Historia de los pueblos de Granada de la C a G (Cacín-Güevéjar)

CACÍN.. 1

CÁDIAR.. 2

CÁJAR.. 2

CALICASAS.. 3

CAMPOTÉJAR.. 3

CANILES.. 4

CÁÑAR.. 5

CAPILEIRA. 5

CARATAUNAS.. 6

CÁSTARAS.. 7

CASTILLÉJAR.. 8

CASTRIL. 8

CENES DE LA VEGA. 10

CIJUELA. 10

COGOLLOS DE GUADIX. 11

COGOLLOS VEGA. 11

COLOMERA. 12

CORTES DE BAZA. 13

CORTES Y GRAENA. 13

CÚLLAR.. 14

CÚLLAR VEGA. 14

CHAUCHINA. 15

CHIMENEAS.. 16

CHURRIANA DE LA VEGA. 16

DARRO.. 17

DEHESAS DE GUADIX. 18

DEIFONTES.. 18

DIEZMA. 19

DÍLAR.. 19

DÓLAR.. 20

DÚDAR.. 21

DÚRCAL. 21

ESCÚZAR.. 22

FERREIRA. 22

FONELAS.. 23

FREILA. 24

FUENTE VAQUEROS.. 25

GALERA. 25

GOBERNADOR.. 26

GÓJAR.. 27

GOR.. 28

GORAFE.. 28

GRANADA. 29

GUADAHORTUNA. 32

GUADIX. 33

GUALCHOS.. 35

GÜEJAR-SIERRA. 36

GÜEVÉJAR.. 36

 

CACÍN

 

El municipio de Cacín se sitúa al suroeste de la provincia de Granada sobre un conjunto de colinas y lomas, conocidas como Tierras de Alhama, surcadas por el río Cacín. Cuenta con una población de 835 habitantes repartidos entre el núcleo de Cacín con 471 habitantes y otro núcleo poblacional adscrito, El Turro, que concentra un total de 364 efectivos.

 

Abundantes restos Neolíticos en las Cuevas del río Cacín son testimonio de su remoto poblamiento. Fenicios, griegos y cartaginenses se asentaron en estas tierras. Romanos, visigodos y musulmanes la dotaron de un carácter eminentemente comercial y estratégico.

 

La villa de Cacín se haya edificada junto al río de su nombre y parcialmente reconstruida tras el terremoto de 1.884, presentando un paisaje urbano ordenado, desarrollado a ambos lados de una vía principal de comunicación, que atraviesa longitudinalmente la totalidad del municipio de norte a sur. Algunos sectores del núcleo, que se encuentra rodeado por huertas de frutales, hortalizas y choperas, presentan un claro trazado ortogonal.

 

Su población vive de la agricultura basada en un secano olivarero y en pequeñas parcelas de regadío y choperas ubicadas en las márgenes del río Cacín y sus afluentes.

 

CÁDIAR

 

            Municipio perteneciente a la Alpujarra granadina, que se extiende por la cara sur de Sierra Nevada, disfrutando de unas condiciones de orientación y soleamiento idóneos. Son varios los núcleos que contiene el municipio, siendo el más importante la actual cabecera municipal, Cádiar, con una población de 1.251 habitantes. El resto de la población municipal, hasta alcanzar los 1.754 habitantes, se reparte entre otros núcleos de menor entidad como son Narila, Yátor y La Rambla del Banco.

 

Sus características se configuran en tiempos de Al-Andalus cuando fue residencia permanente del juez principal de la zona. Tuvo gran protagonismo durante la rebelión morisca contra Felipe II, al ser la patria de Abén  Xaguar, tío carnal de Abén Humeya y promotor de su elección para dirigir el levantamiento.

