La Iglesia de las Albuñuelas, siglos XVI-XVII

 

          La primera iglesia parroquial fue erigida hacia el 1533 (aunque no sería de extrañar que la mezquita que existía en el pueblo hiciera la función de iglesia, mientras se estaba construyendo la nueva parroquia, como pasó en Saleres) bajo la advocación del Divino Salvador, por Rodrigo Hernández, (maestro mayor y veedor del arzobispado). Construida entre 1533 y 1558. Entre sus maestros y alarifes podemos destacar a Miguel de la Peña, albañil, quien participó en la construcción de la torre-campanario, levantada en 1550, y de la solería. Gabriel Martínez, carpintero, quien trabajó en la iglesia de Dílar, entre 1546-1547 en los trabajos de carpintería para la torre y en los años 60, lo encontramos trabajando en la iglesia de Guadahortuna.  Otros alarifes fueron Baltasar de Godios quien realizó la portada de cantería, en 1539 y Juan de Alea.

 

          Este primitivo templo de planta basilical rectangular constaba de 3 naves, separadas por pilares de piedra circulares con baquetones. Éstos quedaban unidos por arcos de medio punto. La capilla mayor era una sala, cuadrangular, exenta del conjunto separado por un crucero. La Iglesia de cubría por una armadura de madera, siendo la de la nave central a par y nudillos y la de las naves laterales de colgadizo. Adosada en el lado derecho, se levantaba  la torre campanario y la sacristía. El alzado exterior era sencillo, los muros eran de ladrillo y de tapial, sobre cimentación de mampostería. Esta iglesia fue saqueada y quemada en parte durante la sublevación que llevaron a cabo los moriscos de las Albuñuelas y Saleres en el año 1569.

 

           (…) sacaron los vecinos de las Albuñuelas una bandera antigua, que tenían guardada como reliquia de tiempo de moros, y arbolándola con otras siete banderas que tenían hechas secretamente para aquel efecto, de tafetán y lienzo labrado, se recogieron a ellas todos los mancebos escandalosos, y lo primero que hicieron fue destruir y robar la iglesia y todas las cosas sagradas. Luego robaron las casas del beneficiado (cura)  y de los otros cristianos (…) Extraído de Mármol de Carvajal, Luis. Historia de la Rebelión y Castigo de los moriscos del reino de Granada.

  

          El daño provocado por los moriscos se tasó en mil setecientos ducados. Esto motivó que a principios del siglo XVII necesitara importantes reparos. Éstos fueron realizados en dos etapas. La primera etapa, corresponde a las obras realizadas entre 1603-1606, bajo las indicaciones de Antonio Vico, quien dibujó la planta y un alzado lateral. El cual sirvió de modelo en la reconstrucción del templo. Estas reparaciones ordenadas por Vico, consistieron en reforzar la capilla mayor y sacristía. Pero estas obras no fueron suficientes, y se tuvo que derribar todo el muro septentrional para volverlo a levantar. Éstas, son de la segunda etapa, 1617-1618,  dirigida por el maestro de obras Juan Toro y Juan Calvo carpintero, quien levantaron el muro septentrional y dieron un refuerzo al templo con la ayuda de arbotantes y estribos. Tasándose el precio de la obra en 5033 reales.

 

          De este primitivo templo, conservamos un inventario fechado el 27 de octubre de 1669, bajo la disposición del cura beneficiario Philippe de Espinosa Saavedra. Gracias a él nos podemos hacer una idea de como era la decoración escultórica y pictórica que había en el templo. He omitido de dicho inventario los datos, que no son relevantes, para la cuestión aquí tratada, al igual que he añadido, explicaciones para una mejor comprensión.

 

Altar Mayor.

          Retablo de pintura fina con sus columnas y molduras y en él una imagen del Salvador título y advocación de esta Iglesia. Con dos imágenes de Nuestro Señor San Pedro y otra de San Pablo a los lados de pintura y en el mismo hay un sagrario dorado donde se guarda el Santísimo Sacramento.

 

Tiene el altar mayor dos colaterales y en el de mano derecha hay una hechura de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y una imagen de Santo Señor San Domingo pequeña, y en el lado de la Epístola hay una hechura de San Blas y otra de San Roque, (todas cuatro hechuras de talla) éste tiene un rosario de coyuelos finos grandes. Hay asimismo en los pedestales de dos columnas dos imágenes de talla pequeñas.

