Localizado en el
borde noroccidental de la Hoya de Guadix, al sur del Mencal, y en la margen
izquierda del río Fardes, este núcleo tiene una población de 646 habitantes, que representa el 94% de su total municipal, encontrándose el
6% restante repartido en diseminado por su término.
De la
ocupación humana de estas tierras tenemos noticia desde la Prehistoria.
Precisamente su ubicación geográfica en la cuenca del río Fardes así como su
bondad en recursos naturales son las causas de que fenicios, cartaginenses y
después romanos aprovecharan para asentarse en estas tierras. Tras la fragmentación
del Reino de Granada este territorio quedó dentro de la corte del Rey El Zagal,
siendo posteriormente reconquistada y repoblada.
Atravesado
por una carretera local que se dirige a los Baños de Alicún, dibuja una
estructura urbana alargada en torno a este eje principal, desarrollándose de
oeste a este, a ambos lados de la
carretera y situándose junto a esta vía de comunicación los principales
servicios que ofrece el núcleo.
Sufre una importante regresión demográfica a favor de la capital o de centros más dinámicos en la costa almeriense o levantina. Su historia nos cuenta que su situación y sus recursos atrajeron a estas tierras a muchos pueblos, pero hoy su situación es bien distinta. Su población vive de la agricultura, dominando ampliamente el olivar, que se cultiva en secano junto con cereales, almendros y otros cultivos industriales. El regadío es escaso y se dedica a productos de huerta, completando su economía primaria una ganadería de escasa viabilidad económica.
Su
término municipal se extiende desde las cumbres orientales de Sierra Nevada, al
sur, hasta el pasillo transversal que une el Surco Intrabético con el litoral
almeriense, al norte, en el límite del llamado Marquesado del Zenete. A nivel
de usos, las altas tierras de Sierra Nevada se encuentran cubiertas de bosques
de coníferas y pastizales alpinos, mientras que las tierras bajas, más cercanas a los bordes de la sierra, sustentan
abundantes regadíos. A medida que nos alejamos de la sierra van tomando más
protagonismo los secanos, principalmente herbáceos. Cuenta con una población de
1.329 habitantes repartidos entre los núcleos de Huéneja, cabecera municipal
que concentra el 79% de la población, y los de Las Cuevas, La Estación y La
Huertezuela, todos ellos de escasa entidad poblacional.
Su
origen se produce con la invasión musulmana, teniéndose noticias del
asentamiento de un grupo de yemenitas. Durante el medievo, como las demás
villas del Sened, se configuró como un territorio muy definido dentro de
la tierra de Guadix y pasó a formar parte del marquesado y señorío del Cenete.
Es una de las villas de esta comarca que más vestigios del mozarabismo ofrecía
en tiempos de la Reconquista.
Enclavado,
como alude su nombre, junto a un tajo y rodeado de bellos pinares, desarrolla
su estructura urbana a la izquierda de la carretera Guadix-Almería. Presenta un
paisaje urbano de calles largas y espaciosas que desembocan en un rosario de
plazas y plazuelas. El río, urbano, y muy encajado dentro de la misma villa,
obliga a tender puentes para ir de un barrio a otro. Junto a varios caminos
tradicionales que se encuentran al noroeste del núcleo se ha producido el
crecimiento más reciente, aún no consolidado en algunos sectores. Cuenta con
una iglesia parroquial de estilo mudéjar, donde se venera a San Francisco
Serrano y a la Virgen de la Presentación. Son famosas en toda la comarca las
fiestas del Baile de las Ánimas.
Su
economía se basa fundamentalmente en una agricultura de regadío en la que los
vecinos fuerzan las aguas llevándolas de una cuenca a otra, por medio de la
acequia de Isfalá. La ganadería, extensiva, se fundamenta en el ganado
cabrío y lanar.
