Historia de los pueblos de Granada de la H a la M (Huélago-Murtas)

HUÉLAGO.. 1

HUÉNEJA. 2

HUÉSCAR.. 2

HUÉTOR SANTILLÁN.. 3

HUÉTOR-TÁJAR.. 4

HUÉTOR VEGA. 4

ILLORA. 5

ITRABO.. 5

IZNALLOZ. 6

JAYENA. 7

JEREZ DEL MARQUESADO.. 7

JETE.. 8

JUN.. 8

JUVILES.. 9

LA CALAHORRA. 9

LÁCHAR.. 10

LANJARÓN.. 10

LANTEIRA. 11

LECRÍN.. 11

LENTEJÍ 12

LOBRAS.. 13

LOJA. 13

LUGROS.. 15

LÚJAR.. 15

LA MALAHÁ. 16

MARACENA. 16

MARCHAL. 17

MOCLÍN.. 17

MOLVÍZAR.. 18

MONACHIL. 18

MONTEFRÍO.. 19

MONTEJÍCAR.. 21

MONTILLANA. 22

MORALEDA DE ZAFAYONA. 22

MOTRIL. 22

MURTAS.. 24

 

HUÉLAGO

 

Localizado en el borde noroccidental de la Hoya de Guadix, al sur del Mencal, y en la margen izquierda del río Fardes, este núcleo tiene una población de  646 habitantes, que representa el  94% de su total municipal, encontrándose el 6% restante repartido en diseminado por su término.

 

De la ocupación humana de estas tierras tenemos noticia desde la Prehistoria. Precisamente su ubicación geográfica en la cuenca del río Fardes así como su bondad en recursos naturales son las causas de que fenicios, cartaginenses y después romanos aprovecharan para asentarse en estas tierras. Tras la fragmentación del Reino de Granada este territorio quedó dentro de la corte del Rey El Zagal, siendo posteriormente reconquistada y repoblada.

 

Atravesado por una carretera local que se dirige a los Baños de Alicún, dibuja una estructura urbana alargada en torno a este eje principal, desarrollándose de oeste a este, a ambos lados de  la carretera y situándose junto a esta vía de comunicación los principales servicios que ofrece el núcleo.

 

            Sufre una importante regresión demográfica a favor de la capital o de centros más dinámicos en la costa almeriense o levantina. Su historia nos cuenta que su situación y sus recursos atrajeron a estas tierras a muchos pueblos, pero hoy su situación es bien distinta. Su población vive de la agricultura, dominando ampliamente el olivar, que se cultiva en secano junto con cereales, almendros y otros cultivos industriales. El regadío es escaso y se dedica a productos de huerta, completando su economía primaria una ganadería de escasa viabilidad económica.

 

HUÉNEJA

 

Su término municipal se extiende desde las cumbres orientales de Sierra Nevada, al sur, hasta el pasillo transversal que une el Surco Intrabético con el litoral almeriense, al norte, en el límite del llamado Marquesado del Zenete. A nivel de usos, las altas tierras de Sierra Nevada se encuentran cubiertas de bosques de coníferas y pastizales alpinos, mientras que las tierras bajas, más  cercanas a los bordes de la sierra, sustentan abundantes regadíos. A medida que nos alejamos de la sierra van tomando más protagonismo los secanos, principalmente herbáceos. Cuenta con una población de 1.329 habitantes repartidos entre los núcleos de Huéneja, cabecera municipal que concentra el 79% de la población, y los de Las Cuevas, La Estación y La Huertezuela, todos ellos de escasa entidad poblacional.

 

Su origen se produce con la invasión musulmana, teniéndose noticias del asentamiento de un grupo de yemenitas. Durante el medievo, como las demás villas del Sened, se configuró como un territorio muy definido dentro de la tierra de Guadix y pasó a formar parte del marquesado y señorío del Cenete. Es una de las villas de esta comarca que más vestigios del mozarabismo ofrecía en tiempos de la Reconquista.

 

Enclavado, como alude su nombre, junto a un tajo y rodeado de bellos pinares, desarrolla su estructura urbana a la izquierda de la carretera Guadix-Almería. Presenta un paisaje urbano de calles largas y espaciosas que desembocan en un rosario de plazas y plazuelas. El río, urbano, y muy encajado dentro de la misma villa, obliga a tender puentes para ir de un barrio a otro. Junto a varios caminos tradicionales que se encuentran al noroeste del núcleo se ha producido el crecimiento más reciente, aún no consolidado en algunos sectores. Cuenta con una iglesia parroquial de estilo mudéjar, donde se venera a San Francisco Serrano y a la Virgen de la Presentación. Son famosas en toda la comarca las fiestas del Baile de las Ánimas.

