La Iglesia de las Albuñuelas,  el paso de iglesia conventual

a parroquial

 

 

La zona del crucero está coronada por una gran cúpula apoyada sobre pechinas. La cúpula está decorada con unos carteles pintados que representan alegorías de Cristo y la Virgen, al igual que elementos arquitectónicos, como ocurre con el resto de la iglesia,  como pilastras, capiteles...

 

 

Tras la desamortización y exclaustración de los Padres Misioneros Franciscanos de San Pedro de Alcántara. El pueblo utilizó su iglesia como sede definitiva de la parroquia, es decir, la iglesia conventual pasó a ser la parroquial de Albuñuelas.

 

          Esta iglesia, fue construida en el siglo XVIII,  acabándose en 1742 como señala Madoz en su diccionario. Se trata de un templo sencillo y  de armoniosa composición. Su planta dibuja una cruz latina inscrita,  con dependencias anexas. Actualmente presenta  tres naves, respetando la tradición, la nave central de mayor altura y anchura que las laterales. Aunque estas pequeñas naves laterales quizás sean posteriores a la construcción original del templo. Construyéndose  solo una iglesia de una sola nave con grandes capillas a los lados.

 

          Por lo que respecta al alzado, la nave central está sustentada por tres gruesos pilares que quedan engarzados entre sí, mediante arcos de medio punto. Queda cubierta por una gran bóveda de cañón corrida, solo queda interrumpida por la gran cúpula que se levanta en el transepto, que llega hasta el altar. A los pies de la nave central se sitúa el coro de la iglesia, que se accede a él por las mismas escaleras que nos conducen hasta el campanario. Las naves laterales, se comunican entre sí con arcos de medio punto y con la nave con arcos de medio punto de una mayor altura. Quedan cubiertas por una superficie abovedada las cercanas al transepto, y las más cercanas a los pies quedan cubiertas por techo plano.

 

         Iglesia en los años 40

 

Decoración interior: Retablos y Capillas

 

 Para una mejor visualización de cómo y donde están colocados los retablos y altares, y sobre todo para la gente que no ha estado en la Iglesia, he colocado el siguiente croquis y a cada altar se le ha puesto un número, coincidiendo el número con el altar correspondiente. Todos los retablos están numerados a excepción del Altar Mayor. Destacar que los retablos de la parte derecha son iguales a los de la parte izquierda, y los dos retablos del transepto son también iguales, formando así pareja.

El 1 con el 6, el 2 con el 7, el 3 con el 8, el 4 con el 9 y el 5 con el 10.

 

       Retablo y Altar Mayor

     El altar mayor queda decorado por un majestuoso retablo de estilo barroco. Este retablo presenta una serie de funciones, enmarcar el camarín de Ntra. Señora de las Angustias, la de tabernáculo ya que en él se encuentra el Sagrario y por último la de dignificar la parte más sagrada de la Iglesia. Se trata de un retablo divido en tres calles verticales, separadas entre sí por un juego de molduras vegetales y estípites. En la primera calle, nos encontramos; con el lienzo de Santo Domingo, la imagen de San Juan Evangelista, y bajo ésta y colocado en una urna el busto, al más puro estilo de Mesa, del Ecce Homo. En la calle central y destacando sobre las otras dos, mediante un juego de entrantes y salientes, la imagen de Ntra. Señora de las Angustias, la que fuera titular del convento, de estilo barroco de la escuela granadina, al más puro estilo de Vera. El camarín de la virgen queda coronado por una cartela en la que está pintado el corazón de María traspasado por siete puñales, representando los siete dolores de María. Y la tercera calle, acoge el lienzo de Santa Clara, la imagen del Patriarca San José y el busto de la Virgen Dolorosa. Coronando todo el retablo, un lienzo con la imagen del titular de la iglesia, el divino Salvador, culminado por un escudo en el que encontramos, representadas las cinco llagas y los tres clavos de la cruz

 