|
Baños Árabes de Huéneja |
Huéneja |
Granada |
Incoado |
Se trata de un edificio compacto,
aislado, carente de decoración, de planta rectangular, orientado al Sureste,
con tres naves paralelas perfectamente diferenciadas, a las que se halla
adosada en perpendicular otra de mayores dimensiones en altura y longitud. Se trataría de un baño
público rural construído entre los siglos XII al XIV. |
Municipio
situado al norte de la provincia de Granada, en el contacto entre el Sistema
Subbético y el Surco Intrabético. La mayor parte de su territorio se encuentra
ocupada por un conjunto de sierras subbéticas (De la Sagra, de la Encantada,
etc...), siendo atravesado por el río Huéscar. El núcleo urbano principal se
localiza al sur de la Sierra del Muerto y al suroeste de la Sierra de la
Encantada, abierto hacia la altiplanicie de Baza. Las repoblaciones de
coníferas son abundantes en estas sierras, lo cual, unido a la presencia de
ciertos retazos de encinares, da lugar a algunos parajes de gran valor
paisajístico y ecológico. Posee una población de 8.369 habitantes, concentrada
en su mayoría en el núcleo de Huéscar (88% del total municipal), aunque existen
otros núcleos de población ligados tradicionalmente a las tareas agrarias:
Barrio Nuevo y San Clemente.
La
presencia humana en estas tierras se remonta al Neolítico y continúa en la Edad
del Cobre y del Bronce. Huéscar se configura como centro de importancia en la
época romana (Osca). En la época medieval baja, definida por la
alternancia entre musulmanes y cristianos, en un principio era Huéscar (la
Vieja) un castillo defensivo colocado en la Sierra de la Encantada, mientras
que en su última parte existía un núcleo urbano amurallado conformado por los
elementos característicos: mezquita, fortaleza y alhóndiga. En 1.495 Huéscar y
su tierra es otorgada al conde de Lerín y Condestable de Navarra, el cual lo
conservará con el título de marquesado vitalicio hasta su muerte en 1.508. En
1.513 Fernando el Católico gratificará a su primo el II Duque de Alba por la ocupación por parte
del noble castellano del reino de Navarra y por los servicios prestados a la
Corona desde tiempos de la conquista de Granada. Con la afluencia de los
repobladores, la imagen de la localidad musulmana es sustituida por los
símbolos del nuevo poder dominante: edificios religiosos y casas señoriales organizan
el urbanismo. El antiguo emplazamiento medieval queda al este de la ciudad como
un barrio más, conservándose de esta zona la puerta de entrada a la fortaleza;
el centro pasa a estar constituido por la Plaza Nueva y el edificio de la
Colegiata del que surge Calle Mayor donde se establecen las casas señoriales
más importantes. En épocas recientes (siglo XIX) se ha desarrollado un hábitat
troglodita en los alrededores de la carretera que comunica Huéscar con Puebla
de don Fadrique. A nivel general su estructura urbana es abierta, abundando las
calles amplias y rectas que definen trazados ortogonales o semiortogonales. El
núcleo urbano se encuentra rodeado de huertas de frutales y hortalizas.
Los
elementos más destacables del conjunto urbano son la iglesia de Santa María, la
iglesia de Santiago, el convento de Santo Domingo, el convento de San
Francisco, el convento de la Encarnación, la casa modernista del Paseo del
Santo Cristo, la plaza de toros y el barrio de Las Cuevas.
Huéscar es el
núcleo más importante de la comarca, siendo centro administrativo, económico y
comercial; pero pese a ello la agricultura y la ganadería son las principales
actividades económicas. El cultivo de cereal es el más extendido, aprovechando
la topografía más llana y, por su parte, la ganadería hace uso de los terrenos
forestales que, en extensión, alcanzan casi la misma superficie que las tierras
de cultivo.
Municipio
localizado al noreste de Granada-capital, al sur de la Sierra de Huétor que
ocupa buena parte de su término municipal. En su territorio nacen los ríos
Darro y Fardes. Cuenta con una población de 1.687 habitantes repartidos en tres
asentamientos: el núcleo principal, Huétor Santillán (cabecera municipal), y
otros dos ligados directamente a explotaciones agrícolas y ganaderas, El
Molinillo y Prado Negro, si bien este último constituye hoy día un núcleo
suburbanizado de residencias estacionales. De todos ellos es Huétor Santillán
el que concentra mayor número de población con el 94% del total de habitantes
municipales.
Tras la
Reconquista, y según documento fechado en 1.572, Huétor Santillán era “Villa de
Señorío, perteneciente su dominio y propiedad a la casa Profesa de la Compañía de
Jesús de la Villa y Corte de Madrid, por los Patrones y Memorias que fundó la
señora Marquesa de Guadalcázar sobre la Jurisdicción, Tierras y Casas de esta
Villa, como dueña y señora que fue de ella...”.
Su desarrollo se
ha efectuado paralelo al trazado de la vía de comunicación que lo atraviesa,
tratándose de una estructura de pueblo-calle adaptada a la pronunciada
topografía de la zona. Debido a la cercanía con la capital y a la construcción
de la autovía A-92 se han prodigado en los últimos tiempos construcciones
residenciales que han configurado urbanizaciones de segunda residencia.
