Emulaciones >> Emulaciones I
Sacado del País 10 de diciembre de 2008

Un estudio elaborado un grupo de científicos alemanes asegura que un gigantesco agujero negro ocupa el centro de la Vía Láctea, nuestra galaxia, publica The Astrophysical Journal. Usando dos telescopios en el Observatorio Europeo del Sur, en Chile, los investigadores han encontrado que 28 estrellas delinean el hoyo, cuatro veces más masivo que el Sol.
Sagitario A, el nombre del agujero supermasivo, se encuentra a 27.000 años luz de la tierra (254.000 millones de millones de kilómetros). El profesor Reinhard Genzel, que ha presidido la investigación durante 16 años, ha asegurado que "lo más espectacular" del estudio es que aporta "la primera evidencia empírica de que los agujeros negros realmente existen" El hallazgo ha sido posible gracias a la detección de los 28 astros que giran alrededor del hoyo, de difícil observación por el gas y el polvo espacial.
Los agujeros negros son objetos con una gravedad tan potente que nada, ni siquiera la luz, puede salir de ellos. Algunos científicos, no obstante, han destacado el poder de creación de estos fenómenos.
"Pensamos en los agujeros negros como una amenaza, pues si te acercas demasiado a ellos puedes meterte en problemas. Lo cierto es que también han tenido un papel en la creación de galaxias, no sólo la nuestra", ha señalado el Doctor Robert Massey de la Real Sociedad Astronómica a la BBC.
El doctor Massey asegura que la primera generación de estrellas y galaxias fue producto de los agujeros negros. "[Los agujeros] juntan la materia, y si tenías una densidad suficientemente alta reúne las condiciones para la formación de astros", asegura Massey
Sacado de El País 5 septiembre 2007
La ruptura, hace unos 160 millones de años, de un asteroide de 170 kilómetros de diámetro llamado Baptistina sería la causa, cien millones de años después, del cambio climático que, según las teoría más aceptadas, acabó con los dinosaurios y precipitó el final del período Cretáceo, según un estudio que publica la revista Nature. Los científicos estadounidenses responsables de la investigación creen que varios de los fragmentos de Baptistina chocaron con la Tierra, entre ellos el que impactó en la península de Yucatán y oscureció el cielo, sumiendo al planeta en un prolongado invierno y aniquilando a los dinosaurios.
Las teorías que explican la extinción de los dinosaurios a partir del impacto de un cuerpo celeste habitualmente achacan este fenómeno a un meteorito o a un resto de cometa, que habría caído en el cráter de Chicxulub, en México, de casi 200 kilómetros de diámetro. Pero los científicos del Instituto de Investigación Southwest, en Colorado, opinan que fue uno de los fragmentos de la ruptura de Baptistina el que formó ese cráter y causó el cambio climático.
El equipo científico, dirigido por William Bottke, se sirvió de una simulación informática para analizar la trayectoria de los diferentes fragmentos de asteroide que resultaron del choque de Baptistina con otro cuerpo celeste de unos 60 kilómetros de diámetro, hace unos 160 millones de años. Unos 300 de esos fragmentos tenían más de 10 kilómetros de diámetro.
Los resultados muestran que la lluvia de escombros que siguió al choque afectó a todo el Sistema Solar. Ha ce 65 millones de años, los fragmentos alcanzaron la Tierra y, con un 90 por ciento de probabilidad, uno de ellos es el que formó el cráter de Chicxulub y levantó los sedimentos ocultando el Sol. El resultado de todo ello fue la extinción de los dinosaurios.
El estudio señala también que los fragmentos de Baptistina pueden estar en el origen del cráter lunar de Tycho y de otros cráteres gigantes en Venus y Marte. Asimismo, la investigación indica que la lluvia creada por el asteroide podría se la fuente de aproximadamente un tercio de los objetos que actualmente rodean la Tierra.
Vamos a intentar crear las emulaciones de los principales acontecimientos ocurridos en el espacio. Lo hacemos con el programa gratuito Celestia ofrecido en la página del espacio de adurcal.com
EFE WASHINGTON Sacado del Periódico de Cataluña 16 mayo 2007

Imagen de la primera prueba de la existencia de la materia oscura.
El telescopio espacial Hubble ha enviado la imagen de un anillo fantasmal en torno a un grumo de galaxias que los astrónomos han descrito como la primera prueba de la existencia de la materia oscura. El racimo galáctico captado por el telescopio robótico se encuentra a 5.000 millones de años luz de la Tierra.