 

Su morfología urbana se corresponde con el modelo propio de los núcleos alpujarreños, muy adaptados a las condiciones topográficas y, por consiguiente, con un viario sinuoso y manzanas de disposición y tamaño irregular. Destaca como conjunto arquitectónico el Barrio Bajo, en el que se percibe el más puro estilo alpujarreño: casas escalonadas en la pendiente, solapadas unas sobre otras de modo tal que los tejados de las casas de un nivel inferior son el acceso a las casas de un nivel superior. Su arquitectura popular sigue la pauta general de la existente en el resto de la Alpujarra, de esta manera sus casas, construidas con piedra y pizarra, se encuentran cuidadosamente encaladas y, en muchos casos, presentan techo plano cubierto de launa impermeable.

 

Los edificios de mayor interés arquitectónico son la iglesia parroquial, del siglo XVI, y la casa de verano de Abén-Humeya en Narila.

 

En la configuración del paisaje alpujarreño esta estructura edificatoria aditiva y escalonada se ve reforzada por la disposición abancalada de sus tierras de cultivo, formando terrazas a lo largo de las laderas. Frutales de secano, olivo y viñedo son los cultivos dominantes y base de su economía. El sector servicios se encuentra en Cádiar algo más desarrollado por su condición de cabecera comarcal.

 

CÁJAR

 

            Su término municipal, de reducida extensión, se encuentra localizado en la apertura que el río Monachil excava hacia la llanura aluvial de la Depresión de Granada. Se extiende en sentido noroeste-sureste desde los terrenos de vega hasta el frente de los pinares existentes en el Cono de la Zubia. La población del núcleo de Cájar es de 2.768 habitantes, lo cual supone el total municipal.

 

La historia de Cájar se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada pese a localizarse en las márgenes de la misma. En época musulmana se encontraba ocupado por una población campesina dedicada al cultivo de moreras para la producción de seda. Tras la Reconquista, la repoblación posterior de las tierras se efectuará mediante la venta directa a campesinos castellanos por merced real como pago de servicios prestados a la Corona.

 

Al tratarse originariamente de un asentamiento agrícola de escaso tamaño, el primitivo núcleo carecía de estructura urbanística, pero ésta se ha ido consolidando, con el tiempo, paralela a la vía de comunicación que la atraviesa. Cájar se sitúa en un ámbito de alto grado de densidad residencial donde ha llegado a fusionarse con otros núcleos urbanos de la zona a través de un conjunto de promociones residenciales en las que las edificaciones se disponen en cuadrículas regulares de forma ordenada. A las viviendas de rasgos tradicionales del núcleo primitivo se suman, en el resto del núcleo, un conjunto de nuevas tipologías arquitectónicas que van desde la vivienda plurifamiliar en bloque a la unifamiliar exenta o adosada en las que se utilizan nuevos materiales constructivos (zócalos, balaustradas,...). El edificio más representativo del conjunto urbano es la iglesia parroquial que data del siglo XVIII.

 

Por sus dimensiones superficiales, el término municipal se encuentra ocupado casi en su totalidad por usos residenciales, por lo que apenas cuenta con espacios para equipamientos y dotaciones. Así las demandas de la población se satisfacen en La Zubia y Granada.

 

CALICASAS

 

            Su término municipal se extiende entre el piedemonte de la depresión tectónica de la Vega de Granada y el pleno dominio montañoso de la Sierra de Huétor, siendo atravesado por el río Bermejo que va a desembocar en el cercano embalse de Cubillas. La altitud media del municipio es de 764 metros y posee una población de 624 habitantes concentrados en el núcleo de Calicasas.

 

La historia de Calicasas no tiene sucesos relevantes englobándose ésta dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada en sentido genérico, pese a encontrarse en la orla montañosa que rodea la depresión.

 

La morfología urbana de Calicasas responde a un desarrollo lineal dado que la estructura del asentamiento se desarrolla paralela a las curvas de nivel, siguiendo inicialmente las vías de comunicación y en concordancia con el río Bermejo; ello es debido a que se encuentra situado en  el talud de encajamiento de la margen derecha del curso de agua anteriormente citado. Presenta un viario estrecho y quebrado que enmarca manzanas irregulares caracterizadas por los entrantes y salientes de las edificaciones.