Son puntos de
interés en el núcleo de Huétor Santillán y en su municipio la Iglesia
parroquial (siglo XVI-XVIII) y el Parque Natural de la Sierra de Huétor,
tradicional enclave de esparcimiento de la población de la capital y
alrededores, que alberga frondosos bosques de pinares y grandes manchas de
encinares conformando bellos paisajes.
La agricultura,
junto con la ganadería, constituyen las principales fuentes de ingresos del
municipio. Se cultivan los cereales, el olivar, las hortalizas y los frutales
de molino; en ganadería se cría ganado lanar y caprino. A todo ello se suma la
explotación de canteras de arenas magnesianas
y la explotación forestal.
Municipio
ubicado en plena vega del Genil, en el extremo occidental de la depresión
granadina. Mientras los regadíos se centran fundamentalmente en la vega del
Genil, el secano (principalmente olivar) ocupa la mayor parte de las laderas
margosas, a medida que nos alejamos de la llanura irrigada. Su término
municipal cuenta con algunos núcleos adscritos como son Calardos, La Esperanza,
Estación de Huétor-Tájar, Las Torres y Venta Nueva. Del total de 8.171 habitantes del
municipio, en Huétor-Tájar se concentran 7.229, es decir, el 88%.
En el
año 1.483 era una alcarria o lugar de moros, de cuya época se conservan
numerosos vestigios. Después de la toma de Loja en 1.486, don Fernando nombró
alcalde a don Álvaro de Luna al que pertenecía Tahara, el castillo-fortaleza,
concedido por Real Cédula a dicho señor. En el año 1.526, Carlos I le concedió
el título de villa una vez cristianizados sus habitantes.
Enclavado
en un llano regado por el Genil (en su margen derecha), presenta una estructura
urbana que describe una clara evolución. De esta manera, partiendo de un casco antiguo algo más
irregular y abigarrado en torno a su iglesia parroquial, se desarrolla, hoy, de
forma más ordenada, con amplias y rectas calles, invadiendo su espaciosa vega.
En el
apartado histórico-artístico destacan la hermosa iglesia parroquial, así como
los restos de Tahara, apócope de Taharal, su castillo fortaleza
del que permanece en pie su torre. Como atractivo de tipo turístico señalar el
descenso en piragua por el río Genil.
Su
economía se basa fundamentalmente en una agricultura de regadío en la que
abundan variados productos hortícolas, destacando sus famosos y ricos
espárragos. En secano dominan grandes extensiones de cereales y olivar. En el
sector ganadero destaca el ganado lanar, cabrío, porcino y vacuno. Existen
numerosas industrias derivadas de la agricultura como fábricas de conservas y
molinos de aceite. Además, aquí se encuentran instaladas fábricas de anisados,
materiales de construcción y numerosos talleres de confección.
Su término
municipal se localiza al sur de la capital, en el valle del río Monachil en el
contacto entre los glacis situados al pie de las estribaciones occidentales de
Sierra Nevada y la llanura aluvial de la Depresión granadina. Su altitud media
es de 724 metros y su población de 7.984 habitantes, concentrados en el núcleo
de Huétor Vega.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada.
Tras la sublevación morisca comienza el despoblamiento; la repoblación
posterior de las tierras, mandada por Felipe II, se efectuará mediante la venta
directa a campesinos castellanos, aragoneses y levantinos.
Su estructura
urbanística responde a la concepción árabe de ciudad pues el núcleo urbano se
ha desarrollado tradicionalmente bordeando las tierras productivas.
El sector
servicios y el de la construcción son los que mantienen económicamente a la
población. Ello es consecuencia, por un lado, de su proximidad a Granada
capital y, por otro, de la demanda de residencias existente en la zona. La
agricultura es también un sector económico digno de mención, cultivándose
habas, patatas, uvas, flores y hortalizas. Manifiesta una importante
dependencia funcional con la capital.
Su
término municipal se localiza sobre los Montes Occidentales pertenecientes al
Sistema Subbético. Su relieve está compuesto por un conjunto de sierras calizas
y margocalizas. Al sur de una de ellas, la Sierra de Parapanda, se haya
emplazada la villa de Illora. Presenta un hábitat disperso formado por
numeros anejos, cortijos y aldeas, como son: La Alhondiguilla, Alomartes,
Brácana, Escoznar, Obeilar, Tocón, Vallequemado y Ventas Algarra. Es el
municipio más poblado de toda la comarca natural de los Montes Occidentales,
pues cuenta con 10.797 habitantes, casi la mitad de
ellos, 5.354, localizados en el núcleo de Illora.
