Oración del calvario



Por el rastro de la sangre que el Hijo de Dios derrama, camina la Virgen Pura y San Juan va en su compaña que iban a Jerusalén a oír la misa del Alba. 

En la calle de la Amargura una mujer se encontraba y cuando la Virgen la vio le dijo:  mujer cristiana ¿ has visto por aquí pasar al Hijo de mis entrañas?

Esta mañana le vi, antes que el gallo cantara, cinco mil azotes llevaba en sus divinas espaldas, unos grilletes a sus pies un cordel a su garganta y una corona de espinas que el cerebro le traspasa, llevaba una cruz a sus hombros de madera muy pesada, como la cruz viera nueva a Jesús se arrodillaba. Pidió el Señor un pañito para limpiarse la cara, yo dije aquí está mi toca tres veces está doblada,  al tiempo de desdoblarla los tres santos rostros quedan grabados. 

La virgen cuando vio esto cayó al suelo sin habla, San Juan como buen sobrino de la mano le levanta.

 Levanta Virgen María, levanta Virgen Sagrada que allá en el monte sagrado se oyen trompetas y cajas.

¿ Quien será aquella mujer que al pie de la cruz estaba?
La Magdalena, Señora, la Magdalena que estaba contemplando los misterios que el Hijo de Dios pasaba: al ciego le diste vista, al mudo le diste habla y al buen ladrón vuestra cruz por ser la última manda. Y a mí como buena mujer no me dejes desamparada.