A veces se sitúan
literalmente en primera línea de fuego: son los primeros en llegar y en
enfrentarse a los incendios. Así ocurrió el pasado verano, cuando un tren
de Renfe fue creando focos de fuego a medida que soltaba chispas mientras
circulaba por la vía. En esa ocasión, como en tantas otras, los
voluntarios de Protección Civil fueron determinantes para atajar el
incidente. Son 875 en toda la provincia, y contribuyen de forma decisiva a
incrementar la seguridad de sus lugares de residencia.
Hasta ahora, 37 municipios han diseñado sus particulares planes de
emergencia. A ellos se agregarán pronto Monachil y Atarfe. Son, por tanto,
37 las agrupaciones de Protección Civil que operan en la provincia, y el
deseo de la Junta de Andalucía es que todos los ayuntamientos con más de
5.000 habitantes cuenten con estos dispositivos.
Materiales
Ayer, la propia Junta apoyó con una subvención a dieciséis de
estos ayuntamientos para que refuercen sus servicios de Protección Civil.
Las ayudas se dirigen a mejorar elementos como motobombas, mascarillas, vehículos,
cuñas quitanieves, emisoras portátiles, generadores eléctricos o sistemas
GPS.
Se trata, en suma, de dotar de más medios a los ayuntamientos para que
refuercen su propia seguridad. «Hablamos de mediano y pequeño material,
que es fundamental para que los voluntarios puedan desempeñar su misión»,
dijo ayer el delegado del Gobierno andaluz en Granada, Mariano Gutiérrez
Terrón, quien firmó los acuerdos con los respectivos municipios.
Los ayuntamientos que ayer recibieron las ayudas de la Junta son Albolote,
Almuñécar, Baza, Dúrcal, Granada, Guadix, Huéscar, La Zubia,
Loja, Órgiva, Huétor-Vega, Montefrío, Motril, Pinos Puentes, Pulianas y
Santa Fe.
En total, la Junta destina a los ayuntamientos de Granada 73.000 euros para
esta finalidad.