La Guardia Civil ha
detenido a dos hombres de 34 y 27 años que el pasado día 13 de febrero
atracaron supuestamente a punta de pistola una gasolinera del término
municipal de Dúrcal. Los detenidos llegaron a la gasolinera sobre las 21.30
horas en un turismo Nissan. El más joven de los dos, que vestía pantalón
de chándal y cazadora y ocultaba su rostro con un pasamontañas, se bajó
del coche empuñando una pistola de color dorado y tras encañonar al
empleado de la gasolinera se apoderó del dinero que había en la caja
registradora, unos 700 euros.
La Guardia Civil no encontró pistas que ayudaran a identificar a los
atracadores después de visionar las cámaras de seguridad. No obstante, la
matrícula del vehículo que utilizaron sirvió para posteriormente
localizar y detener a los dos hombres.
Así, se averiguó que dicho vehículo es propiedad de una empresa que lo
tenía cedido a la esposa de uno de los detenidos, y que éste, aunque no
tiene carné de conducir, tiene una llave del coche y lo conduce de forma
habitual. La Guardia Civil ha detenido a éste último, J.A.V.C., de 34 años,
vecino de Dúrcal; y poco después a C.A.P., de 27, vecino de Maracena.
En el salón
Acto seguido, los familiares del pintor, un ramillete de discípulos de
Morcillo convertidos después en consagrados artistas (Bautista, Antonio de
Haro, Gabriel Rosas León, Antonio García Carrillo 'Nono', etcétera),
vecinos del pueblo, los miembros del equipo de gobierno municipal; el
general de la Guardia Civil, Juan Gémar; el 'eterno' juez de Lanjarón,
Rafael Pereira; la sobrina del pintor, Leticia; y la directiva al completo
de la Asociación Tertulia Literaria Poeta Manuel Benítez Carrasco, se
dieron cita en el salón de usos múltiples para seguir con los actos. En el
escenario del salón estuvieron presentes un busto de Gabriel Morcillo
realizado por su única hija, y el último trabajo que realizó el artista,
una preciosa y magistral obra titulada 'Bodegón azul'. En este lugar
intervinieron la hija del pintor, Ladrón de Guevara, amigos, alumnos y el
alcalde de Lanjarón. Además, Alfonso Rubio recitó unos conmovedores y
preciosos poemas de Benítez Carrasco, acompañado por el excelente dúo de
violín compuesto por Laura Ibernón y Lucía Molina.
Al pintor Gabriel Morcillo le encantaba acudir cada verano a Lanjarón. En
este pueblo pasaba largas temporadas. Se hospedaba en el hotel Nacional y
salía muchas mañanas a captar paisajes para llevarlos al lienzo.
De él se cuenta una anécdota con una chica del pueblo que escogió como
modelo. Se llamaba Rosario y acordó con la familia de esta darle todos los
días un poco de dinero por posar para él. A Morcillo le había encantado
la naturaleza agreste de la chica y, sobre todo, su pelo natural. Por eso
quiso hacerle un retrato. Después de unas dos o tres sesiones, el pintor le
dio a la chica el dinero prometido. Y ella, ni corta ni perezosa, se lo gastó
en una peluquería. Se hizo la permanente y unos vistosos caracolillos. Y
claro, cuando fue al día siguiente a posar, el pintor se quedó de una
pieza. «Lo siento, la niña ha venido con otro peinado y así no puedo
seguir pintandola», dijo el pintor a los familiares de la muchacha, que se
llevó una buen regañina por haberse 'estropeado' el pelo.
UNA beca, una crisis.