En
época romana era conocida como Illurco, luego suevos y visigodos
ocuparon su territorio y, más tarde, llegaron los árabes con quienes vivió su
mayor auge y significación política, siendo uno de los más poderosos bastiones
en la defensa de Granada. En 1.483 fue conquistada por las tropas castellanas,
siendo su primer alcalde don Gonzalo Fernández de Córdoba. Fue una de las
famosas “Siete Villas”, ciudades que proveían a Granada, junto con la vega, de
todo cuanto ésta necesitaba, hecho que le proporcionó una desahogada economía,
un incremento demográfico considerable y
la imagen monumental que ofrece en la actualidad.
Su emplazamiento es de carácter defensivo, no
en vano recibió el apelativo del “ojo derecho de Granada”. Coronada por una
antigua fortaleza árabe, la ciudad creció intramuros formando un apretado
caserío de viario estrecho y quebrado. Sin embargo, su gran transformación
urbanística vendrá durante los siglos XVII y XVIII cuando la ciudad busca las
zonas más llanas construyendo sus edificios más monumentales, acompañados de un
trazado más regular, de calles amplias, típicamente renacentistas. Al este del
núcleo, junto a la carretera local a Moclín, se localizan los crecimientos más
recientes que incluso acogen algunas instalaciones de tipo industrial.
De su
pasado más próspero conserva la iglesia parroquial de la Encarnación, soberbio
ejemplar de la arquitectura renacentista del siglo XVI, y en la Dehesa Baja, la
finca del Molino del Rey, edificada a principios del siglo XIX. Como ciudad con
un amplio pasado posee numerosos restos arqueológicos como su antiguo
emplazamiento romano en el Cerro de los Infantes y la necrópolis y fortaleza
musulmana.
Su
economía se basa en una distribución de la tierra en amplia propiedad, en la
que el olivar ocupa las laderas, acompañado de restos de encinar, mientras que
los fondos de los valles se cultivan de cereal. La ganadería de vacuno, lanar y cabrío completa su perfil
netamente agrícola. Además existen canteras de falsa ágata en la Sierra de
Parapanda. La industria con que cuenta es la derivada de la agricultura,
fundamentalmente del olivar.
Villa de la
provincia de Granada emplazada al pie de la loma de Bodíjar, en la Sierra del
Chaparral, perteneciente a las estribaciones más occidentales de la sierra de
Almijara. Se extiende su municipio, por tanto, entre las bruscas pendientes de
estas sierras y un relieve más suave que anuncia la presencia de la rica
llanura litoral. Cuenta con una
población de 1.052 habitantes, concentrados en su práctica totalidad en la
cabecera municipal, único núcleo de población.
Estas tierras
fueron ocupadas desde antiguo por fenicios, romanos y visigodos, quienes las
roturaron e implantaron los cultivos mediterráneos, prevaleciendo entre ellos
los viñedos. Pero fueron los árabes quienes potenciaron la ocupación humana de
este territorio y perfeccionaron su agricultura, orientándola a la exportación.
Enclavado en la
falda de la loma de Bodíjar, su apretado caserío se escalona hasta bajar a su
vega, extendiendo su paisaje urbano hacia el sur como si quisiera llegar a la
costa. Su trama, de carácter cerrado, presenta un sistema viario irregular en
el que destacan un conjunto de calles alargadas que se abren en plazoletas, al
sur del núcleo, donde se ubican los dos edificios más emblemáticos del mismo:
la iglesia y el ayuntamiento. El tímido ensanche más reciente ha tenido lugar,
al suroeste del núcleo tradicional, en las cercanías de la carretera local que
atraviesa su vega y se dirige a la villa de Molvízar.
En el apartado
arquitectónico destacan su pequeña iglesia parroquial dedicada a Ntra. Sra. del
Carmen y la Ermita de Ntra. Sra. de la Salud, en el cerro de Itrabo.
Su economía, como
en tiempos pretéritos, se basa principalmente en la agricultura fundamentada en
un clima propicio para el cultivo de plantas tropicales, especialmente
plátanos, aguacates y, sin duda, el chirimoyo, que en la actualidad supera con
creces los terrenos ocupados por la vid y el olivar.