 

Como elemento de interés del núcleo es de destacar la iglesia parroquial de estilo  Neoclásico (siglo XIX).

 

La agricultura es la principal fuente de riqueza, produciendo cereales, fruta, vino y aceite. En su término municipal puede practicarse la caza menor.

 

CAMPOTÉJAR

 

            Este municipio se encuadra fisiográficamente dentro del área conocida como Montes Orientales de la provincia de Granada, perteneciente al sector central de la Cordillera Subbética. En su término municipal destaca la sierra de Lucena, lindando con la provincia de Jaén. Estas sierras calizas del Subbético presentan un relieve muy irregular y complejo en estructura y heterogeneidad litológica. En cuanto a aprovechamientos agrícolas, mientras las lomas y colinas, compuestas litológicamente por margas, se hayan cubiertas de olivar, las hondonadas donde se acumulan las arcillas son ocupadas por los cereales. La vegetación natural se limita a las cumbres calizas donde aparecen retazos de garriga. Cuenta con una población de 1.440 habitantes concentrados en su práctica totalidad en la cabecera municipal, única entidad de población del municipio.

 

Pertenece a un territorio ocupado por el hombre desde los inicios de la Prehistoria peninsular. Durante la Guerra de Granada experimentó un general despoblamiento, siendo conquistada en 1.486, por don Fabrique de Toledo, general y capitán mayor del rey Fernando, y fortalecida en 1.490 por el conde de Tendilla. La villa fue cabeza del marquesado cuyo título dio Felipe IV a don Pedro de Granada y Venegas, conde de Miravalles.

 

El núcleo urbano se encuentra a sólo 7 kilómetros del límite con la provincia de Jaén, extendiéndose sobre un llano, rodeado de cerros y teniendo como límites, la carretera nacional 323, al oeste, y el río Moro, al este. Presenta una estructura urbana ordenada,  de calles amplias y rectilíneas que se distribuyen en función de una plaza central en la que confluyen las principales vías del municipio. El río Moro constituye su único límite desde el punto de vista físico, sin embargo en algunos sectores las edificaciones han saltado ya a la otra margen. En el conjunto urbano y su entorno destacan como puntos de interés la iglesia parroquial y las riberas del río Moro.

 

El perfil agrario de Campotéjar se define por el cultivo del olivar en las laderas,  las amplias extensiones de cereal y algunos viñedos en los fondos de los valles o depresiones, y las huertas de legumbres y hortalizas en la vega del río Moro. En el apartado de la ganadería se cría ganado lanar y vacuno. Son destacables también las actividades extractivas ligadas a las canteras de yeso que existen en el término municipal.

 

CANILES

 

            Su término municipal se localiza en la vertiente noroccidental de la Sierra de Baza, es cruzado por los ríos Gallego y Galopón y ocupa parte de una zona de gran interés natural, que en la actualidad ha sido declarada Parque Natural. Esta sierra caliza de altitudes comprendidas entre los 1.200 y 2.200 metros se encuentra situada entre dos amplias planicies: la Hoya de Guadix y los llanos del Marquesado y se haya cubierta por distintos tipos de bosque desde las repoblaciones de pino carrasco hasta retazos de encinar, pasando por áreas de matorral espinoso junto a quejigos y arces. El total de la población censada en el municipio asciende a 5.303 habitantes repartidos entre la cabecera municipal, con un total de 4.482 habitantes, y varios núcleos de población como son Balax, El Francés, Los Gallardos, La Jauca, Maclite, Las Molineras, Los Olmos, Los Pinos, Rejano y La Vega.

 

La historia de estas tierras viene determinada por su carácter de zona fronteriza, durante el siglo XV, entre los reinos cristiano y musulmán, con incesantes enfrentamientos y escaramuzas. La rebelión  morisca en el siglo XVI también representa un hecho de indudables repercusiones para la configuración de esta comarca.

