LETRILLA A LA REINA DE TODOS LOS SANTOS Y MADRE DEL AMOR HERMOSO.
A ti suspiramos
contigo clamamos
al cielo volar.
Señora, ya sabes
cruzando las nubes
triunfante, inmortal,
de luces bañada,
y al brazo apoyada
del rey Celestial.
¡Dichosa! que el velo
se rasga del Cielo
cayendo a tus pies.
¡Dichosa! que el día
de tanta alegría
llegado ya ves.
En pos van millares
divinos cantares
diciendo a una voz
las alas batiendo
y el triunfo siguiendo
con vuelo veloz.
Ya llega: exhalados
profetas sagrados,
del cielo salid,
mirad su hermosura,
cantad su ventura,
su gloria aplaudid.
Victoria decidle,
diademas rendirle
de eterno blasón;
inúndeme en gozo
De sumo alborozo
La santa Sión.
Yo mísero, en tanto
Gemidos de llanto
Daré sin cesar,
Ansiando la hora,
De verte, Señora,
Gloria sin par.