  

Altar de Nuestra Señora del Rosario.

Hay en el lado del evangelio el altar de Ntra. Señora, con la imagen de talla de la titular de buena estatura con una corona de plata imperial y otra corona imperial más pequeña de plata que tiene el niño que tiene en brazos. La virgen lleva un cetro de plata grande en la mano derecha y asimismo un rosario grande de coyuelos finos engarzados en plata. El niño tiene una campanilla de plata y un tonelito de plata que dio un devoto de Ntra. Señora. Tiene este altar un retablo grande con sus columnas y molduras y en él de pintura cuatro imágenes. San José, San Juan Evangelista, San Joaquín y Santa Ana, con una imagen en medio del Padre Eterno y en el nicho de en medio está la imagen de dicha Señora, con una cama de damasco carmesí largueada de oro con tres velos, uno de gasa, el segundo de tafetán doble celeste y el tercero de tafetán doble carmesí.

 

          En el altar hay un sagrario de palo dorado nuevo, donde también hay sacramento. Hay también una hechura de talla de un crucifijo y en el pedestal de las columnas del retablo, hay imagen de talla pequeña que son dos y otras dos en la misma forma en el altar mayor. Y porque los mantos de Ntra. Señora y las demás cosas que le pertenecen las tiene en su poder por inventario la hermana mayor de la cofradía de Ntra. Señora, no se pone aquí  más lo que ha seguido en poder del sacristán, Pedro Mingonance.

       

Altar del Santo Cristo.

          Hay en el lado de la epístola un retablo dedicado al Calvario. Hay en él un Cristo crucificado grande de talla puesto en un dosel de damasco morado con flecos de oro y seda con un velo de tafetán sencillo morado. Y a sus lados; en el derecho una hechura de talla de Ntra. Señora de la Soledad vestida con su manto, toca y saya. En el izquierdo tiene una imagen de San Juan Evangelista también de talla. A los pies de la cruz del se encuentra una verónica de pintura fina. Los demás bienes de la hermandad del Santo Cristo los tiene en su poder el hermano mayor.

 

          El inventario se completa con las dos campanas de la torre, 3 aras en los altares y una en la sacristía. Un lienzo de la virgen del Carmen colocado en la Sacristía. Un confesionario, seis pares de andas de las imágenes para sacarlas en procesión y toda la ropa eclesiástica.

 

          Podemos señalar una serie de puntos: el primer punto a destacar es la mención a las cofradías y hermandades del Sto. Cristo y de Ntra. Señora del Rosario. Dato que nos demuestra que a mediados del siglo XVII, en Albuñuelas ya existían las cofradías, tanto la del Cristo como la de la Virgen del Rosario. Ésta última se “fundó” el 8 de marzo de 1730. Por lo que seguramente la cofradía se disolvería en el transcurso de tiempo que el pueblo estuvo sin una iglesia, “en condiciones”desde el 1683 hasta el 1730.

 

          El otro punto hace referencia a las tallas nombradas en el inventario. Como se comprobará dichas imágenes vuelven a aparecer en los posteriores inventarios, llegando a aparecer hasta en el inventario de 1904. Por lo que no es muy extraño que algunas imágenes que hoy día se veneran en la iglesia parroquial, procedan de este primitivo templo. De ser así, son las únicas referencias “hoy vivas” de esta primitiva iglesia. Si seguimos con esta teoría. Nos podemos fijar en las peanas y en las facciones de la Virgen del Rosario, San Blas, San Juan Evangelista (Iglesia parroquial de Albuñuelas) y San Roque (actualmente en Restábal). Y podemos comprobar que las cuatro peanas, siguen el mismo esquema decorativo, dos bandas doradas que encierran una especie de adorno geométrico dorado, y el tratamiento anatómico del cuerpo es muy similar al igual que el tratamiento de los pliegues de las ropas. Dando a entender que están hechas por el mismo taller de escultura.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

San Blas

San Juan Evangelista

San Roque

Virgen del rosario

        

A pesar de estas reparaciones, anteriormente citadas, el templo se fue arreglando con frecuencia, debido a la debilidad de sus muros construidos de tapial y ladrillo. Comentar que según el archivo parroquial, la iglesia, en julio de 1677, se encontraba en ruinas y parte se había hundido. Por lo que se decidió derribarla en el año 1680. Posteriormente se hizo otra iglesia, de la 

 

David Palma Izquierdo