 

El núcleo urbano se emplaza en la margen derecha del río Baza, constituyendo el plano de la ciudad un raro ejemplo de trazado ortogonal, con amplias calles trazadas a cordel que dan lugar a manzanas que tienden a la regularidad. Los bordes del núcleo, por contra, presentan un marcado desorden fruto de una topografía más abrupta.

 

Entre sus edificios más notables destacan la Iglesia de Santa María y San Pablo,   la Ermita de San Sebastián, la Torre de los Moros, el Ayuntamiento y el Pósito.

 

La vega formada por los, ya citados, ríos Gallego y Galopón proporciona el recurso básico de la economía del municipio: la agricultura de regadío gracias a la cual se obtienen buenas cosechas de cereales, hortalizas y árboles frutales. Destaca también la cría de ganado lanar y porcino; éste último ha dado lugar a una cierta industria de productos derivados que constituye otra de las principales fuentes de riqueza.

 

CÁÑAR

 

            El municipio de Cáñar se sitúa en la Alta Alpujarra, extendiéndose por las estribaciones sur de la inmensa mole caliza de Sierra Nevada y presentando parajes de gran belleza cubiertos de bosques de frondosas, entre los que destacan los castañares. El núcleo urbano del mísmo nombre, donde se concentran 296 habitantes de los 314 con que cuenta el municipio, se localiza sobre la ladera sur de la Sierra de Cáñar dominando toda la parte occidental de la comarca alpujarreña, no en balde se le conoce como el  “balcón de La Alpujarra”.

 

            Fue una antigua alquería beréber perteneciente a la taha orjiveña. Felipe II le concedió el título de villa porque en su término se hizo prisionero al cabecilla Fárax aben Fárax, destacado capitán de la insurrección morisca.

 

Situado en lo alto de una ladera que domina el valle del Guadalfeo, la imagen de su núcleo urbano es la de un conjunto escalonado de casas blancas y abigarradas que parecen derramarse sobre la ladera. Calles estrechas y sinuosas, manzanas irregulares y casas de una o dos plantas realizadas con materiales autóctonos, se distribuyen en un plano que no sigue ningún esquema prefijado sino que se adapta orgánicamente al terreno y a las necesidades de sus habitantes.

 

Posee una pequeña iglesia parroquial de hermoso retablo que data de finales del siglo XVI, aunque ha sufrido numerosas restauraciones. Custodia en ella imágenes de la escuela granadina de escultura y la imagen del Cristo de los Venenos. Sin embargo, lo que mejor ofrece Cáñar al visitante es, sin duda, su entorno.

 

Su economía se basa en una agricultura de subsistencia y autoconsumo donde predominan los cultivos de tubérculos, cereales, leguminosas, frutas, frambuesas, y sobre todo castañas, base de muchos platos de la gastronomía alpujarreña.

 

CAPILEIRA

 

            El municipio de Capileira se extiende sobre las estribaciones meridionales de Sierra Nevada, formando parte de la comarca natural de La Alpujarra que estructuralmente constituye un gran sinclinal que separa las sierras costeras de Lújar y Contraviesa de la gran mole de Sierra Nevada. Su núcleo de población es el segundo pueblo de la península en altitud (1.436 metros) y se sitúa en la parte más alta del Barranco del Poqueira, contando con una población de 572 habitantes. La vertiente izquierda del barranco se encuentra ocupada por cultivos de riego sobre bancales que ofrecen un singular y bello paisaje. Su término municipal, situado dentro del Parque Natural de Sierra Nevada, ofrece numerosos parajes de alta montaña como las lagunas de La Caldera y Río Seco, de gran valor paisajístico y ecológico.

 

Aunque su origen parece ser remoto, su época de mayor esplendor no llegó hasta los tiempos en que la Alpujarra fue mora. Después, durante la rebelión morisca, padeció también las consecuencias de esta cruzada religiosa y comenzó su decadencia. Fué repoblada con gentes llegadas de Castilla y Galicia.

