SIERRA NEVADA (PRADOLLANO-NIGÜELAS)

(Sábado 22 de mayo del 2.004 - 57 Km. MTB)

• EL DÍA ANTES:

Partimos desde Huelva a las 16:30 H. del Viernes 21-05-04, Carlos, Pepito, Quique, Sebastián y Cristóbal dirección Pradollano (Granada), tras una parada para merendar algo llegamos sobre las 20:30 H. al apartamento del amigo de Carlos, donde tras dejar el equipaje y las bicis, nos dirigimos a dejar la furgoneta del suegro de Pepito en el punto final de la ruta, en Nigüelas. Eran mas de las 10 de la noche y los cuerpos aparte de cansados pedían cervezas y condumios, por lo que decidimos cenar en el pueblo de al lado Dúrcal, en el Restaurante Los Arcos, donde nos atendió “El Mellao”, un camarero muy particular, al que no se le entendía ná de ná, que nos lió una con las cervezas y los Salmonetes que al final no metió una clavá de muy señor mío.

• EL DÍA D:

Nos levantamos antes de lo previsto, con mejor tiempo del nunca imaginado, y después de los preparativos, fuimos a desayunar sobre las 9:30 H. al Restaurante El Balcón, que tras suculentos desayunos comenzamos la ruta desde el mismo Pradollano, un carril nos desembocó a un sendero que nos llevaría por una ladera que nos conducía por unas trialeras que no fue sentido correcto inicialmente, retornamos algunos kilómetros erróneamente para retomar el sendero correcto, y una vez proseguida la marcha pasamos el Barranco de Valdeinfierno (km. 6), siempre por senderos técnicos y dificultosos se subió al Cerro Mirador, donde las mayoría de las veces lo hicimos andando, llevábamos una media de 6 km/h, en prácticamente las dos primeras horas de ruta. El cansancio en este punto empezaba a hacer mella, en las caras de algunos como Sebastián o Cristóbal, se empezaba a notar lo que sería el resto del día, sin saber el porqué, si por ir con mucha ropa, si la altitud, si la cantidad de metros que hacíamos empujando la bicicleta,... preguntábamos constantemente a Carlos si el resto de etapa sería igual. Llegamos al Collado de Matas Verdes (km. 10), donde cambió el paisaje por completo, pasamos zonas de alta montaña con poco vegetación a una zona verde con muchos pinares, con el Pico Trevenque como testigo, cogimos un camino que lo atravesaban troncos de pinos para conducir el agua, en un descuido se fue al suelo Pepito, continuamos por un sendero precioso bajando hasta llegar al Cortijo de la Cortijuela (km. 12), sobre las 12:15 H., donde en una fuente paramos a refrescarnos, allí descansaban personas que veíamos a lo lejos por los senderos anteriores y a los que jamás les conseguimos dar caza.

Continuamos la ruta bajando rápidamente por una pista, donde nos vamos cruzando a senderistas, Pepito es testigo de una rápida rectificación en un movimiento que pudo acabar con Carlos fuera de la pista, tras el susto, llegamos al Puente de los Siete Ojos (km. 15), sobre las 12:30 H., se sube al Cerro Boca de la Pescá, desde donde empezamos a apreciar Granada a nuestra derecha, inminentemente comenzamos un fuerte y peligroso descenso que nos llevaría a una zona de merenderos que nos enlaza con una pista asfaltada donde se desciende a velocidades aprox. de 70 km/h. Dílar queda a escasos dos kilómetros, pero nuestro recorrido continua entre fincas de árboles frutales hasta desembocar en el Río Dílar (km. 24), paralelos a éste llegamos a una Zona Recreativa, donde paramos a repostar algo y aligerarnos de ropa, para comenzar a subir (7 km.) el primer gran alto del día Ermita Vieja.

En torno a las dos de la tarde comenzamos a subir, Quique marca su ritmo de subida con Pepito, Cristóbal y Carlos entre fotos suben parte juntos, algo atrás Sebastián; el comienzo es lo más duro. En un falso llano justo antes de llegar a la Ermita llegan Quique-Cristóbal, deciden esperar, después Carlos-Pepito y algo más atrás Sebastián, se decide parar nuevamente para que Sebastián se recupere, juntos se llega a Ermita Vieja, que no sabemos que tiene de vieja, para seguir subiendo un par de kilómetros mas hasta llegar al alto Quique con Pepito, Cristóbal a continuación y Carlos que subió con Sebastián, sobre las 14:50 H.