 

Su economía se basa fundamentalmente en una agricultura de regadío en la que los vecinos fuerzan las aguas llevándolas de una cuenca a otra, por medio de la acequia de Isfalá. La ganadería, extensiva, se fundamenta en el ganado cabrío y lanar.

 

Baños Árabes de Huéneja

Huéneja

Granada

Incoado

Se trata de un edificio compacto, aislado, carente de decoración, de planta rectangular, orientado al Sureste, con tres naves paralelas perfectamente diferenciadas, a las que se halla adosada en perpendicular otra de mayores dimensiones en altura y longitud.

Se trataría de un baño público rural construído entre los siglos XII al XIV.

 

HUÉSCAR

 

            Municipio situado al norte de la provincia de Granada, en el contacto entre el Sistema Subbético y el Surco Intrabético. La mayor parte de su territorio se encuentra ocupada por un conjunto de sierras subbéticas (De la Sagra, de la Encantada, etc...), siendo atravesado por el río Huéscar. El núcleo urbano principal se localiza al sur de la Sierra del Muerto y al suroeste de la Sierra de la Encantada, abierto hacia la altiplanicie de Baza. Las repoblaciones de coníferas son abundantes en estas sierras, lo cual, unido a la presencia de ciertos retazos de encinares, da lugar a algunos parajes de gran valor paisajístico y ecológico. Posee una población de 8.369 habitantes, concentrada en su mayoría en el núcleo de Huéscar (88% del total municipal), aunque existen otros núcleos de población ligados tradicionalmente a las tareas  agrarias:  Barrio Nuevo y San Clemente.

 

            La presencia humana en estas tierras se remonta al Neolítico y continúa en la Edad del Cobre y del Bronce. Huéscar se configura como centro de importancia en la época romana (Osca). En la época medieval baja, definida por la alternancia entre musulmanes y cristianos, en un principio era Huéscar (la Vieja) un castillo defensivo colocado en la Sierra de la Encantada, mientras que en su última parte existía un núcleo urbano amurallado conformado por los elementos característicos: mezquita, fortaleza y alhóndiga. En 1.495 Huéscar y su tierra es otorgada al conde de Lerín y Condestable de Navarra, el cual lo conservará con el título de marquesado vitalicio hasta su muerte en 1.508. En 1.513 Fernando el Católico gratificará a su primo el  II Duque de Alba por la ocupación por parte del noble castellano del reino de Navarra y por los servicios prestados a la Corona desde tiempos de la conquista de Granada. Con la afluencia de los repobladores, la imagen de la localidad musulmana es sustituida por los símbolos del nuevo poder dominante: edificios religiosos y casas señoriales organizan el urbanismo. El antiguo emplazamiento medieval queda al este de la ciudad como un barrio más, conservándose de esta zona la puerta de entrada a la fortaleza; el centro pasa a estar constituido por la Plaza Nueva y el edificio de la Colegiata del que surge Calle Mayor donde se establecen las casas señoriales más importantes. En épocas recientes (siglo XIX) se ha desarrollado un hábitat troglodita en los alrededores de la carretera que comunica Huéscar con Puebla de don Fadrique. A nivel general su estructura urbana es abierta, abundando las calles amplias y rectas que definen trazados ortogonales o semiortogonales. El núcleo urbano se encuentra rodeado de huertas de frutales y hortalizas.

 

            Los elementos más destacables del conjunto urbano son la iglesia de Santa María, la iglesia de Santiago, el convento de Santo Domingo, el convento de San Francisco, el convento de la Encarnación, la casa modernista del Paseo del Santo Cristo, la plaza de toros y el barrio de Las Cuevas.

 

Huéscar es el núcleo más importante de la comarca, siendo centro administrativo, económico y comercial; pero pese a ello la agricultura y la ganadería son las principales actividades económicas. El cultivo de cereal es el más extendido, aprovechando la topografía más llana y, por su parte, la ganadería hace uso de los terrenos forestales que, en extensión, alcanzan casi la misma superficie que las tierras de cultivo.

 

HUÉTOR SANTILLÁN

 

Municipio localizado al noreste de Granada-capital, al sur de la Sierra de Huétor que ocupa buena parte de su término municipal. En su territorio nacen los ríos Darro y Fardes. Cuenta con una población de 1.687 habitantes repartidos en tres asentamientos: el núcleo principal, Huétor Santillán (cabecera municipal), y otros dos ligados directamente a explotaciones agrícolas y ganaderas, El Molinillo y Prado Negro, si bien este último constituye hoy día un núcleo suburbanizado de residencias estacionales. De todos ellos es Huétor Santillán el que concentra mayor número de población con el 94% del total de habitantes municipales.