"Aunque se ha encontrado la materia invisible antes en otros conjuntos de galaxias, jamás se la había detectado tan separada del gas caliente y de las galaxias que forman el conjunto", ha dicho Myungkook James Jee, de la Universidad Johns Hopkins, Maryland (EEUU).
Formado por un choque de galaxias
El anillo del cual los astrónomos han dado cuenta se formó cuando dos gigantescos grupos de galaxias chocaron hace unos 1.000 o 2.000 millones de años; y, para fortuna de los científicos, la fusión ocurrió de frente desde el punto de vista del Hubble.
"La colisión de los dos grumos galácticos creó una onda de materia oscura que dejó huellas muy claras en las formas de las galaxias más distantes", ha explicado Jee.
"Es como mirar a los cantos rodados en el fondo de un estanque cuando hay olitas en la superficie", ha precisado el investigador de la Universidad Jonhs Hopkins, que ha explicado: "Las formas de las piedras parecen cambiar a medida que las ondas se mueven encima; de la misma manera las galaxias más distantes, detrás del anillo, muestran cambios de sus formas que corresponden a la presencia del denso anillo de materia oscura".
Escepticismo, pese a todo
Richard Massey, sin embargo, del Instituto de Tecnología de California, ha expresado cierto escepticismo acerca del descubrimiento y ha recordado que "ese mismo grupo de galaxias se ha mencionado en otros anuncios muy publicitados".
"Necesitamos una confirmación, más observaciones", ha manifestado Massey, que se ha lamentado que "estas imágenes se tomaran justo poco antes de que se descompusiera la cámara del Hubble que las tomó".
![]() |
|
Amplia la foto para ver el trío encima de la tierra. Hay tres puntos blancos: Júpiter, Mercurio y la estrella Graffías, un pelín más abajo, en rojo, está Marte |
DESDE ALGUNAS LATITUDES PODRÁ VERSE CON PRISMÁTICOS
Sacado de El Mundo 6 diciembre 2006
EFE MADRID.- Júpiter, Mercurio y Marte concurren lentamente a un encuentro que, visto desde la Tierra, lucirá como un poco común trío planetario al amanecer el 10 de diciembre, según calcula el matemático y astrónomo belga Jean Meeus.
Según Meeus se trata del único trío en el periodo de 1980 a 2050 en que se podrán ver con prismáticos comunes tres planetas separados por menos de un grado, y los astrónomos, tanto profesionales como aficionados, se preparan para el espectáculo.
En la segunda semana de diciembre, desde algunas latitudes terrestres el trío podrá verse con binoculares sencillos. El 10 de diciembre Mercurio estará a apenas 1,5 grados debajo y a la derecha de la estrella Graffias en la constelación del Escorpión, una de las estrellas dobles más atractivas en el cielo para la observación con telescopios pequeños.
Meeus, quien ha acuñado la expresión del "trío planetario" cuando tres planetas pueden verse dentro de un círculo con un diámetro de menos de 5 grados, ha calculado todos los tríos planetarios que ocurrieron desde 1980 y los que ocurrirán hasta 2050.
En ese periodo de tiempo el astrónomo belga ha encontrado y calculado un total de 40 tríos, lo cual da una frecuencia promedio de un trío cada 21 meses.
Según estos cálculos, 10 grados corresponderían aproximadamente a la parte de la bóveda celeste que cubre el puño de una persona con el brazo extendido, con lo que la punta del dedo índice cubriría 1 grado.
Así, entre el 7 y el 14 de diciembre Júpiter, Marte y Mercurio podrán verse dentro de un círculo cuyo diámetro es de 5 grados, y en el momento culminante, los tres planetas parecerán formando la punta de una flecha dirigida hacia el oeste, y Marte será la punta.
Mercurio y Marte tendrán su propia conjunción el 9 de diciembre, y Marte y Júpiter la suya el 11 de diciembre.
Obviamente, Júpiter, Marte y Mercurio en realidad seguirán también en sus respectivas órbitas a cientos de millones de kilómetros el uno del otro, pero para los observadores desde la Tierra la conjunción, en su momento culminante, los pondrá dentro de un círculo de tan solo 1 grado.
"El límite de 5 grados se eligió de forma, más o menos, arbitraria", explicó Meeus al sitio space.com de internet. "Teníamos que elegir alguna medida y elegimos ésa".