En el descenso se vuelve a quedar Sebastián, Cristóbal le espera en una doble curva para afrontar el segundo gran alto de la jornada Puntales del Tigre (3 km.), Quique y Carlos ponen un fuerte ritmo con Pepito algo más atrás, deciden parar en una sombra tras un falso descanso llega Cristóbal y un par de minutos después Sebastián. Juntos decidimos andar un poco, pero pronto Quique se vuelve a montar, le sigue Pepito y Carlos, luego Cristóbal y Sebastián. El Calor y la falta de líquidos empiezan a hacer estragos y la subida se hace tremendamente dura, Quique a mitad de subida espera al grupo, donde Cristóbal continúa, Pepito al que se une Quique para seguir subiendo, Carlos y Sebastián. A la cima llega sólo Cristóbal (km. 37), después Quique con Pepito y Carlos con Sebastián; se comentaba que sería la última subida dura de la ruta , sin acordarnos algunos que nos esperaba La Loma del Perro (6 km).

El descenso lo hacemos como casi todos en grupo y sin arriesgar, en los montes de enfrente divisábamos pistas impresionantes y durísimas (que inminentemente cogeríamos), el recorrido así se desarrollaba, subíamos uno, para bajar otro. Llegamos juntos al Río Durcal (km. 41), serían las 16:00 H.; en este punto atravesamos el río con bici al hombro ya que éste llevaba mucha fuerza y la caída estaría garantizada, algunos nos refrescamos, otros echábamos agua a los discos que con el calor de la bajada estos desprendían humo, otros repostamos.

Carlos, Pepito y Quique continúan la marcha donde poco a poco empieza a endurecerse la cosa, Sebastián y Cristóbal salen algo mas atrás, es el momento de subir a durísimas penas como cada uno va pudiendo, por momentos a pie, por momentos en bici, la velocidad oscilaba los 5-6 km/h, a poco de llegar al Peñón de Carrasco (km. 45), en un falso llano, Quique pega un tirón donde alcanza los 18 km/h subiendo y llega sobre las 16:45 H., algunos metros detrás Cristóbal y a continuación Carlos con Pepito, a Sebastián se le espera varios minutos, Quique le de algo de líquido que tenía para poder seguir subiendo. Este último tramo de subida se hace mucho más rápido Quique con Cristóbal y Carlos con Pepito, Sebastián se seguía quedando mas atrás, cuando llegamos al alto de Loma del Perro (km. 47), sobre las 17:00 H.

Nos agruparnos nuevamente y comenzamos el descenso, pasamos un camino que dejamos a la izquierda que va a Lanjarón, para proseguir nuestra dirección correcta, el camino con continuas “eses”, es precioso con alguna que otra cascada, (probablemente este fuese el punto donde Carlos dejó olvidado el Camelbak y Sebastián las gafas), llegamos al río Torrente que vadeamos, remojamos las bicis y seguimos unos kilómetros hasta volver a pasar de nuevo el río por un pequeño puente desde donde ya se aprecia Nigüelas que tras una fuerte subida final por el pueblo concluimos esta ruta sobre las 17:50 H. con 57 kilómetros recorridos.

Las caras de cansancios son evidentes, pero mayor es la de alegría de todos por terminarla como todos habíamos deseados, con buen tiempo, sin lesiones y sin averías. Cargamos las bicis en la furgoneta e inmediatamente fuimos al Bar Piolet , a repostar con los medios litros que allí nos ofreció “la simpática”, que hizo muy buenas “migas” con nuestro Sebastián.

Ya con mejor cara después del líquido metido en el cuerpo nos metimos los “cincos”, tres de “espaldas mojás”, en la furgoneta dirección a Pradollano que llegaríamos sobre las 19:00 H., con una “fatiguita” impresionante por el tremendo “ambiente” que allí hubo.

Después del “temple” a los cuerpos nos dispusimos a ir a cenar por allí cerca, pero todo estaba cerrado, por lo que decidimos bajar a El Dornajo, precisamente en el Bar El Desvío nos pegamos el merecido homenaje con sus correspondientes Chotos, Entrecot, Solomillos todo acompañado con nuestro amigo el “Marques de Cáceres”.

• EL DÍA DESPUÉS:

Amaneció el día mejor que el anterior y tras recoger los equipajes fuimos de nuevo a desayunar al Bar El Desvío, para seguidamente comenzar el camino de vuelta a casa. Bajando de Sierra Nevada era mucha la gente las que subían con sus bicis, las cuales nos dieron ganas de sacar las nuestras y ponernos a pedalear con ellos, (pero sólo fue un pensamiento), durante el trayecto de vuelta también y ya por la Autovía adelantábamos a las Hermandades de Granada, Lucena,... que ya iban para El Rocío. Llegamos a Huelva cerca de las 14:00 H, donde nos despedimos con las últimas cervezas en el Bar La Piscina de el Nuevo Molino y hablando de varios proyectos para el futuro.

Seguramente, el año que viene mas y mejor...

Los Máquinas