 

Tras la Reconquista, y según documento fechado en 1.572, Huétor Santillán era “Villa de Señorío, perteneciente su dominio y propiedad a la casa Profesa de la Compañía de Jesús de la Villa y Corte de Madrid, por los Patrones y Memorias que fundó la señora Marquesa de Guadalcázar sobre la Jurisdicción, Tierras y Casas de esta Villa, como dueña y señora que fue de ella...”.

 

Su desarrollo se ha efectuado paralelo al trazado de la vía de comunicación que lo atraviesa, tratándose de una estructura de pueblo-calle adaptada a la pronunciada topografía de la zona. Debido a la cercanía con la capital y a la construcción de la autovía A-92 se han prodigado en los últimos tiempos construcciones residenciales que han configurado urbanizaciones de segunda residencia.

 

Son puntos de interés en el núcleo de Huétor Santillán y en su municipio la Iglesia parroquial (siglo XVI-XVIII) y el Parque Natural de la Sierra de Huétor, tradicional enclave de esparcimiento de la población de la capital y alrededores, que alberga frondosos bosques de pinares y grandes manchas de encinares conformando bellos paisajes.

 

La agricultura, junto con la ganadería, constituyen las principales fuentes de ingresos del municipio. Se cultivan los cereales, el olivar, las hortalizas y los frutales de molino; en ganadería se cría ganado lanar y caprino. A todo ello se suma la explotación de canteras de arenas magnesianas  y la explotación forestal.

 

HUÉTOR-TÁJAR

 

Municipio ubicado en plena vega del Genil, en el extremo occidental de la depresión granadina. Mientras los regadíos se centran fundamentalmente en la vega del Genil, el secano (principalmente olivar) ocupa la mayor parte de las laderas margosas, a medida que nos alejamos de la llanura irrigada. Su término municipal cuenta con algunos núcleos adscritos como son Calardos, La Esperanza, Estación de Huétor-Tájar, Las Torres y Venta Nueva. Del total de 8.171 habitantes del municipio, en Huétor-Tájar se concentran 7.229, es decir, el 88%.

 

En el año 1.483 era una alcarria o lugar de moros, de cuya época se conservan numerosos vestigios. Después de la toma de Loja en 1.486, don Fernando nombró alcalde a don Álvaro de Luna al que pertenecía Tahara, el castillo-fortaleza, concedido por Real Cédula a dicho señor. En el año 1.526, Carlos I le concedió el título de villa una vez cristianizados sus habitantes.

 

Enclavado en un llano regado por el Genil (en su margen derecha), presenta una estructura urbana que describe una clara evolución. De esta manera,  partiendo de un casco antiguo algo más irregular y abigarrado en torno a su iglesia parroquial, se desarrolla, hoy, de forma más ordenada, con amplias y rectas calles, invadiendo su espaciosa vega.

 

En el apartado histórico-artístico destacan la hermosa iglesia parroquial, así como los restos de Tahara, apócope de Taharal, su castillo fortaleza del que permanece en pie su torre. Como atractivo de tipo turístico señalar el descenso en piragua  por el río Genil.

 

Su economía se basa fundamentalmente en una agricultura de regadío en la que abundan variados productos hortícolas, destacando sus famosos y ricos espárragos. En secano dominan grandes extensiones de cereales y olivar. En el sector ganadero destaca el ganado lanar, cabrío, porcino y vacuno. Existen numerosas industrias derivadas de la agricultura como fábricas de conservas y molinos de aceite. Además, aquí se encuentran instaladas fábricas de anisados, materiales de construcción y numerosos talleres de confección.

 

HUÉTOR VEGA

 

Su término municipal se localiza al sur de la capital, en el valle del río Monachil en el contacto entre los glacis situados al pie de las estribaciones occidentales de Sierra Nevada y la llanura aluvial de la Depresión granadina. Su altitud media es de 724 metros y su población de 7.984 habitantes, concentrados en el núcleo de Huétor Vega.

 

La historia del municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada. Tras la sublevación morisca comienza el despoblamiento; la repoblación posterior de las tierras, mandada por Felipe II, se efectuará mediante la venta directa a campesinos castellanos, aragoneses y levantinos.

 

Su estructura urbanística responde a la concepción árabe de ciudad pues el núcleo urbano se ha desarrollado tradicionalmente bordeando las tierras productivas.