En cualquier año ocurre una gran variedad de conjunciones y configuraciones de planetas, esto son los alineamientos, aproximaciones y superposiciones de esos cuerpos celestes vistos desde nuestro planeta.
Desde la Tierra pueden observarse a simple vista los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, moviéndose a sus propias velocidades sobre el curso de sus respectivas órbitas.
El último trío ocurrió en junio de 2005, y después del de este mes, el próximo que se verá desde la Tierra será en septiembre de 2008.
El problema es que es casi imposible observar algunos de estos tríos, como el que reunió en septiembre de 2004 a Mercurio, Marte y Júpiter.
Y en las siete décadas del estudio de Meeus no ha habido ni habrá otro trío en el cual concurran tres planetas que, habitualmente, pueden observarse a simple vista.
El 25 de junio del año pasado se observó un trío que involucró a Mercurio, Saturno y Venus, y pudo verse con más claridad que la que los astrónomos esperan para el próximo, dado que éste ocurrirá hacia el este a la hora de salida del Sol sobre el horizonte.
Esta ubicación hará que sea un poco difícil distinguir a Marte aunque, de los tres planetas concurrentes, es el que se encuentra más cerca de la Tierra.
El encuentro de 2005 pudo verse con toda su belleza después de la puesta del Sol en dirección al oeste, y el trío se mantuvo en el cielo hasta una hora y 20 minutos después del anochecer.
![]() Recreación artística del proceso en el que una estrella es engullida y mutilada por un agujero negro- REUTERS |
Sacado del País 6 diciembre 2006
Un telescopio espacial de la NASA -Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio- ha descubierto un agujero negro en el proceso de engullir una estrella en una galaxia a 4.000 millones de años luz de la Tierra. El episodio ha sido observado durante los últimos dos años en la constelación de Bootes por el telescopio orbital Galaxy Evolution Explorer de la NASA, según un informe publicado ayer por la revista Astrophysical Journal Letters. Ese telescopio es sensible a dos bandas de longitud de onda diferentes y con ello ha logrado detectar el destello que proviene del centro de la galaxia.
Los agujeros negros son cuerpos masivos con una fuerza gravitatoria tan poderosa que ni siquiera la luz puede escapar de ellos. Se cree que la mayoría acechan en el centro de todas las galaxias y en la Vía Láctea, que alberga al Sistema Solar.
Los científicos opinan que ese agujero negro es como un volcán dormido. Según los astrónomos, la estrella se acercó demasiado al agujero negro y fue mutilada por su fuerza de gravedad. Algunas partes de la estrella fueron engullidas por el agujero, lo que provocó un destello ultravioleta captado por el satélite.
El telescopio fue construido por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, que es el que dirige la misión. Científicos del Instituto Tecnológico de California analizan los datos recogidos por el observatorio.
![]() |
Sacado del periódico 18 octubre 2006
• Los dos grupos de estrellas comenzaron a fusionarse hace 500 millones de años
El telescopio espacial Hubble de la NASA ha obtenido la fotografía más nítida hasta el momento de dos galaxias en colisión, de las que surgen miles de millones de estrellas.
La mejor imagen obtenida hasta el momento de las llamadas Galaxias Antannae, el choque violento entre una pareja de galaxias antes aisladas, la captó la cámara avanzada para reconocimientos que se encuentra a bordo del Hubble, según ha confirmado la NASA.
Las dos galaxias espirales comenzaron a fusionarse hace 500 millones de años, lo que las convierte en el "ejemplo más cercano y joven de una pareja de galaxias en colisión".
La Vía Láctea y Andrómeda
Además, nos dan "un avance de qué puede pasar cuando nuestra Vía Láctea probablemente choque con la vecina galaxia Andrómeda dentro de unos 6.000 millones de años", ha agregado la NASA.
La agencia espacial ha señalado que la gran mayoría de los agrupamientos de estrellas formados durante el choque se "dispersarán", mientras que alrededor de "un centenar de los grupos mayores sobrevivirán".
El Hubble es un telescopio robótico localizado en los bordes exteriores de la atmósfera, en órbita circular alrededor de la Tierra a 593 kilómetros sobre el nivel del mar. Fue puesto en órbita el 24 de abril del 1990 como un proyecto conjunto de la NASA y de la Agencia Espacial Europea.