Retablos y capillas de la parte izquierda de la Iglesia

1) Retablo y Altar de La Virgen del Rosario

          Se trata de un retablo, de tres cuerpos, de estilo barroco, originario de la iglesia conventual. En él podemos ver un juego de volúmenes típicos del Barroco, con entrantes y salientes, decorados con relieves florales y vegetales al igual que con estípites. En cuyo centro destaca el nicho de la talla titular, actualmente la Virgen del Rosario (imagen proveniente de la primitiva iglesia, como ya se señaló en su apartado). Porque anteriormente estuvo dedicado a la Inmaculada Concepción. Se trata de una imagen de talla, de unas meritorias proporciones. Llevando al Niño Jesús, aguantado con la mano izquierda, mientras que con la derecha empuña  el cetro. Podemos señalar la rica policromía de colores vivos al igual que el magnífico trabajo decorativo de su vestido. La virgen lleva una corona de estilo imperial, el niño Jesús también iba coronado, pero actualmente no lleva la corona. Coronando el nicho de la titular hay una cartela con el escudo mariano. En la parte superior del retablo, separada de las otras dos por un guardapolvo, y embutido en el mismo hay un lienzo con la imagen de San Miguel Arcángel luchando contra el diablo. Y en la inferior un nicho con la talla del niño Jesús como Pastor. Se trata de una talla de tamaño natural y con una expresión realista. Va tocado con túnicas de sedas, que se cambia según el calendario litúrgico. Lleva una vara en forma de cruz, para regir a su Iglesia.

           El mismo esquema compositivo de este retablo lo encontramos en otros tres (retablo de la Purísima Concepción, retablo de San Diego de Alcalá  y por último el retablo de San Blas, seguramente de la misma época y posiblemente del mismo autor.

 

 

2) Retablo y Altar de Ntro. Padre Jesús Nazareno.

Señalar que la cruz, que porta, no es la que saca durante las procesiones, la procesional es una cruz de madera de marquetería, con los brazos rematados en plata repujada. En la parte inferior del retablo se abre un sagrario decorado con el cordero pascual.

 

           Se trata de un  retablo de estilo neoclásico, cuya función es enmarcar el  camarín que custodia  la venerada imagen de Ntro. Padre Jesús Nazareno. Seguramente el camarín se abriría a mediados del siglo XIX cuando la iglesia pasó a ser parroquial, ya que antes, esta imagen se guardaba en la malograda parroquia. El retablo, es de una gran sencillez, coronado por un frontón triangular rematado por una cruz. La apertura, del nicho de Ntro. Padre Jesús, queda flanqueada por columnas coronadas por capiteles que combinan elementos del orden jónico y corintio. El cromatismo imperante del retablo es el blanco, a excepción de una fina moldura de forma semicircular que rodea el nicho y  los capiteles y basas de las columnas que son dorados. Creando un efecto de armonía.  

            Por lo que refiere a la imagen, se trata de una talla de vestir, típica del barroco granadino de principios del siglo XVIII. Con cabellera de pelo natural, cosa habitual en las imágenes granadinas. Imagen de tamaño natural, y de una notable factura escultórica, en la que se puede observar hasta el menor detalle anatómico. Presenta un rostro sereno, con la boca entreabierta, como si quisiera hablar al que le contempla. En el pómulo derecho, se puede observar el morado, producido por el bastonazo que le dio un guardián de Caifás. Señalar que este morado, se vuelve de un tono más oscuro, en Semana Santa, concretamente desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Resurrección.  La imagen  está tocada por una corona de plata  y otra de espinas, también de plata, ambas de estilo romántico, de la segunda mitad del siglo XIX. 

 

 

  3) Capilla de San Diego de Alcalá

         Retablo al más estilo barroco, donde predomina el color blanco azulado rematado con motivos vegetales dorados en pan de oro. En el centro se abre la hornacina del santo. Actualmente San Diego de Alcalá, a principios del siglo XX en esta capilla se rendía culto al Patriarca San José, actualmente en el retablo mayor. La talla de San Diego, es de buena estatura y se puede apreciar el preciosismo anatómico de la imagen, imperante en aquella época. En la parte superior del retablo, separado de los otras dos por un guardapolvo, y embutido en el mismo hay un lienzo con la imagen de San Pedro portando las llaves. Y en la inferior un nicho que alberga una cruz.

            Entre el altar de Ntro. Padre Jesús y el altar de San Diego de Alcalá se encuentra un cuadro de buenas proporciones de la Virgen del Perpetuo Socorro, antiguamente bajo el cuadro había una pequeña peana a modo de altar, hoy en día solo está el cuadro.

 

4) Capilla de Santa Delfina y del Beato Juan José de la Cruz.