 

El sector servicios y el de la construcción son los que mantienen económicamente a la población. Ello es consecuencia, por un lado, de su proximidad a Granada capital y, por otro, de la demanda de residencias existente en la zona. La agricultura es también un sector económico digno de mención, cultivándose habas, patatas, uvas, flores y hortalizas. Manifiesta una importante dependencia funcional con la capital.

 

ILLORA

           

Su término municipal se localiza sobre los Montes Occidentales pertenecientes al Sistema Subbético. Su relieve está compuesto por un conjunto de sierras calizas y margocalizas. Al sur de una de ellas, la Sierra de Parapanda, se haya emplazada la villa de Illora. Presenta un hábitat disperso formado por numeros anejos, cortijos y aldeas, como son: La Alhondiguilla, Alomartes, Brácana, Escoznar, Obeilar, Tocón, Vallequemado y Ventas Algarra. Es el municipio más poblado de toda la comarca natural de los Montes Occidentales, pues cuenta con 10.797 habitantes, casi la mitad de ellos, 5.354, localizados en el núcleo de Illora.

 

En época romana era conocida como Illurco, luego suevos y visigodos ocuparon su territorio y, más tarde, llegaron los árabes con quienes vivió su mayor auge y significación política, siendo uno de los más poderosos bastiones en la defensa de Granada. En 1.483 fue conquistada por las tropas castellanas, siendo su primer alcalde don Gonzalo Fernández de Córdoba. Fue una de las famosas “Siete Villas”, ciudades que proveían a Granada, junto con la vega, de todo cuanto ésta necesitaba, hecho que le proporcionó una desahogada economía, un incremento demográfico considerable y  la imagen monumental que ofrece en la actualidad.

 

 Su emplazamiento es de carácter defensivo, no en vano recibió el apelativo del “ojo derecho de Granada”. Coronada por una antigua fortaleza árabe, la ciudad creció intramuros formando un apretado caserío de viario estrecho y quebrado. Sin embargo, su gran transformación urbanística vendrá durante los siglos XVII y XVIII cuando la ciudad busca las zonas más llanas construyendo sus edificios más monumentales, acompañados de un trazado más regular, de calles amplias, típicamente renacentistas. Al este del núcleo, junto a la carretera local a Moclín, se localizan los crecimientos más recientes que incluso acogen algunas instalaciones de tipo industrial.

 

De su pasado más próspero conserva la iglesia parroquial de la Encarnación, soberbio ejemplar de la arquitectura renacentista del siglo XVI, y en la Dehesa Baja, la finca del Molino del Rey, edificada a principios del siglo XIX. Como ciudad con un amplio pasado posee numerosos restos arqueológicos como su antiguo emplazamiento romano en el Cerro de los Infantes y la necrópolis y fortaleza musulmana.

 

Su economía se basa en una distribución de la tierra en amplia propiedad, en la que el olivar ocupa las laderas, acompañado de restos de encinar, mientras que los fondos de los valles se cultivan de cereal. La ganadería de  vacuno, lanar y cabrío completa su perfil netamente agrícola. Además existen canteras de falsa ágata en la Sierra de Parapanda. La industria con que cuenta es la derivada de la agricultura, fundamentalmente del olivar.

 

ITRABO

 

Villa de la provincia de Granada emplazada al pie de la loma de Bodíjar, en la Sierra del Chaparral, perteneciente a las estribaciones más occidentales de la sierra de Almijara. Se extiende su municipio, por tanto, entre las bruscas pendientes de estas sierras y un relieve más suave que anuncia la presencia de la rica llanura litoral. Cuenta con  una población de 1.052 habitantes, concentrados en su práctica totalidad en la cabecera municipal, único núcleo de población.

 

Estas tierras fueron ocupadas desde antiguo por fenicios, romanos y visigodos, quienes las roturaron e implantaron los cultivos mediterráneos, prevaleciendo entre ellos los viñedos. Pero fueron los árabes quienes potenciaron la ocupación humana de este territorio y perfeccionaron su agricultura, orientándola a la exportación.

 

Enclavado en la falda de la loma de Bodíjar, su apretado caserío se escalona hasta bajar a su vega, extendiendo su paisaje urbano hacia el sur como si quisiera llegar a la costa. Su trama, de carácter cerrado, presenta un sistema viario irregular en el que destacan un conjunto de calles alargadas que se abren en plazoletas, al sur del núcleo, donde se ubican los dos edificios más emblemáticos del mismo: la iglesia y el ayuntamiento. El tímido ensanche más reciente ha tenido lugar, al suroeste del núcleo tradicional, en las cercanías de la carretera local que atraviesa su vega y se dirige a la villa de Molvízar.