Su
término municipal se sitúa a caballo entre las sierras de Arana, al este, y del
Campanario, al oeste, separadas por el río Cubillas. Estas sierras subbéticas se
caracterizan por un relieve heterogéneo sobre calizas o margocalizas. Olivar y
cereal son los principales cultivos que se extienden sobre las laderas más
suaves y el pasillo margoso abierto por el río Cubillas. Iznalloz constituye la
mayor entidad de población de los Montes orientales y a él se adscriben un
numeroso grupo de núcleos de escasa entidad poblacional, como son: Barcicas,
Cotilfar, Dehesas Viejas, Domingo Pérez, Faucena, El Farge, Los Montalbanes,
Onitar, Poloria, Terre y Venta de Andar. De los 6.705 habitantes con que cuenta
el municipio, el núcleo de Iznalloz concentra 3.877 (el 58%).
Su
nombre significa “Castillo de los almendros en flor”. Fue bautizada así en
época musulmana, cuando su estratégica situación le confirió un valor defensivo
frente al Reino de Castilla. Una vez cristianizada, fue una de las famosas
“Siete Villas”, factor fundamental para su desarrollo económico y artístico,
convirtiéndose, junto con la vega, en la despensa de Granada.
Ubicado
en un enclave típicamente defensivo, bajo la sombra de Sierra Arana, la
estructura de su casco urbano más antiguo gira en torno a las ruinas de su
castillo árabe, situadas en el extremo noroeste del núcleo. Se trata de un área
de calles estrechas e irregulares que definen una estructura cerrada de
carácter orgánico. En su perfil urbano se define un eje principal al término
del cual sobresale su monumental iglesia. Hacia el este el núcleo ha crecido
definiendo una estructura lineal y abierta de calles más amplias y rectilíneas.
En época más reciente se ha desarrollado en tres direcciones: hacia el este,
formando la Barriada Primero de Mayo; hacia el sur, con la creación de la
Barriada Las Casas Nuevas; y en dirección norte, a ambos lados de la vía
férrea.
En su
patrimonio histórico-artístico destacan la monumental iglesia parroquial del
arquitecto Diego de Siloé, la Ermita de Ntra. Sra. de los Remedios, los restos
del antiguo Castillo-Fortaleza, el antiguo Pósito, que hoy languidece como
almacén, así como los yacimientos arqueológicos de la Cueva del Agua, y, sin
duda, el famoso descubrimiento del Togado de Periate. Destaca así mismo, por su
interés paisajístico, el paraje del Sotillo en Sierra Umbría.
Hoy su
población vive de un sector primario que se basa en el cultivo del olivar,
restringiéndose el regadío a los alumbramientos acuáticos. Completa su economía
con ganado cabrío, ovino, vacuno y equino. Existen, además, fábricas de harina,
terrazo y alguna aserradora.
Su
término municipal se extiende al sur de las Sierras Tejeda-Almijara, sobre un
conjunto de sierras y lomas surcadas por varios cauces fluviales, hallándose
emplazada su cabecera municipal en la cabecera del río Cacín, junto al río
Grande. Este núcleo urbano da alojamiento a una población de 1.479 habitantes,
la práctica totalidad de los censados en su municipio.
Pertenece
a un territorio poblado desde antiguo por diversas culturas del Mediterráneo,
tales como fenicios, griegos o romanos. Los árabes dejaron su impronta en esta
localidad y, tras la conquista cristiana, será asignada en señorío a don Pedro
Granada Venegas a título honorífico. Fue destruida por un terremoto en 1.884.
Edificada
junto al río Cacín, que forma una hermosa vega en el flanco sur del municipio,
dibuja una estructura urbana ordenada, basada en un crucero central, cuyo brazo principal
recorre el municipio de este a oeste, y al que confluyen las principales calles
de carácter amplio y rectilíneo.
Entre
sus edificios destaca la iglesia parroquial, que posee una bella portada de
estilo neoescurialense, y la pequeña Ermita de San Antonio. Destaca también por
su interés paisajístico y recreativo el bello paraje de la ribera de río
Grande, donde se practica la pesca y la caza mayor y menor.
Su
economía es agrícola y cuenta con un secano dedicado al cultivo del olivar,
mientras que el regadío se reduce a las riberas de los ríos, que forman
pequeñas y hermosas veguitas, dedicándose fundamentalmente a productos
hortícolas y leguminosas. La industria y el sector servicios son prácticamente
inexistentes.