  En esta capilla nos encontramos con un retablo de estilo Neoclásico, de sencilla factura, simulando falsas arquitecturas, por medio de columnas, que simulan ser de mármol,  coronadas por capiteles corintios, de dos cuerpos, en el cuerpo superior y rematado por un frontón triangular, un lienzo con la Aparición de la Virgen del Pilar al apóstol Santiago. En el centro del retablo se abre el nicho en el que está colocada la talla de Santa Delfina (en su peana se puede leer, devoción Doña Beatriz López, año de 1736). Actualmente se ha colocado sobre el altar del retablo la imagen del Beato Juan José de la Cruz, conocida popularmente como el Santo de las Calabazas, este formaba pareja con la imagen del Beato Andrés de Hibernón y estuvieron colocados uno frente al otro a la entrada del altar mayor. Esta pendiente de ser restaurada, ya que le falta la imagen del Niño Jesús, que sostenía entre sus manos.  A principios del siglo XX, esta capilla estuvo dedicada a San Antonio.

5)  Capilla de la pila Bautismal o del Beato Andrés de Hibernón.

Retablo de madera sencillo de estilo Neoclásico, de un solo cuerpo. Podemos decir que es una simplificación del anterior, ya que se le han eliminado los elementos arquitectónicos de los laterales. Nuevamente coronado por un frontón triangular, sirve como enmarcamiento de un nicho donde está la imagen de del Beato Andrés de Hibernón (beato franciscano, beatificado por Pío VI, el 22 de mayo de 1791).  Como ya se ha comentado formaba pareja con el anterior, y también era popularmente conocido como el santo de las calabazas. Esta imagen está pendiente de ser restaurada, le falta la mano con la que sostener la cruz. Señalar que a principios del siglo XX en esta capilla se veneraba a San Cayetano. En esta misma capilla y colocado en la pared, hay la imagen de Cristo crucificado, conocido con el nombre de Cristo de la Agonía, de talla y de buena hechura. Quizás se trata del cristo que formaba parte del Calvario de la primitiva iglesia. En el centro de la capilla se alza la pila de piedra para el bautismo. La capilla queda cerrada por un enrejado, que al parecer es el mismo que durante decenios, rodeó el altar mayor. En esta capilla también se encuentra las escaleras que llevan hasta el coro y el campanario.

Retablos y capillas de la parte derecha de la Iglesia

 

6) Retablo y Altar de La Inmaculada Concepción.

Se trata de un retablo, que presenta las mismas características que su homólogo el de la virgen del Rosario, de tres cuerpos, de estilo barroco. En cuyo centro destaca el nicho de la talla titular, actualmente la Inmaculada  Concepción. Porque anteriormente estuvo dedicado a la Virgen del Rosario. Se trata de una imagen de talla, de unas meritorias proporciones y de una rica policromía. La virgen lleva una corona de plata, colocada en diciembre de 1914. Coronado el nicho de la titular hay una cartela con la impresión de las cinco llagas de Cristo. En la parte superior del retablo, separada de las otras dos por un guardapolvo, y embutido en el mismo hay un lienzo con la imagen de Santa Teresa recibiendo el hábito de manos de un ángel. Y en la inferior un nicho con la talla de Santo Domingo.

         

  7) Retablo y Altar del Sagrado Corazón de Jesús.

 

Retablo situado frente al retablo de Ntro. Padre Jesús Nazareno. Del mismo estilo que su homólogo. Salvo algunas pequeñas diferencias, ya que la Imagen del Sagrado Corazón de Jesús destaca sobre peana, aprovechándose el hueco de esta, con un bonito sagrario. El retablo, es de una gran sencillez, coronado por un frontón triangular rematado por una cruz. La imagen del titular queda flanqueada por columnas coronadas por capiteles que combinan elementos del orden jónico y corintio. Para darle una mayor solemnidad a la imagen, se le ha colocado una especie de dosel. El cual queda rematado por el anagrama cristológico (JHS), dentro de una cartela y coronado por el símbolo de la cruz. Nuevamente destacar el bicromatismo del retablo, blanco y dorado. El blanco para la mayor parte del retablo y el dorado para la decoración de los capiteles, basas de las columnas  y los remates del dosel.  La imagen del Sagrado corazón de Jesús, llegó a esta iglesia el 5 de febrero de 1921 y fue recibida con música, cohetes y repique de campanas. Señalar una pequeña anécdota que en la década de los años cincuenta, se le cambió la cabeza, porque el cura que había en aquella época, decía que tenía cabeza de torero.

          Bajo el altar, del retablo se encuentra el santo sepulcro de madera entelada, dentro de la cual se encuentra la imagen del yaciente de talla.

            Anteriormente, en este retablo se daba culto al denominado Cristo del coro, actualmente colocado sobre la baranda del coro.