 

En el apartado arquitectónico destacan su pequeña iglesia parroquial dedicada a Ntra. Sra. del Carmen y la Ermita de Ntra. Sra. de la Salud, en el cerro de Itrabo.

 

Su economía, como en tiempos pretéritos, se basa principalmente en la agricultura fundamentada en un clima propicio para el cultivo de plantas tropicales, especialmente plátanos, aguacates y, sin duda, el chirimoyo, que en la actualidad supera con creces los terrenos ocupados por la vid y el olivar.

 

IZNALLOZ

 

Su término municipal se sitúa a caballo entre las sierras de Arana, al este, y del Campanario, al oeste, separadas por el río Cubillas. Estas sierras subbéticas se caracterizan por un relieve heterogéneo sobre calizas o margocalizas. Olivar y cereal son los principales cultivos que se extienden sobre las laderas más suaves y el pasillo margoso abierto por el río Cubillas. Iznalloz constituye la mayor entidad de población de los Montes orientales y a él se adscriben un numeroso grupo de núcleos de escasa entidad poblacional, como son: Barcicas, Cotilfar, Dehesas Viejas, Domingo Pérez, Faucena, El Farge, Los Montalbanes, Onitar, Poloria, Terre y Venta de Andar. De los 6.705 habitantes con que cuenta el municipio, el núcleo de Iznalloz concentra 3.877 (el 58%).

 

Su nombre significa “Castillo de los almendros en flor”. Fue bautizada así en época musulmana, cuando su estratégica situación le confirió un valor defensivo frente al Reino de Castilla. Una vez cristianizada, fue una de las famosas “Siete Villas”, factor fundamental para su desarrollo económico y artístico, convirtiéndose, junto con la vega, en la despensa de Granada.

 

Ubicado en un enclave típicamente defensivo, bajo la sombra de Sierra Arana, la estructura de su casco urbano más antiguo gira en torno a las ruinas de su castillo árabe, situadas en el extremo noroeste del núcleo. Se trata de un área de calles estrechas e irregulares que definen una estructura cerrada de carácter orgánico. En su perfil urbano se define un eje principal al término del cual sobresale su monumental iglesia. Hacia el este el núcleo ha crecido definiendo una estructura lineal y abierta de calles más amplias y rectilíneas. En época más reciente se ha desarrollado en tres direcciones: hacia el este, formando la Barriada Primero de Mayo; hacia el sur, con la creación de la Barriada Las Casas Nuevas; y en dirección norte, a ambos lados de la vía férrea.

 

En su patrimonio histórico-artístico destacan la monumental iglesia parroquial del arquitecto Diego de Siloé, la Ermita de Ntra. Sra. de los Remedios, los restos del antiguo Castillo-Fortaleza, el antiguo Pósito, que hoy languidece como almacén, así como los yacimientos arqueológicos de la Cueva del Agua, y, sin duda, el famoso descubrimiento del Togado de Periate. Destaca así mismo, por su interés paisajístico, el paraje del Sotillo en Sierra Umbría.

 

Hoy su población vive de un sector primario que se basa en el cultivo del olivar, restringiéndose el regadío a los alumbramientos acuáticos. Completa su economía con ganado cabrío, ovino, vacuno y equino. Existen, además, fábricas de harina, terrazo y alguna aserradora.

 

JAYENA

 

Su término municipal se extiende al sur de las Sierras Tejeda-Almijara, sobre un conjunto de sierras y lomas surcadas por varios cauces fluviales, hallándose emplazada su cabecera municipal en la cabecera del río Cacín, junto al río Grande. Este núcleo urbano da alojamiento a una población de 1.479 habitantes, la práctica totalidad de los censados en su municipio.

 

Pertenece a un territorio poblado desde antiguo por diversas culturas del Mediterráneo, tales como fenicios, griegos o romanos. Los árabes dejaron su impronta en esta localidad y, tras la conquista cristiana, será asignada en señorío a don Pedro Granada Venegas a título honorífico. Fue destruida por un terremoto en 1.884.

 

Edificada junto al río Cacín, que forma una hermosa vega en el flanco sur del municipio, dibuja una estructura urbana ordenada, basada en  un crucero central, cuyo brazo principal recorre el municipio de este a oeste, y al que confluyen las principales calles de carácter amplio y rectilíneo.

