"Normalmente, en
estas fechas se contrata personal para cubrir las vacaciones de los
trabajadores, pero este año no se ha buscado a nadie. Ni siquiera hemos
cubierto las plazas de dos compañeros que se han jubilado". Así
sintetiza un portavoz de Prefabricados San Blas la situación que atraviesan
las empresas hormigoneras de la provincia.
Además de la merma en el personal -que se ha reducido de 24 a 18
empleados-, también la jornada laboral se ha disminuido. "Se produce
bastante menos", afirma el representante de la fábrica situada en Dúrcal,
quien explica que la maquinaria funcionaba sin descanso antes de la crisis
inmobiliaria, mientras que actualmente se paraliza durante el almuerzo y los
descansos y la actividad finaliza una hora antes. Tampoco los sábados son
ya días laborables para los trabajadores de Prefabricados San Blas.
"Estamos más tranquilos", comenta el portavoz.
La causa es que los adoquines, bloques, tuberías y demás productos se
acumulan en las instalaciones de la factoría a la espera de un comprador.
Si éste no llega pronto, la empresa incluso tendrá que cambiar el
envoltorio de la mercancía, debido al deterioro por la exposición al sol.
No obstante, la fábrica muestra esperanza en que la promesa gubernamental
de invertir en infraestructuras para aliviar la situación del sector se
constituya finalmente como una medida eficaz. "Esperamos que las obras
del Gobierno y los Ayuntamientos suplan en parte el volumen de negocio
eliminado", confiesa el responsable de la fábrica.
Además, a la ausencia de promociones urbanísticas, Prefabricados San Blas
tiene que hacer frente a los retrasos en los cobros y los impagos.
"Firmamos pagarés por 180 días y ahora empresas consolidadas que se
encontraban entonces en una buena posición nos los devuelven porque no
pueden hacer frente al importe", lamenta el portavoz de la factoría.
Ante esta tesitura, la factoría trata de buscar mercados alternativos para
superar el bache.
Una
treintena de actividades en el Verano Cultural de El Padul
Padul
acogerá hasta el 6 de septiembre una amplio abanico de actividades
culturales y de ocio en el marco del denominado 'Verano Cultural', que
celebra este año su vigésimo novena edición.
Las actividades programadas abarcan a todos los sectores de la población
y las hay para todos los gustos, desde el ciclo 'Música en los Barrios'
con actuaciones de agrupaciones musicales locales, hasta el flamenco más
puro con Gema Jiménez (Lampara Minera de La Unión), pasando por la música
electrónica o las dos obras de teatro programadas.
Por segundo año se celebrará un mercado tradicional que se abrirá los
días 9 y 10 de agosto en el recinto de La Casa Grande bajo el nombre de
'Mercado de las tres Culturas' que aunará en sus puestos y talleres lo
más representativo de la cultura judía, árabe y cristiana.
Colaboran en la programación el Instituto Andaluz de la Juventud, la
Consejería de Igualdad y Bienestar Social, la Diputación de Granada,
el programa Ciudades Ante las Drogas y organiza el Ayuntamiento de Padul.
Padul
se prepara para vivir una noche de sábado electrónica
El próximo sábado
los mejores artistas nacionales e internacionales de música electrónica
se reunirán en las instalaciones de la piscina municipal de Padul en el
Swin Dance Festival.
En este festival de música electrónica, arte y deporte urbano se dan
cita las tendencias más actuales en música electrónica. El encuentro,
organizado por el Ayuntamiento de Padul en colaboración con la Diputación
y el IAJ comenzará a las 22.00 horas con las actuaciones del dj Eric
Sneo, el francés Killian's y los djs españoles, Tim Ruth, Alpha y el
artista granadino Horacio Cruz, uno de los jóvenes valores que se
empieza a abrirse hueco.
La diputada de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo señaló que
con este tipo de eventos «se apuesta por otro tipo de música, nueva,
con técnica y que cuenta con gran apoyo por parte de los jóvenes. No
es sólo un festival de música sino que también es un espacio creativo
en el que los jóvenes pueden desarrollar otro tipo de actividades
relacionadas con el arte urbano».