RAFAEL VÍLCHEZ / RESTÁBAL. Sacado de Ideal
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Los vecinos se reúnen a jugar a las charpas en el bar Sifón de la localidad. |
RESTÁBAL, en el Valle de Lecrín, celebrará a lo grande sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario y San Cristóbal, en plena Navidad, los próximos días 25, 26 y 27 de diciembre. En este bendito y saludable pueblo, salpicado de naranjos, limoneros y olivos, existe la costumbre de jugar a las charpas todas las noches de los días festivos.
El juego de las 'charpas' o rancho, que ahora se suele realizar en el bar de Sifón, regentado por Manuel Márquez, consiste en hacer apuestas, mientras que la persona que hace de banquero debe doblarlas, y lanzar al aire las dos añejas monedas de cobre isabelinas. Si una moneda cae cara y la otra cruz se repite la jugada. Si caen caras gana la banca. Y si caen cruces ganan los participantes el doble de lo que han apostado. En Restábal suele hacer de ranchero, el célebre Juan 'Carrasca'.
Desde hace siglos las fiestas de Restábal son organizadas por los mayordomos de turno. Este año son quince, siendo el mayordomo mayor Joaquín Ortega, el apuntador Manuel Palma, y el tesorero Isaac Palomino. Los mayordomos son los encargados de todos los pormenores de las fiestas: aportar dinero de sus bolsillos, obtener donativos casa por casa, vender lotería de Navidad o contratar a los músicos y grupos.
Según el hospitalario y recién licenciado en Historia del Arte, Isaac Palomino, la imagen de San Cristóbal la realizó Sánchez Mesa, en 1966 mientras que la imagen de la Virgen del Rosario data del siglo XVIII. La parroquia de Restábal es mudéjar, del siglo XVI. Es una de las más veteranas del Valle de Lecrín y sede de una de las tres antiguas en que se dividía la comarca. La iglesia sufrió un incendio y muchos destrozos en 1965.
En estas fiestas no pueden faltar los platos típicos de la zona, como son el remojón de naranja, el pisto de calabaza, las migas de sémola y pan, los pucheros de habas e hinojos, las albóndigas de bacalao, los caracoles en salsa, las manos de cerdo o la 'fritá' de carne con tomate. El camino real de Granada-Motril, el barranco de Alos, el algarrobo gigante plantado por el padre de Encarna Robles en 1890, y del que se sacó madera para restaurar la iglesia en 1969, son lugares dignos de conocer y visitar.