Su
territorio se extiende, desde el punto de vista geográfico, por dos unidades
estructurales del relieve granadino: la vertiente norte de Sierra Nevada y el
pasillo transversal que, situado al norte de la citada sierra, une el Surco Intrabético
con el litoral almeriense. El sector ubicado dentro del Parque Nacional de
Sierra Nevada cuenta con bosques de coníferas, frondosas y pastizales que
ofrecen parajes de gran valor paisajístico. Hacia el norte, a medida que vamos
abandonando la sierra y entramos en tierras más llanas, los regadíos adquieren
protagonismo gracias a las aguas del deshielo de la sierra. La villa de Jerez
del Marquesado se encuentra localizada junto al río Verde y acoge una población
de 1.214 habitantes, la práctica totalidad
de los censados en el término municipal.
Se
trata de una famosa villa del Cenete, señorío y marquesado de los
Mendoza. En 1.568 sus habitantes se alzaron en la Guerra de Granada, fueron vencidos
y expulsados, siendo repobladas estas tierras por cristianos viejos del norte
de la Península, al igual que otras poblaciones limítrofes a la misma.
Asentado
en la carretera nacional Guadix-Almería, es un pueblo de mucha garra urbana.
Sus calles sinuosas y estrechas que a veces desembocan en alguna pequeña plaza,
dibujan una estructura urbana de sabor musulmán, destacando el conocido barrio
del Alcázar, enclavado en el histórico asentamiento premusulmán. Hoy se
extiende junto a la carretera que se dirige a Alquife, a través de una serie de
viviendas unifamiliares tipo chalet.
En su
núcleo urbano y entorno destacan la iglesia, realizada en 1.546 por F. Antero,
así como un Seminario de verano que hoy languidece. Son famosos también su
barranco, sus grandes castaños y sus fiestas de toros.
Su
estratégica situación en la cabecera de los ríos serranos que después alumbran
la hermosa Hoya de Guadix, le hizo en tiempos pasados ser una ciudad con
numerosos baños. Hoy este agua es la base de una agricultura de regadío rica en
frutos de invierno.
Municipio situado
al sur de la provincia de Granada, sobre la vertiente meridional de las Sierras
del Chaparral y de Almijara, y abierto al valle del río verde. Su término
municipal cuenta con pintorescos paisajes y bellas panorámicas, como Las
Angosturas, estrechamiento del río Verde a pocos kilómetros de Jete, que da
cobijo en una de sus oquedades a la Virgen del Agua. La villa de Jete se
encuentra situada en la margen izquierda del río Verde alojando una población
de 754 habitantes, la práctica totalidad de los censados en el término
municipal.
Estas tierras han sido pobladas desde antiguo,
como demuestran los restos encontrados de cerámica, conchas y objetos de piedra
en las cuevas de las terrazas pleistocénicas del río Verde: Trapiche, Pago de
las Cuevas, Hoya de Bermeja, el Duende, etc, que han sido utilizadas desde el
Neolítico. Posteriormente conocieron el paso de fenicios, romanos y árabes.
Su núcleo urbano,
situado al pie de una suave ladera, se agrupa longitudinalmente a ambos lados
de su principal vía de comunicación, descendiendo hasta la vega que riega el
río Verde y en la que los frutales describen una bonita estampa. Su estructura
urbana presenta un conjunto de calles paralelas a las curvas de nivel, que son
cortadas por otras de carácter estrecho y quebrado. Las manzanas definidas por
este viario son irregulares.
Al abrigo de la
Sierra de Almijara y sobre la fértil vega regada por el río Verde, fue hasta
los años 50 productora de caña de azúcar, cultivo que está siendo sustituido
por productos subtropicales tales como chirimoyas y aguacates, además de otros
cultivos mediterráneos. Produce también vinos y chacinas.
Su término
municipal se emplaza al suroeste de la Sierra de la Yedra, al norte de la
capital provincial, en la orla montañosa de la depresión granadina. Su altitud
media es de 767 metros y registra una población de 1.553 habitantes
concentrados en el núcleo de Jun que se está viendo sometido a los procesos
expansivos propios de su cercanía a la ciudad de Granada.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
pese a encontrarse en el borde de la misma.
Su núcleo urbano,
ubicado sobre un terreno que no presenta limitaciones del relieve para su
crecimiento, ha desarrollado una estructura desordenada de calles amplias pero
quebradas y manzanas irregulares. No presenta más que una ligera expansión del
primigenio núcleo urbano. Se distinguen en las inmediaciones del núcleo varias
instalaciones de uso industrial relacionadas con la fabricación de cerámica.
