Localizado en la ribera
derecha del Río de los Molinos y en la misma población de Aldeire. Baño
público rural cuya construcción puede datar de los siglos XII ó XIII. La
planta sigue el tipo tradicional y es similar a la del Bañuelo de Granada.
Del baño subsisten tres naves, siendo paralelas y contiguas, orientadas de
este a oeste y sus plantas son rectangulares. Muros de mampostería con piedra
de pizarra y un mortero de cal y arena. De la cubierta original se conserva
sólo el arranque de la bóveda. |
El
municipio de Alfacar se extiende entre el piedemonte de la depresión tectónica
de la Vega de Granada y el dominio montañoso de la Sierra de Huétor,
tradicional zona de esparcimiento de la población de la capital, hoy declarada
Paque Natural. Posee una población 4.211 habitantes repartidos entre el núcleo
de Alfacar (2.517 hab.) y la zona residencial de Fuente Grande (1.694 hab.).
Por
su riqueza agrícola y por sus condiciones de villa de recreo, Alfacar formaba
parte de las grandes propiedades pertenecientes al patrimonio personal de la
monarquía nazarí. En el siglo XIV Hernando de Zafra tasa las propiedades del
sultán para ponerlo en conocimiento de los Reyes Católicos, entre ellas
figuraba la huerta Genin Alfacaz. En 1.491 pasó a manos cristianas
mediante capitulación. La repoblación posterior de las tierras se efectuará
mediante la venta directa a campesinos castellanos por merced real como pago de
servicios prestados a la Corona.
El
núcleo original de Alfacar se localiza en el piedemonte de la Sierra de Huétor
y presenta calles desordenadas y manzanas irregulares sobre las que se disponen
las construcciones aprovechando la topografía. Hacia el noreste, junto a una surgencia
kárstica de gran caudal, se ubica el núcleo de Fuente Grande. A medio camino
entre los anteriores (el núcleo tradicional y el de Fuente Grande) surgió el
núcleo de Canteras. Desarrollos urbanísticos más recientes, centrados
principalmente en urbanizaciones de carácter residencial, han fusionado estos
tres núcleos hasta constituir un continuo urbano. Mientras en el casco
primitivo predomina una vivienda de corte tradicional, caracterizada por la
utilización de materiales autóctonos, en las nuevas áreas de urbanización
aparecen modernas tipologías edificatorias como la vivienda unifamiliar,
adosada o exenta, tipo chalet.
Los
elementos más destacables del conjunto urbano son la iglesia parroquial y
Fuente Grande.
Alfacar
cumple sus funciones de núcleo básico, siendo su papel poco destacado. Esta
circustancia está motivada por la gran proximidad entre Alfacar, los municipios
cercanos y Granada, por la red radial que conecta a cada uno de los mismos, y
por el bajo nivel de las dotaciones que posee.
|
Acequia de Aynadamar |
Alfacar |
Granada |
Incoado |
La acequia de Aynadamar nace
en la Fuente Grande en el término municipal de Alfacar, atraviesa los
términos municipales de Viznar y Granada, y termina su recorrido en la ciudad
de Granada. De su trazado, unicamente se conserva en estado original la parte
existente entre las localidades de Viznar y Alfacar, estando entubado el
resto hasta Granada. Se trata de una acequia de
origen árabe, de época anterior al siglo XI, mencionada ya por Ibn al Jatib
cuando comenta la construcción de un
acueducto que lleva las aguas a Granada. Su trazado está realizado
con muros de argamasa revestido con mortero de cal, conservándose los puentes
originales que impedían que las aguas pluviales afectaran a la acequia; estos
están construidos con bóveda de ladrillo y mampostería. |
|
Las Majolicas |
Alfacar |
Granada |
Declarado |
Situado en la falda de la
Sierra de Alfácar, a unos 900 metros de Alfácar y a 7 kilómetros de Granada.
En el extremo occidental del núcleo de Alfácar se localiza una brecha de unos
14 metros de profundidad en la que se han documentado abundantes restos de
material cerámico de época neolítica (cerámicas impresas, incisas y
puntilleadas), industria lítica y ósea, objetos de adorno, hachas
pulimentadas, etc. La brecha daría paso a una cueva cuya entrada se encuentra
actualmente obturada por el derrumbamiento de parte del techo. En el mes de
Octubre del año en curso, ha sido descubierta y destruida una sepultura
megalítica al realizar la apertura de un camino. El material arqueológico
recogido en este yacimiento nos indica la existencia de un horizonte cultural
que comprende desde el Neolítico Antiguo la Edad del Cobre. |
Se localiza en el extremo más occidental de la provincia
de Granada, sobre un área montañosa perteneciente al Subbético que es conocida
como Montes Occidentales y que se encuentra constituida por un conjunto de
sierras calizas y margocalizas de complejo relieve. El hábitat es relativamente
disperso, con numerosas pedanías, anejos y cortijadas. Concentra el mayor
número de sus efectivos poblacionales en su núcleo principal (45%), aunque
posee núcleos secundarios como Palancar, La Viña, Fuentes de Cesna, La
Saucedilla, Dehesilla, etc..., alcanzándose en total una población de 5.323 efectivos.