 

Entre sus edificios destaca la iglesia parroquial, que posee una bella portada de estilo neoescurialense, y la pequeña Ermita de San Antonio. Destaca también por su interés paisajístico y recreativo el bello paraje de la ribera de río Grande, donde se practica la pesca y la caza mayor y menor.

 

Su economía es agrícola y cuenta con un secano dedicado al cultivo del olivar, mientras que el regadío se reduce a las riberas de los ríos, que forman pequeñas y hermosas veguitas, dedicándose fundamentalmente a productos hortícolas y leguminosas. La industria y el sector servicios son prácticamente inexistentes.

 

JEREZ DEL MARQUESADO

 

Su territorio se extiende, desde el punto de vista geográfico, por dos unidades estructurales del relieve granadino: la vertiente norte de Sierra Nevada y el pasillo transversal que, situado al norte de la citada sierra, une el Surco Intrabético con el litoral almeriense. El sector ubicado dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada cuenta con bosques de coníferas, frondosas y pastizales que ofrecen parajes de gran valor paisajístico. Hacia el norte, a medida que vamos abandonando la sierra y entramos en tierras más llanas, los regadíos adquieren protagonismo gracias a las aguas del deshielo de la sierra. La villa de Jerez del Marquesado se encuentra localizada junto al río Verde y acoge una población de 1.214  habitantes, la práctica totalidad de los censados en el término municipal.

Se trata de una famosa villa del Cenete, señorío y marquesado de los Mendoza. En 1.568 sus habitantes se alzaron en la Guerra de Granada, fueron vencidos y expulsados, siendo repobladas estas tierras por cristianos viejos del norte de la Península, al igual que otras poblaciones limítrofes a la misma.

Asentado en la carretera nacional Guadix-Almería, es un pueblo de mucha garra urbana. Sus calles sinuosas y estrechas que a veces desembocan en alguna pequeña plaza, dibujan una estructura urbana de sabor musulmán, destacando el conocido barrio del Alcázar, enclavado en el histórico asentamiento premusulmán. Hoy se extiende junto a la carretera que se dirige a Alquife, a través de una serie de viviendas unifamiliares tipo chalet.

En su núcleo urbano y entorno destacan la iglesia, realizada en 1.546 por F. Antero, así como un Seminario de verano que hoy languidece. Son famosos también su barranco, sus grandes castaños y sus fiestas de toros.

Su estratégica situación en la cabecera de los ríos serranos que después alumbran la hermosa Hoya de Guadix, le hizo en tiempos pasados ser una ciudad con numerosos baños. Hoy este agua es la base de una agricultura de regadío rica en frutos de invierno.

 

JETE

 

Municipio situado al sur de la provincia de Granada, sobre la vertiente meridional de las Sierras del Chaparral y de Almijara, y abierto al valle del río verde. Su término municipal cuenta con pintorescos paisajes y bellas panorámicas, como Las Angosturas, estrechamiento del río Verde a pocos kilómetros de Jete, que da cobijo en una de sus oquedades a la Virgen del Agua. La villa de Jete se encuentra situada en la margen izquierda del río Verde alojando una población de 754 habitantes, la práctica totalidad de los censados en el término municipal.

 

 Estas tierras han sido pobladas desde antiguo, como demuestran los restos encontrados de cerámica, conchas y objetos de piedra en las cuevas de las terrazas pleistocénicas del río Verde: Trapiche, Pago de las Cuevas, Hoya de Bermeja, el Duende, etc, que han sido utilizadas desde el Neolítico. Posteriormente conocieron el paso de fenicios, romanos y árabes.

 

Su núcleo urbano, situado al pie de una suave ladera, se agrupa longitudinalmente a ambos lados de su principal vía de comunicación, descendiendo hasta la vega que riega el río Verde y en la que los frutales describen una bonita estampa. Su estructura urbana presenta un conjunto de calles paralelas a las curvas de nivel, que son cortadas por otras de carácter estrecho y quebrado. Las manzanas definidas por este viario son irregulares.

 

Al abrigo de la Sierra de Almijara y sobre la fértil vega regada por el río Verde, fue hasta los años 50 productora de caña de azúcar, cultivo que está siendo sustituido por productos subtropicales tales como chirimoyas y aguacates, además de otros cultivos mediterráneos. Produce también vinos y chacinas.

 

JUN

 

Su término municipal se emplaza al suroeste de la Sierra de la Yedra, al norte de la capital provincial, en la orla montañosa de la depresión granadina. Su altitud media es de 767 metros y registra una población de 1.553 habitantes concentrados en el núcleo de Jun que se está viendo sometido a los procesos expansivos propios de su cercanía a la ciudad de Granada.