La vocación del
municipio es de carácter agrícola y ganadero, pero la existencia de arcillas
aprovechables para la industria cerámica ha provocado el incremento de los
porcentajes de población activa en el sector industrial; de igual modo, la
cercanía a la capital provincial eleva los índices de empleo en el sector
servicios.
Municipio
localizado en la Alpujarra granadina, en la vertiente sur de Sierra Nevada. Con
una altitud media de 1.260 metros, registra una población de 187 habitantes
concentrados totalmente en el núcleo de Juviles. Su término municipal cuenta
con parajes y enclaves de gran belleza entre los que destacan el Tajo del
Aguila, la Cueva de la Lombría y los parajes de Pisada del Gigante y Aguas
Agrias.
Fue
capital de una de las antiguas divisiones administrativas alpujarreñas: la Tahá
de Juviles. Durante el período nazarí constituyó uno de los principales
emporios textiles de la zona, dando lugar a un floreciente comercio de seda con
Italia. Su decadencia se hizo notoria tras su participación destacada en el
levantamiento morisco encabezado por Abén Humeya en 1.568.
La
estructura urbana del núcleo, derramado por una ladera, presenta una división en
dos barrios: Alto y Bajo. La carretera, que divide al pueblo en dos, es la
principal calle a cuyos lados se asientan igualmente sus modestos monumentos.
Su estructura urbana se adapta a la topografía originando calles estrechas y
quebradas que definen manzanas irregulares las cuales albergan las
construcciones propias de la zona: casas blancas realizadas con materiales
autóctonos y techos planos cubiertos de launa. El elemento más destacable del
conjunto urbano es la iglesia parroquial.
La agricultura de
frutales de secano y cereal, así como las pequeñas huertas existentes en las
paratas que ocupan la pendiente, son las principales fuentes de ingresos del
municipio. Por su carácter montañoso, los pastos son abundantes y la ganadería
es por ello una actividad económica que viene a complementar a la agricultura.
Situado
en el pasillo transversal que une el Surco Intrabético con el litoral
almeriense a través de su continuidad por Fiñana y la rambla de Gérgal, este
núcleo de población se emplaza sobre un cerro aislado, reducto del frente de
los mantos de corrimiento Béticos. Tiene una población de unos 957 habitantes,
todos ellos concentrados en la cabecera
municipal.
Fue
capital y una de las famosas ocho villas del Sened, señorío de los Mendoza.
Perteneció a la histórica comarca de Guadix y en 1.568 participó en la Guerra
de Granada.
Situada
en la carretera nacional Granada-Almería, concretamente en una derivación a la
derecha de ésta, dibuja un hermoso paisaje urbano dominado por su espectacular
castillo. El núcleo, que adopta un asentamiento de carácter defensivo, se ha
desarrollado al pie del cerro de El Castillo a través de un conjunto de calles
que siguen las curvas de nivel y que son cortadas transversalmente por otras de
carácter empinado, trazando manzanas de formas irregulares. El crecimiento del
núcleo continuó sobre la explanada situada al pie del cerro, donde las callejas
tortuosas fueron sustituidas por otras más amplias que se retuercen para buscar
la carretera. Los crecimientos más recientes se localizan en los alrededores de
las vías de comunicación que acceden al núcleo, principalmente por el sur.
Su
patrimonio histórico- artístico muestra señales evidentes de su capitalidad con
numerosas mansiones señoriales, su imponente castillo construido en 1.513 por
Lorenzo Vázquez y considerado una de las joyas del renacimiento español, y su
iglesia parroquial que hiciera el maestro Centeno en 1.546.
Entrada
septentrional al puerto de La Ragua, era conocida como la Calahorra de Alquife,
aludiendo a su función defensiva. Hoy su población se dedica a la agricultura,
con grandes extensiones de secano cerealista y regadío desarrollado en la vega
del río Aldeire. La práctica del pastoreo y la minería de Alquife completan las
ocupaciones de los lugareños. Sufre una fuerte emigración hacia las zonas
industrializadas.
Municipio situado
en el sector occidental de la Vega de Granada, extendiéndose sobre parte de la
llanura aluvial y de los glacis que ponen en contacto Cerro Gordo con el Genil.