Está
emplazada en un territorio cuya ocupación se remonta a los inicios de la
Prehistoria peninsular. Su pasado más reciente es árabe. Se hizo famosa por la
batalla que libró en estas tierras la reina Isabel la Católica contra los
musulmanes. Fue comprada a Felipe III por don Mateo de Lisón y Biedma.
El germen del núcleo actual quizás se encuentre en alguna
fortificación defensiva ubicada sobre el Cerro Calvario. El núcleo urbano
actual aparece edificado en la falda del citado cerro y presenta calles amplias
y bien trazadas, ofreciendo un paisaje urbano muy castellanizado.
Entre sus edificios más notables podemos destacar su iglesia
parroquial, dedicada a Santa María la Mayor y construida en el siglo XVIII,
época de mayor auge económico y poblacional de toda la comarca a la que
pertenece.
De accidentado terreno y clima muy continentalizado, su
economía se basa en una agricultura extensiva de secano y olivar en amplios
latifundios, que junto con la ganadería conforman el perfil económico de este
municipio. La caza es abundante.
Se localiza en el extremo más occidental de la provincia de Granada, sobre un área montañosa perteneciente al Subbético que es conocida como Montes Occidentales y que se encuentra constituida por un conjunto de sierras calizas y margocalizas de complejo relieve. El hábitat es relativamente disperso, con numerosas pedanías, anejos y cortijadas. Concentra el mayor número de sus efectivos poblacionales en su núcleo principal (45%), aunque posee núcleos secundarios como Palancar, La Viña, Fuentes de Cesna, La Saucedilla, Dehesilla, etc..., alcanzándose en total una población de 5.323 efectivos.
Está emplazada en
un territorio cuya ocupación se remonta a los inicios de la Prehistoria
peninsular. Su pasado más reciente es árabe. Se hizo famosa por la batalla que
libró en estas tierras la reina Isabel la Católica contra los musulmanes. Fue
comprada a Felipe III por don Mateo de Lisón y Biedma.
El germen del
núcleo actual quizás se encuentre en alguna fortificación defensiva ubicada
sobre el Cerro Calvario. El núcleo urbano actual aparece edificado en la falda
del citado cerro y presenta calles amplias y bien trazadas, ofreciendo un paisaje
urbano muy castellanizado.
Entre sus
edificios más notables podemos destacar su iglesia parroquial, dedicada a Santa
María la Mayor y construida en el siglo XVIII, época de mayor auge económico y
poblacional de toda la comarca a la que pertenece.
De accidentado
terreno y clima muy continentalizado, su economía se basa en una agricultura
extensiva de secano y olivar en amplios latifundios, que junto con la ganadería
conforman el perfil económico de este municipio. La caza es abundante.
Ubicado
al suroeste de la provincia de Granada en el límite con la de Málaga, la mitad
sur de su término municipal se extiende por las laderas norte y noreste de las
Sierras Tejeda y Almijara, cuyas alturas llegan a alcanzar los 2.000 metros, mientras
el resto del municipio forma parte de las llamadas “tierras de Alhama”,
constituidas por un conjunto de lomas y colinas en la que la erosión fluvial
presenta acusados encajamientos y formaciones de glacis, para concluir, hacia
el norte, con una zona llana, endorreica y árida, conocida como El Temple. El
núcleo urbano se ubica sobre un inmenso tajo, excavado por el propio río Alhama
en las molasas miocenas, teniendo como telón de fondo la Sierra de Tejeda. El término presenta un hábitat
disperso en multitud de aldeas y cortijos, como son Los Baños, Buenavista,
Cerro de Algaida, Pilas Dedil, Valdeiglesias y Ventas de Zafarraya, si bien de los 5.983 habitantes con que cuenta el municipio, en Alhama están censados 4.865,
lo cual supone el 81%.
Su fundación y primitivo emplazamiento fue obra de los Túrdulos, después fue romana (Artigis Juliensis) y luego musulmana durante la dominación nazarita. Fue “la llave de Granada” y la primera plaza conquistada por el marqués de Cádiz a los moros, iniciándose así la Guerra de Granada. Durante la Guerra de la Independencia fue una de las pocas ciudades del reino que se resistió a los franceses.