Los diez alumnos de Bellas Artes que realizan la beca de verano de la
Universidad de Granada suelen entrar en crisis y cambiar de registro artístico
al final de la misma. Lo dice con orgullo el director de la iniciativa, Víctor
Borrego, quien hace ya siete años tuvo la idea de 'encerrar' en el Valle de
Lecrín a una decena de alumnos, quienes durante un mes -julio- sólo se
dedican a pintar y a reflexionar sobre lo que sale de su cabeza y ejecutan
sus manos. «Normalmente se les despierta algo nuevo, ya que antes de esta
beca muy pocos habían tenido tanto tiempo libre para crear y aún menos en
un lugar tan distinto como ese», apostilla Borrego, quien aún está
asombrado por los lazos de amistad tan fuertes que han creado los
participantes de este año, quienes concurrieron bajo el tema 'Naturaleza
Muerta'.
Más allá de lo personal, el resultado del encierro artístico de 2007 se
expuso ayer en el Auditorio Manuel de Falla. Allí estaban los creadores y
parte de sus obras, que vinieron al mundo bajo la calina de los diminutos
Restábal, Saleres y Melegís, pertenecientes a El Valle.
«Casi budista»
«Es cierto que allí se despiertan ganas de hacer cosas», reconocía
Ismael Ibáñez delante de su obra 'Filtro Mandala', dos grandes formatos en
los que usó el rotulador para hacer pequeños dibujos infinitos que
terminaron transportándolo a un universo «casi budista. «Tardé unas
treinta horas en realizar cada uno», recuerda.
Los artistas sólo estaban obligados a llevar a El Valle su cuerpo y sus
materiales de trabajo. Las casas, las comidas y el alojamiento están
incluidos. En el caso de Fátima Montero, ella optó por echar en la maleta
algunos chupetes con los que dio forma a un concepto de abandono de la
infancia. Sin programa preestablecido, los seleccionados se limitaron a
debatir y a prestar oídos a algunos de los profesores y expertos que se
pasaron por las casas y estudios que ocupaban los alumnos. Lo demás fue
pintar o inventar, como hizo Úrsula Tutosaus, que concibió una videocreación
en la que contrapone la naturaleza que hay en las urbes (aspecto
contemplativo) con la contaminación acústica que impide esa observación
en calma. El estruendo de su obra es la banda sonora de esta exhibición que
tiene un aroma inconfundible a arte joven
Los habitantes de El
Padul viven con inquietud la revisión que la dirección general del
Catastro está realizando en el municipio que supone, a juicio de todos, un
aumento bastante significativo en la valoración de los inmuebles así como
en el suelo urbanizable.
Este pueblo ha sido uno de los elegidos para llevar a cabo la mencionada
revisión. La actualmente vigente se remonta a la década de los ochenta
realizada, por cierto, con graves incidentes que se saldaron con sanciones
económicas para algunos vecinos.
La nueva valoración se está haciendo llegar estos días a los propietarios
lo que ha creado un clima de malestar al considerar los interesados que se
han establecido unos incrementos abusivos.
Para subsanar posibles errores, se están desplazando diariamente a El Padul
técnicos del Catastro provincial lo que está generando mayor indignación,
si cabe, ya que su número -en alguna ocasión solo una persona- se
considera insuficiente para atender a toda la población.
San Blas, 'el abogado de la garganta', fue medico y después obispo. Murió
decapitado en Armenia en el año 316 y según la leyenda hizo en Dúrcal
muchos milagros. En el siglo pasado, por ejemplo, impidió que el agua de
una gran tormenta inundara parte del pueblo. Se cuenta que llovía a cántaros
y que, por tanto, se desbordó el 'Barranco Porras'. Algunos durqueños,
conscientes del peligro, se fueron a desviar las aguas con todos los pocos
medios a su alcance, pero se 'quedaron de piedra' al ver a un hombre vestido
de obispo que dirigía con su mano un caudal hacia otro cauce sin apenas
esfuerzo.
Aquel hombre, cuentan, desapareció de repente y enseguida salió el sol.
Los lugareños vieron en aquel milagro la mano de San Blasy se dirigieron a
continuación a la ermita, donde se vieron de nuevos sorprendidos, ya que al
entrar en ella comprobaron que la vestimenta del santo estaba empapada de
agua y que en el techo no existían ni goteras ni grietas.