 

La historia del municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada pese a encontrarse en el borde de la misma.

 

Su núcleo urbano, ubicado sobre un terreno que no presenta limitaciones del relieve para su crecimiento, ha desarrollado una estructura desordenada de calles amplias pero quebradas y manzanas irregulares. No presenta más que una ligera expansión del primigenio núcleo urbano. Se distinguen en las inmediaciones del núcleo varias instalaciones de uso industrial relacionadas con la fabricación de cerámica.

 

La vocación del municipio es de carácter agrícola y ganadero, pero la existencia de arcillas aprovechables para la industria cerámica ha provocado el incremento de los porcentajes de población activa en el sector industrial; de igual modo, la cercanía a la capital provincial eleva los índices de empleo en el sector servicios.

 

JUVILES

 

            Municipio localizado en la Alpujarra granadina, en la vertiente sur de Sierra Nevada. Con una altitud media de 1.260 metros, registra una población de 187 habitantes concentrados totalmente en el núcleo de Juviles. Su término municipal cuenta con parajes y enclaves de gran belleza entre los que destacan el Tajo del Aguila, la Cueva de la Lombría y los parajes de Pisada del Gigante y Aguas Agrias.

 

            Fue capital de una de las antiguas divisiones administrativas alpujarreñas: la Tahá de Juviles. Durante el período nazarí constituyó uno de los principales emporios textiles de la zona, dando lugar a un floreciente comercio de seda con Italia. Su decadencia se hizo notoria tras su participación destacada en el levantamiento morisco encabezado por Abén Humeya en 1.568.

 

            La estructura urbana del núcleo, derramado por una ladera, presenta una división en dos barrios: Alto y Bajo. La carretera, que divide al pueblo en dos, es la principal calle a cuyos lados se asientan igualmente sus modestos monumentos. Su estructura urbana se adapta a la topografía originando calles estrechas y quebradas que definen manzanas irregulares las cuales albergan las construcciones propias de la zona: casas blancas realizadas con materiales autóctonos y techos planos cubiertos de launa. El elemento más destacable del conjunto urbano es la iglesia parroquial.

 

La agricultura de frutales de secano y cereal, así como las pequeñas huertas existentes en las paratas que ocupan la pendiente, son las principales fuentes de ingresos del municipio. Por su carácter montañoso, los pastos son abundantes y la ganadería es por ello una actividad económica que viene a complementar a la agricultura.

 

LA CALAHORRA

 

Situado en el pasillo transversal que une el Surco Intrabético con el litoral almeriense a través de su continuidad por Fiñana y la rambla de Gérgal, este núcleo de población se emplaza sobre un cerro aislado, reducto del frente de los mantos de corrimiento Béticos. Tiene una población de unos 957 habitantes, todos ellos  concentrados en la cabecera municipal.

 

Fue capital y una de las famosas ocho villas del Sened, señorío de los Mendoza. Perteneció a la histórica comarca de Guadix y en 1.568 participó en la Guerra de Granada.

 

Situada en la carretera nacional Granada-Almería, concretamente en una derivación a la derecha de ésta, dibuja un hermoso paisaje urbano dominado por su espectacular castillo. El núcleo, que adopta un asentamiento de carácter defensivo, se ha desarrollado al pie del cerro de El Castillo a través de un conjunto de calles que siguen las curvas de nivel y que son cortadas transversalmente por otras de carácter empinado, trazando manzanas de formas irregulares. El crecimiento del núcleo continuó sobre la explanada situada al pie del cerro, donde las callejas tortuosas fueron sustituidas por otras más amplias que se retuercen para buscar la carretera. Los crecimientos más recientes se localizan en los alrededores de las vías de comunicación que acceden al núcleo, principalmente por el sur.

 

Su patrimonio histórico- artístico muestra señales evidentes de su capitalidad con numerosas mansiones señoriales, su imponente castillo construido en 1.513 por Lorenzo Vázquez y considerado una de las joyas del renacimiento español, y su iglesia parroquial que hiciera el maestro Centeno en 1.546.

 

Entrada septentrional al puerto de La Ragua, era conocida como la Calahorra de Alquife, aludiendo a su función defensiva. Hoy su población se dedica a la agricultura, con grandes extensiones de secano cerealista y regadío desarrollado en la vega del río Aldeire. La práctica del pastoreo y la minería de Alquife completan las ocupaciones de los lugareños. Sufre una fuerte emigración hacia las zonas industrializadas.