 

El núcleo urbano se encuentra escalonado sobre el barranco de Poqueira. Su estructura urbana presenta una clara adaptación a la orografía lo cual ha originado calles estrechas y empinadas, con numerosos entrantes y salientes, que dibujan manzanas irregulares y pequeñas plazas. Su morfología, de sabor morisco, conserva todo el tipismo de los pueblos de alta montaña alpujarreña de manera que la vivienda característica es de una o dos plantas, con tejados planos cubiertos de launa y los típicos “tinaos”, pasarelas que conectan varias casas al nivel de los pisos superiores.  Fue declarado Conjunto Histórico Artístico y obtuvo en 1.971 el primer premio provincial de embellecimiento.

 

Entre sus edificios más notables cabe destacar su iglesia parroquial de estilo mudéjar, dedicada a Ntra. Sra. de la Cabeza y donada en 1.499 por los Reyes Católicos,  que conserva imágenes policromadas de la escuela granadina; el Museo Etnológico de Pedro Antonio de Alarcón, fundado en 1.972; la fuente Hondera; su típico lavadero, y las eras de Aldeire, así como las tahonas y hornos rústicos que elaboran de forma tradicional el pan y otros productos típicos.

 

Su medio de vida ha sido hasta hace muy poco la agricultura y la ganadería, pero la base actual de su economía es el turismo rural, estando dotado de una buena infraestructura hotelera.

 

          El Conjunto Histórico de Capileira está situado en la mitad Suroriental de la  provincia de Granada, en la comarca de la Alpujarra granadina y en la ladera del Barranco de Poqueira. La edificación se desarrolla entre los 1.370-1.475 m.

 

            Los primeros asentamientos sobre el Barranco de Poqueira datan de época romana, ciñéndose a núcleos dispersos en zonas de manantiales. Tras la expulsión de los moriscos en el siglo XVI, la comarca fue repoblada con colonos cristianos que supieron aprovechar las características peculiares de la cultura preexistente

 

            La trama urbana está adaptada a los desniveles topográficos existentes. Esto origina un desarrollo de calles paralelas a las curvas de nivel, conectadas entre sí por otras perpendiculares con inclinaciones más acusadas. La estructura es compacta, con manzanas pequeñas e irregulares. Las calles son  estrechas, tortuosas, de amplitudes variables, en pendiente y la mayoría sólo para peatones y animales de carga. Hay una importante presencia de "adarves", y numerosos casos de calles que cruzan bajo edificios. El pueblo ha crecido en sentido ascendente, desde la parte inferior hacia la carretera donde se concentran los servicios, abandonándose el barrio bajo que se encuentra un poco degradado.

 

          La tipología predominante es la de viviendas rurales unifamiliares con las características propias de la arquitectura de esta comarca, con algún huerto interior y con  edificación intensiva y baja densidad.

 

          Los monumentos más importantes dentro del Conjunto Histórico son la Casa de la Cultura y la Iglesia Parroquial.

 

            Lo inclinado del terreno sobre el que se asienta el pueblo dificulta la existencia de espacios públicos con entidad. Esto obliga a que las plazas que aparecen en la trama urbana sean de pequeña dimensión y forma irregular. Podemos destacar la Plaza de San Julián, la Plaza Vieja, la de la Iglesia, la del Panteón Viejo y la Plaza del Calvario.

 

CARATAUNAS

 

El municipio de Carataunas está bañado por el río Chico y situado en la parte meridional de una de las estribaciones de Sierra Nevada, en el dominio de la Alta Alpujarra. Sus tierras, cubiertas de frondosas, principalmente castaños, y regadíos en algunos sectores, ofrecen parajes de gran belleza. Su término municipal es el más pequeño de la comarca y posee un núcleo principal de población al que se adscribe la cortijada de Las Cañadillas. Tiene una población total de 203 habitantes.

 

Felipe II le concedió el título de villa, pero ya era famosa en tiempos de los árabes, allá por el siglo XIII. El topónimo actual parece proceder del vocablo árabe caratanuz, que es sinónimo de tranquilidad.