EL ÁMBITO-PROYECTO

Los objetivos del presente estudio, centrados esencialmente en el establecimiento de criterios de viabilidad paisajísticos y ambientales para la localización de campos eólicos en el Valle de Lecrín, han supuesto la necesidad de definir un ámbito apropiado a los mismos. De entrada, no era necesario que coincidiese con ninguno de los ámbitos anteriormente descritos (comarca tradicional, límites de los ocho municipios inscritos, espacio funcional, fosa tectónica- red hidrográfica del ízbor) por cuanto que el principal criterio a considerar es el paisajístico, aunque también sea relevante el criterio ambiental. Sin embargo, en este último caso, los condicionantes, rasgos, procesos y fenómenos físico- ambientales no se ajustan de forma estricta a los límites de las cuencas hidrográficas, sino que obedecen a diversas lógicas. Es por ello que se ha preferido priorizar los criterios de índole paisajística, si bien es preciso advertir algunas peculiaridades.

La zona medular del ámbito proyecto no admite ninguna duda: se trata del corazón del espacio objeto de estudio y en él se concentra la mayoría de los asentamientos y de los rasgos definitorios del Valle de Lecrín. Respecto al perímetro, se ha estimado conveniente que, sin la necesidad de alcanzar los límites del ámbito físico ni del administrativo (de hecho, ambos superan notablemente en extensión al ámbito- proyecto), tampoco se restringiese a la zona medular.

En consecuencia con estas premisas, se ha optado por alcanzar, siempre dentro de los límites administrativos de los ocho municipios constitutivos de la comarca, las laderas orográficas que enmarcan el Valle por todos los flancos excepto por el noroeste. Sin embargo, en ningún momento se ha contemplado la necesidad de llegar hasta las cumbres de Sierra Nevada por su extraordinario alejamiento físico. Si, en cambio, se ha considerado pertinente ascender hasta los 2.500 metros s.n.m. en las laderas esquistosas de la cabecera del barranco de Tablate y otros cursos subparalelos a él, dada la potente exposición visual de tales vertientes. Por otro lado, la inclusión de un espacio visualmente oculto desde la inmensa mayor parte del Valle, caso de las laderas de la Loma de los Castaños y la Pandera (cuenca del río Dúrcal), obedece a su interés cultural por la abundancia de cortijillos de sierra. El resto del enmarque septentrional del ámbito se ajusta a divisorias de agua que, desde la zona baja del Valle, constituyen líneas culminantes (skyline). Respecto al límite suroccidental, resulta sensiblemente coincidente con divisorias longitudinales de las formaciones orográficas que enmarcan el Valle por ese flanco.

Diferente ha sido el criterio en la delimitación del límite noroccidental: dado que el marco físico y su consecuencia visual se extiende laxamente muchos kilómetros hacia el noroeste, hasta fundirse imperceptiblemente con el umbral que separa la fosa tectónica de Lecrín de la depresión de Granada, se ha optado por localizar el límite entre los cerros Galera y Majadillas, pero incluyendo dentro del ámbito (lo que provoca un estiramiento del perímetro) el único asentamiento existente (caserío de Valcaire) en decenas de kilómetros cuadrados de ese sector correspondiente a la Meseta de las Albuñuelas. Algo más al norte, el límite del ámbito- proyecto elude el núcleo de El Padul para poder ascender sin requiebros significativos por la cuerda de la Sierra del Manar. Finalmente, el límite suroriental aprovecha la cuerda que desciende del Alto de las Llanadas y se dirige hacia ízbor a través del Alto de la Hoya de las Bolinas (representa una arista de fuerte impronta visual), para seguidamente alcanzar la divisoria con el término de Lanjarón.

En definitiva, el Ámbito-proyecto o, si se quiere, el Valle- proyecto constituye un espacio circunscrito dentro de los ámbitos físico y administrativo, pero algo más acotado que éstos en razón a una mayor proximidad a los núcleos de población del Valle y a los telones topográficos de cierre visual, como principales criterios considerados.