La morfología y estructura urbana de esta ciudad, emplazada en un bello paisaje natural y presidida por la alta mole de la torre de su iglesia parroquial, permite distinguir tres áreas coincidentes con distintas etapas de su crecimiento: el casco antiguo de origen medieval, el ensanche correspondiente a la edad moderna y el área de crecimiento más reciente. El casco antiguo, corazón del casco urbano, se encuentra formado por un entramado de calles estrechas e irregulares que se abren en plazuelas de sabor árabe. El área de crecimiento moderno, que se corresponde con estos tres últimos siglos, se sitúa al suroeste del casco antiguo y se caracteriza por una estructura de manzanas alargadas enmarcadas por calles más regulares y amplias. El ensanche más reciente, situado al norte del núcleo, ha tenido lugar en las últimas décadas y se caracteriza por grandes y hermosos paseos y anchas plazas y calles, con un claro trazado ortogonal en algunas zonas.
Posee un variado patrimonio histórico-artístico entre el que destacan la iglesia de la Encarnación, la del Carmen, el Convento de San Diego, el Hospital de la Reina, la Casa de la Inquisición, la Cárcel, el Caño Wamba así como su magnífico barrio árabe y numerosos restos de las fortificaciones, como es el caso de la Torresolana. Cuenta también con indudables atractivos naturales, así como con multitud de vestigios prehístoricos y de la Antigüedad, como los de las Cuevas de la Mujer y del Agua, pasando por una necrópolis argárica, hasta un singular puente romano.
Su economía es fundamentalmente agrícola, abundando el secano compuesto por la típica trilogía mediterránea de cereal, olivo y almendro. La industria tiene poca importancia exceptuando pequeños talleres de confección, carpintería y reparación de automóviles. Decir que, a pesar de los recursos de que dispone, es una zona deprimida tanto poblacional como económicamente, sin olvidar el aislamiento que le ha supuesto la construcción de la autovía del 92, que desvía el tráfico Granada-Málaga por Loja, y de la nacional Bailen-Motril, que lo canaliza hacia la costa granadina.
El Conjunto Histórico de Alhama de Granada está
situado en un paisaje natural privilegiado presidido por las sierras de Tejada
y Almijara. El núcleo urbano se asienta en la margen izquierda del río Alhama,
alrededor de un promontorio coronado por el castillo árabe y protegido
defensivamente mediante los tajos que lo rodean. Los límites Este y Sureste del
Casco Histórico lo constituye el "tajo", que es un macizo calcáreo
cortado casi en vertical. Sus altitudes
más significativas son la Plaza junto Castillo, 895,0 m.; la Iglesia, 890,0 m.;
el acceso Noreste desde Granada, 850,0 m.; y el acceso Sur desde Zafarraya,
950,0 m.
Alhama ha conocido el paso de muy diferentes pueblos y civilizaciones. Se enclavó sobre la ciudad romana Artigi, pero puede decirse que fueron los árabes los que la consolidaron como ciudad. Un hito importante en la creación de la ciudad lo constituye la existencia del Balneario, contruido sobre un manantial de aguas termales. Fue conquistada por los Reyes Católicos. Una circunstancia determinante del desarrollo urbano la constituyó el terremoto de 1.884 que destruyó gran parte de la ciudad y orientó el crecimiento en otra dirección, lejos de los tajos y ocupando terrenos más llanos y accesibles para la construcción. Así surgió el barrio de "La Joya" que es la directriz del crecimiento actual, orientándose en dirección a Loja.
El
conjunto de calles que descienden de la Iglesia hasta los tajos constituyen lo
que fue la antigua Judería o calles bajas. Se caracterizan por su trazado
singular arábigo-judaico, con vías estrechas y muy irregulares. Aún se conserva un arquillo de entrada a
dicha zona. De esta zona sus calles principales son las de Santiago, Corralazo,
Adarve Angustias y Zapateros. El crecimiento cristiano se produjo en dirección
Suroeste hasta la zona del Tejar de San Diego. Esta zona es la denominada
‘calles altas’ que se caracterizan por ser mucho más largas, bien formadas y
rectas. Son significativas las del Agua, Arquillo, Enciso, Guillén, Salmerone,
Alta, así como la de las Peñas y la Plaza del Humilladero.
La tipología residencial predominante responde a la
vivienda unifamiliar de dos o tres plantas. También posee buen número de
palacios y casas señoriales con fachadas blasonadas.
Entre