Vitaliano Fortunio
Manuel Ruiz Estévez, alcalde de Dúrcal a principios del siglo pasado, consiguió llevar el agua potable al pueblo tras arduos esfuerzos. Su nieta, Purita Viceira, nos habla sobre su abuelo y la labor tan importante que éste hizo en el pueblo de Dúrcal, y nos enseña la placa y el busto que la familia ha ubicado en la casa que él mismo construyó.
Pregunta: ¿Quién era Manuel Ruiz Estévez?
Respuesta: Era el padre de mi madre. Mis bisabuelos se vinieron de Lanjarón con seis hijos, y él era un hijo de mis bisabuelos. Mi abuelo se casó con Purificación Rios Puerta, mi abuela, y de ese matrimonio nacieron tres hijas y un hijo. Lo nombraron alcalde porque era un hombre muy inteligente. Construyó la casa donde ahora vivimos mi sobrina Estrella y yo con nuestros respectivos maridos, una fábrica de harinas y una panadería.
P: ¿Con cuantos años vino a Dúrcal Manuel?
R: Joven, con unos 17 años, porque se casó con 20.
P: ¿Durante cuántos años fue alcalde su abuelo?
R: Exactamente no lo sabemos, es lo que tratamos de averiguar, pero oscila entre los doce y los quince años.
P: Manuel hizo algo muy especial por Dúrcal, ¿Qué fue?
R: Traer el agua potable. En aquel tiempo ni las capitales tenían agua potable y él, con mucho esfuerzo, consiguió que llegara el agua potable a Dúrcal. Además, consiguió que cayera dentro de las casas en 1929. La pena es que ese logro tan importante sigue sin inaugurarse.
P: ¿Por qué no se ha inaugurado la llegada del agua potable a Dúrcal?
R: Porque el día que iba mi abuelo a invitar al Arzobispo para que viniera a hacerlo, murió. Su deseo era invitar al señor Obispo para que viniera a inaugurar las aguas potables en Dúrcal, porque tenía una gran amistad con él. Cuando se dirigía a hacerle la invitación comenzó a sentirse mal, y no quiso que lo llevaran al médico, pese a las recomendaciones del taxista de Dúrcal que lo llevaba. Recuerdo que se apodaba “El Fiel”. Como no quiso ir al médico, lo trajeron a la casa y ese mismo día, el 18 de junio, a las seis de la tarde, murió de una angina de pecho. Pero el hecho es que el agua potable sigue sin inaugurar. Ningún alcalde me ha escuchado cuando les he propuesto la inauguración.
P: Esta casa tuvo también otra función, ¿no es así?
R: Sí, la casa era también la centralita de teléfonos del Valle de Lecrín. Él tenía la central y todo el Valle tenía que venir aquí para llamar por teléfono. En Dúrcal tenían ocupado hasta el número 14, pero, como ya no había más clavijas, venían personas de toda la comarca para realizar las llamadas telefónicas. Yo aún conservo el número 14 en mi teléfono.
P: ¿A qué más se dedicó Manuel?
R: Además de ser alcalde, construir la fábrica de harinas, la panadería, y tener la centralita de teléfonos, al tener amistad con don Antonio Tuset (un señor muy rico de Granada) que era el dueño de la central eléctrica que había en el río, cobraba también los recibos de la luz, pero al hacer la fábrica dejó este oficio para dedicarse al suyo.
P: Han puesto un busto y una placa en la casa que construyó su abuelo, ¿qué pone en la placa?
R: “Al insigne Sr. D. Manuel Ruiz Estévez, fallecido en 1929 siendo Alcalde de Dúrcal. Construyó está casa en el año 1915”.



