 

LÁCHAR

 

Municipio situado en el sector occidental de la Vega de Granada, extendiéndose sobre parte de la llanura aluvial y de los glacis que ponen en contacto Cerro Gordo con el Genil. La altitud media de su territorio es de 553 metros y su población de 2.335 habitantes, concentrada en dos núcleos: Láchar y Peñuelas, siendo el primero, como capital municipal, el que concentra mayor número de efectivos poblacionales (75%).

 

Su historia se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada en sentido genérico. En época musulmana se encontraba ocupado por una población campesina que desde el siglo XIV sufre los continuos escarceos bélicos propios de un proceso de reconquista. Después de la conquista de Granada, el Señorío de Láchar forma parte del Mayorazgo de don Fernán Sancho de Cañaveral Fernández de Córdoba.

 

El núcleo urbano de Láchar se encuentra atravesado por una carretera local que sirve de conexión con la autovía A-92 que recorre la vega hasta la capital. En su estructura y morfología urbana se distinguen dos áreas: el casco antiguo, situado al norte del núcleo y desarrollado en torno a la iglesia, con una disposición urbanística desordenada; y el área de crecimiento más moderna, ubicada al sur de la carretera que se encuentra dispuesta en calles paralelas que se cruzan formando un plano cuadriculado. Al este del municipio, al pie de la carretera se han desarrollado un conjunto de instalaciones de carácter ganadero e industrial.

 

Son elementos destacables de este núcleo la iglesia parroquial y el castillo.

 

La elevada aptitud agrícola de la vega por la que se extiende el municipio ha propiciado que la agricultura sea la principal actividad que mantiene su economía, basándose en un policultivo de regadío en el que tienen cabida los cereales, la remolacha, el tabaco, las hortalizas y los frutales. El segundo sector más destacado es el de los servicios. En el sector ganadero predominan el vacuno de leche, el cabrío y el porcino. Por otro lado, su vega se encuentra jalonada por un buen número de choperas de las que se extrae madera para el mercado nacional.

 

LANJARÓN

 

Localizado en la vertiente sur de Sierra Nevada, al pie del cerro del Caballo, a una altitud de 700 metros, este alargado núcleo se halla entre dos barrancos, uno al oeste, que toma su nombre, y el otro por el este, conocido por el nombre de Salado. Su término municipal, surcado por el río Lanjarón, constituye la puerta de entrada hacia La Alpujarra y presenta algunos parajes de gran belleza (retazos de bosques de frondosas). Cuenta con una población de 3.971 habitantes que, en su práctica totalidad, están localizados en el núcleo de Lanjarón  (3.904).

 

De origen árabe-beréber, perteneció administrativamente durante los siglos XIII al XVII, al valle de Lecrín. Al igual que el resto de la Alpujarra alcanzó su época de esplendor con la dominación árabe, con un gran desarrollo económico gracias a los cultivos de árboles frutales y morera y a la cría de gusanos de seda. Conquistada Granada, permaneció bajo el dominio musulmán hasta 1.493, protagonizando sucesivos levantamientos contra la corona de Castilla, oponiendo tal resistencia que el propio Rey castellano hubo de sofocar la rebelión. Fue repoblada en 1.576 con gentes venidas de Castilla, Levante, Galicia, etc.

 

Su paisaje urbano se extiende sobre la ladera sur del Cerro de La Bordaila. Conserva  en la disposición y estructura de sus estrechas y empinadas calles, el sabor y tipismo de los viejos poblados moriscos, de clara influencia norteafricana, aunque actualmente, a lo largo de su interminable avenida principal, se desarrollan multitud de modernas construcciones. Sin embargo aún conserva bellos ejemplos de la arquitectura popular alpujarreña materializada en viviendas blancas de techo plano cubierto de launa.

 

Entre sus edificios más notables cabe destacar su iglesia parroquial del siglo XVI, de estilo mudéjar, con un espléndido retablo barroco, el castillo construido por los almorávides entre los siglos XII y XIII, sobre un crestón de rocas calizas que domina la entrada suroeste, y su bello balneario.

 

Las virtudes mineromedicinales de sus aguas han favorecido la dotación desde antiguo de una infraestructura hotelera y recreativa, la más importante de la comarca. Posee además una empresa de agua embotellada, que se exporta a toda la Península, para consumo general.

 

LANTEIRA

 

Su término municipal se extiende entre la vertiente norte de Sierra Nevada y el pasillo trasversal que, situado al norte de la citada sierra, une el Surco Intrabético con el litoral almeriense. La mitad sur del municipio, ubicada dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada, cuenta con bosques de coníferas, frondosas y pastizales que albergan comunida