HISTORIAS DE  CURAS

En todos los pueblos el cura ha cumplido siempre un papel muy importante, y como no, no podía faltar alguna

historia de curas/sacristanes.

 



¿Qué es la Gloría y el Infierno?

Según el padre Linares, la Gloría era acostarte la primera vez con la novia y el Infierno, cuidar una piara de cerdos, un día de lluvia.

 


Quien es mejor Ntro. Padre Jesús o el Sgdo. Corazón de Jesús.

Pues a Juicio del padre Bedmar, era el Sagrado. Corazón de Jesús, el decía:

No entiendo como tanta devoción a esta imagen que es de Madera, es de palo, (refiriéndose, a Ntro. Padre Jesús Nazareno) tenéis que tener devoción al Sagrado Corazón de Jesús,  entonces la gente le dijo, pero si es lo mismo que Ntro. Padre Jesús, y el cura les dijo, ¡no que es de Escayola!


El sacristán y el gitano.

En una ocasión, sucedió esta historia. Todos los días iba un gitano a la Iglesia y se ponía delante del altar de Ntro. Padre Jesús Nazareno, y empezaba a pedirle cosas, y así día tras día… Un día el sacristán cansado de verle, pensó que le dirá todos los días el gitano, que será lo que quiere.

Y pensó: Mañana me esconderé detrás de Ntro. Padre Jesús y así veré que es lo que hace.

Y así lo hizo, se escondió tras la imagen, y al rato fiel a su cita ante la Imagen apareció el gitano y empezó con sus plegarias.

- Hay Ntro. Padre Jesús, dame dinero, que necesito dinero, hazme ese milagro, una ayuda…

Sin pensarlo el Sacristán le dijo:

- Ven mañana a la misma hora, y ya te daré la ayuda.

Salió el gitano de la iglesia, más feliz que unas pascuas y corrió a decirle a los suyos, lo que le había pasado.

- Compadres, mañana todos a la Iglesia, que Ntro. Padre Jesús, nos dará dinero.

Al día siguiente toda la plaza de la Iglesia, llena de gitanos. Pasó el gitano de todos los días y fue corriendo al camarín de Ntro. Padre Jesús, a recoger lo que el día de antes le había prometido.

- Ntro. Padre Jesús aquí estoy, entonces el sacristán le tiró un ladrillo, y salió el gitano, corriendo, para fuera de la Iglesia, y al salir a la Plaza les dijo a los demás gitanos, pasar, pasar que tiene la bolsa abierta.

 


La mujer y el cura.

Había una  vez una mozuela, que se enamoró de un hombre, y cuando sus padres se enteraron le dijeron, que ese hombre no le convenía por una serie de razones, entre ellas que el hombre si estaba con ella era por el dinero. La mozuela cansada de los argumentos de los padres, corrió al cura a pedirle que intercediera ante sus padres, para dejarla casar. El cura que conocía a la familia de la moza y el hombre del que ésta se había enamorado, le dijo que ese hombre no le convenía, pero la moza seguía insistiéndole que sí, era su hombre ideal. A mitad de esta conversación tocaron las campanas, y la moza le dijo al cura.

-¡Padre, no las oye!

A lo que el cura, le dijo.

-Si, que las oigo, están dando las doce.

Y ella le replicó:

-No padre están diciendo, cásate con él, cásate con él, cásate con él.

Por lo que el cura, ya no se pudo negar y acordaron día y hora para la boda, y al final la mozuela se casó.

Transcurridos un par de años, el matrimonio con aquel hombre no era como la muchacha se había imaginado. Tenían razón sus padres, y todos los que habían avisado.

Por lo que fue a la Iglesia a hablar con el párroco.

-Padre, necesito que me descase, porque esto no funciona.

A lo que el cura, le dijo.

-Hija mía, pero esto no puede ser, lo que Dios a unido, lo puede desunir el hombre.

-Pero padre, es que no era como yo me lo imaginaba.

A mitad de esta conversación tocaron las campanas, y el cura le dijo a la muchacha.

-¡Hija, no las oye!

A lo que la muchacha, le dijo.

-Si, que las oigo, están dando las doce.

Y él le replicó:

-No hija están diciendo, quédate con él, quédate con él, quédate con él.