La altitud media de su territorio es de 553 metros y su población de 2.335
habitantes, concentrada en dos núcleos: Láchar y Peñuelas, siendo el primero,
como capital municipal, el que concentra mayor número de efectivos
poblacionales (75%).
Su historia se
engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada en sentido
genérico. En época musulmana se encontraba ocupado por una población campesina
que desde el siglo XIV sufre los continuos escarceos bélicos propios de un
proceso de reconquista. Después de la conquista de Granada, el Señorío de
Láchar forma parte del Mayorazgo de don Fernán Sancho de Cañaveral Fernández de
Córdoba.
El núcleo urbano
de Láchar se encuentra atravesado por una carretera local que sirve de conexión
con la autovía A-92 que recorre la vega hasta la capital. En su estructura y
morfología urbana se distinguen dos áreas: el casco antiguo, situado al norte
del núcleo y desarrollado en torno a la iglesia, con una disposición
urbanística desordenada; y el área de crecimiento más moderna, ubicada al sur
de la carretera que se encuentra dispuesta en calles paralelas que se cruzan
formando un plano cuadriculado. Al este del municipio, al pie de la carretera
se han desarrollado un conjunto de instalaciones de carácter ganadero e
industrial.
Son elementos
destacables de este núcleo la iglesia parroquial y el castillo.
La elevada aptitud
agrícola de la vega por la que se extiende el municipio ha propiciado que la agricultura
sea la principal actividad que mantiene su economía, basándose en un
policultivo de regadío en el que tienen cabida los cereales, la remolacha, el
tabaco, las hortalizas y los frutales. El segundo sector más destacado es el de
los servicios. En el sector ganadero predominan el vacuno de leche, el cabrío y
el porcino. Por otro lado, su vega se encuentra jalonada por un buen número de
choperas de las que se extrae madera para el mercado nacional.
Localizado
en la vertiente sur de Sierra Nevada, al pie del cerro del Caballo, a una
altitud de 700 metros, este alargado núcleo se halla entre dos barrancos, uno
al oeste, que toma su nombre, y el otro por el este, conocido por el nombre de
Salado. Su término municipal, surcado por el río Lanjarón, constituye la puerta
de entrada hacia La Alpujarra y presenta algunos parajes de gran belleza
(retazos de bosques de frondosas). Cuenta con una población de 3.971 habitantes
que, en su práctica totalidad, están localizados en el núcleo de Lanjarón (3.904).
De
origen árabe-beréber, perteneció administrativamente durante los siglos XIII al
XVII, al valle de Lecrín. Al igual que el resto de la Alpujarra alcanzó su
época de esplendor con la dominación árabe, con un gran desarrollo económico
gracias a los cultivos de árboles frutales y morera y a la cría de gusanos de
seda. Conquistada Granada, permaneció bajo el dominio musulmán hasta 1.493,
protagonizando sucesivos levantamientos contra la corona de Castilla, oponiendo
tal resistencia que el propio Rey castellano hubo de sofocar la rebelión. Fue
repoblada en 1.576 con gentes venidas de Castilla, Levante, Galicia, etc.
Su
paisaje urbano se extiende sobre la ladera sur del Cerro de La Bordaila.
Conserva en la disposición y estructura
de sus estrechas y empinadas calles, el sabor y tipismo de los viejos poblados
moriscos, de clara influencia norteafricana, aunque actualmente, a lo largo de
su interminable avenida principal, se desarrollan multitud de modernas
construcciones. Sin embargo aún conserva bellos ejemplos de la arquitectura
popular alpujarreña materializada en viviendas blancas de techo plano cubierto
de launa.
Entre
sus edificios más notables cabe destacar su iglesia parroquial del siglo XVI,
de estilo mudéjar, con un espléndido retablo barroco, el castillo construido
por los almorávides entre los siglos XII y XIII, sobre un crestón de rocas
calizas que domina la entrada suroeste, y su bello balneario.
Las
virtudes mineromedicinales de sus aguas han favorecido la dotación desde
antiguo de una infraestructura hotelera y recreativa, la más importante de la
comarca. Posee además una empresa de agua embotellada, que se exporta a toda la
Península, para consumo general.
Su término municipal se extiende entre la vertiente norte de Sierra Nevada y el pasillo trasversal que, situado al norte de la citada sierra, une el Surco Intrabético con el litoral almeriense. La mitad sur del municipio, ubicada dentro del Parque Nacional de Sierra Nevada, cuenta con bosques de coníferas, frondosas y pastizales que albergan comunida