          

8) Capilla de  San Blas

Capilla del Santo titular, anteriormente dedicada a Ntra. Señora del Carmen, al parecer hubo una época, en la que las imágenes que no eran de talla, fueron retiradas del culto. El retablo de esta capilla, como se dijo anteriormente, presenta el mismo ritmo compositivo. Retablo al más estilo barroco, donde predomina el color blanco azulado rematado con motivos vegetales dorados en pan de oro. En el centro se abre la hornacina del santo. San Blas, como ya se vio, proviene de la antigua iglesia, y antes de colocarse en esta capilla, estuvo colocado en el retablo mayor. Aparece revestido con ropas eclesiales y llevando el báculo. En la parte superior del retablo, separada de las otras dos por un guardapolvo, y embutido en el mismo hay un lienzo un tanto malogrado con la imagen de San Jerónimo penitente, en su estudio. Y en la inferior un nicho que alberga una pequeña imagen de San Francisco de Paula. Según cuentan personas mayores esta imagen proviene de una dependencia del convento.

9) Capilla de San Luis Rey

 

  Retablo de estilo Neoclásico de la misma factura que su homólogo el de Santa Delfina. Rematado por un frontón triangular, un lienzo de la Virgen del Carmen, ayudando a las  Benditas ánimas del Purgatorio. En el centro y dentro de un nicho, la talla de San Luis Rey, aunque está pendiente de restauración, ya que le falta la mano con la que empuñar la espada, titular del retablo. A principios del siglo XX, este altar, estaba dedicado a San Francisco de Asís. Delante de la talla, destacar una pequeña imagen en escayola de Cristo Rey, estuvo colocada durante largo tiempo en la sala de plenos del Ayuntamiento, pero tras el cambio de poder, se retiro de allí, y una mujer la colocó en ese lugar. 

        

10) Capilla de la Divina Pastora

 

Retablo de estilo Neoclásico de la misma factura que su homólogo el del Beato Andrés de Hibernón. Aquí tiene la función de enmarcar el nicho excavado en la pared, en el que se venera la imagen de la Divina Pastora. Esta imagen proviene del desaparecido convento, y se le rendía culto en una capilla contigua al camarín de Ntra. Señora de las Angustias. Durante un tiempo esta imagen estaba tocada con un sombrero de ala ancha de paja. Las ovejas actuales, no son las originarias del grupo escultórico.

        

Otras imágenes.

 

          Colocados por la iglesia, podemos destacar la talla de San Antonio, colocado en un atril al lado del retablo del Sagrado Corazón de Jesús. Y colocados, sobre peanas,  en las pilastras de la  nave central de la Iglesia, nos encontramos con las imágenes de San Pedro de Alcántara,  San Francisco y la de otros dos santos de menor tamaño, quizás uno sea  San Juan Neponucemo. En cuanto a la decoración pictórica, destacar ante los demás cuadros que hay, el tríptico del descendimiento de cristo, de estilo flamenco de época renacentista, quizás proveniente de los Países Bajos. 

San Antonio

Sto. Cristo de la Agonía

Visión del coro presidido por el Cristo del Coro, y en primer término las
imagenes de San Pedro de Alcántara y San Francisco de Asís.

 

Decoración exterior

          En cuanto a la decoración exterior,  podemos señalar que es pobre y poco asimétrica. Pórtico flanqueado por dos torres. El pórtico se compone de un arco del triunfo de pilastras adosadas, de capitel clásico. Culminando en frontón quebrado, típico del barroco, rompiendo así con la linealidad de la arquitectura clásica. Sobre la portada podemos destacar el escudo esculpido, bajo frontón triangular.  Tras la guerra civil se colocó la cruz de la Victoria y una lápida en la que aparecían los nombres de las personas muertas en la contienda, iluminada con un farol. Actualmente ya no están.

          A un lado de la fachada se levanta la torre del reloj construida en el siglo XIX. Se trata de una torre cubierta por una estructura de hierro forjado, que nos puede recordar a las cubiertas del neoclasicismo madrileño. Y al otro lado se levanta la torre-campanario, de tres pisos de altura realizada en ladrillo en su altura, teniendo la base de sillares de piedra. En la base del campanario durante muchos años, vivía la familia encargada de tocar las campanas, “los campaneros”, siendo estos últimos, la familia de la Osa.

 

Detalle Torre reloj

Pórtico de la Iglesia

 

Por David Palma Izquierdo