Sacado de Los Habices de las iglesias del Valle de Lecrín de Lorenzo Luís Padilla Mellado
Su nombre viene del topónimo árabe Qaryat Baznār.
( بزنار )
Alquería “min nāḥiya al-Iqlīm min qurà Garnata” de donde era natural Abū l-Ḥasān
Hāni b. `Abd al- Raḥmān b. Hāni ́al-Garnātī, según nos refiere Yāqut.
Como todos los pueblos del Valle su población está distribuida en varios barrios. Uno de ellos es el llamado de los Peloteos fue el construido con motivo de la construcción del embalse, y el trasladó de la población del antiguo Barrio Bajo debido a la proximidad de sus aguas a las antiguas casas. Otro es el Barrio de la Iglesia, que es el que ocupo el centro del núcleo urbano y el otro el Barrio Alto por ocupar el lugar de mas altitud del pueblo. La construcción del pantano se inicio en 1977 siendo terminado en 1985, se busco un enclave encajonado del río conocido como “El Salto del Lobo” y con su puesta en funcionamiento, la comarca ha desarrollado una economía agrícola bastante prospera por el aprovechamiento hidrológico de la zona.
No todos los lugares de la provincia granadina, pueden tener en su protagonismo histórico el haber desempeñado de una forma directa un cierto protagonismo en la historia del Valle y del reino de Granada. En la localidad de Béznar fue elegido como rey de Granada y de Andalucía a Fernando de Córdoba y Valor, conocido como Aben Humeya, un destacado miembro de la familia de los Abencerrajes, protagonista de las diferentes batallas y estrategias militares que tuvieron lugar durante las revueltas y el alzamiento de los moriscos del año 1568.
Luis del Mármol Carvajal nos relata cómo fue la elección de Aben Humeya y la guerra que se desarrollo en el Valle y la Alpujarra granadina: “Al fin entraron algunos de por medio, y los concertaron desta manera: que don Hernando de Válor fuese el Rey, y Aben Farax su Alguacil Mayor, que es el oficio más preeminente entre los moros cerca de la persona real. Con esto cesó la diferencia, y de nuevo alzaron por rey los que allí estaban a don Hernando de Válor, y le llamaron Muley Mahamete Aben Humeya, estando en el campo debajo de un olivo.”
El levantamiento que empezó en la capital, más específicamente en el barrio del Albaicín, tiene muy pronto reflejo en el Valle de Lecrín donde Aben Humeya, tras su proclamación e inquietado por la preparación del ejército que habría de enfrentarse a las tropas castellanas, envía a su hermano Abdallah a Argel y a Constantinopla en busca de ayuda, mientras tanto la insurrección se había extendido por toda Granada, Málaga, Almería y Murcia. Ante tal sublevación, el 3 de Febrero de 1569, el Marqués de Mondéjar inicia una gran ofensiva comenzando con Órjiva. Después invade Poqueira, ciudad elegida por su situación geográfica como refugio de mujeres y niños y custodia de las riquezas de los sublevados, donde se hace de un gran botín de oro y numerosas esclavas andaluzas. Después arremetió contra Jubiles, donde el ejército castellano degolló a dos mil mujeres. Varios días más tarde toma la ciudad de Paterna donde, además de saquear la ciudad, apresa a la madre y hermanas de Aben Humeya y hace esclavas a gran cantidad de granadinas.
En Junio de 1569, el rey ordenó por Real Cédula “que todos los moriscos de Granada y sus barrios del Albaicín y la Alcazaba, desde la edad de diez años a la de sesenta, fuesen sacados del reino y llevados allende las fronteras de Andalucía”.
En los primeros días de Septiembre de este año de 1570 se inicia el asedio definitivo a las Alpujarras, talando e incendiando los campos de bosques y degollando a todos cuantos se cruzaban en el itinerario trazado por el potente ejército al mando del Comendador Mayor Recasens. Los que conseguían esconderse en las cuevas de la sierra eran cazados como alimañas, introduciendo por la boca de entrada manojos de ramas encendidas para que murieran abrasados. Los cautivos eran vendidos en los mercados y las ganancias repartidas entre la soldadesca -todo un incentivo para el saqueo y el asesinato.
El primero de Noviembre Felipe II ordena que todos los moriscos granadinos, sublevados o “de paz”, fuesen sacados de Granada. No pocos huyeron, ocultándose en lo más recóndito de la sierra o cruzando el estrecho. Los sometidos eran entregados a los alcaldes de las poblaciones a que eran obligatoriamente destinados a residir. Por lo que la población fue distribuida por diferentes territorios de la Península.
Los de Granada y la Vega, Valle de Lecrín, Sierra de Bentómiz, Ajarquía y Hoya de Málaga, Serranía de Ronda y Marbella, fueron repartidos por las provincias de Extremadura y Galicia.
Los de Guadix, Baza y Río de Almanzora, por la Mancha, Toledo y Castilla Norte, y los de Almería y su costa fueron trasladados a Sevilla.
De este modo acababa Granada su última lucha por la independencia, en una guerra desigual entre el poder del mayor imperio del mundo y un pueblo labriego, artesano, no belicoso y amante de su libertad.
El primitivo núcleo urbano de Béznar estuvo dividido en diferentes barrios, y que el documento de Apeo que aquí estudiamos nos describe la configuración del núcleo urbano al narrarnos los bienes que en ellos se sitúan, pudiendo relacionar estos barrios:
- Barrio Bajo, actualmente desaparecido, por la proximidad de las aguas del pantano. Sus casas fueron levantadas en un barrio nuevo, Los Peloteos. En el barrio antiguo había una ermita que aún queda de pie pero secularizada, ya que su imagen fue trasladada al nuevo barrio.
- El Barrio de la Iglesia. Es el centro del pueblo donde está la iglesia y el antiguo ayuntamiento o pósito.
- Barrio de la Habita o Javita, que lo podemos encontrar escrito de ambas formas. Es la actualidad es una calle que sale desde el centro, por donde antiguamente discurría el Camino Real.
- Barrio del Fuerte. Son las casas que están por encima de la carretera donde se cree había un antiguo fuerte o torre defensiva
Por lo que se refiere a restos de construcciones militares en esta localidad no se tiene conocimiento de la existencia de restos arqueológicos que nos muestren referencia de que puedan haber existido estructuras defensivas en la zona, aunque sí se sabe que en el Barrio del Fuerte, donde se localizan las casas por encima de la carretera donde se cree había un antiguo fuerte o torre defensiva y que en la actualidad no hay indicios de su posible existencia.
Como en el resto de las localidades de la comarca perduran edificios fabriles, con o molinos de aceite o de harina, que son un fiel reflejo de los que nos relaciona el dicho documento de Apeo de los Bienes Habices del lugar de Béznar.
En la actualidad se tiene noticia de que existía un molino en el Barrio del Fuerte, en la calle Pilas, conocido como el molino del Marqués de Mondéjar, y que ha sido convertido en vivienda. Situada en el no 96 de la Calle Real, ya casi en la salida de la carretera que nos lleva a Motril, en un lamentable estado de conservación se ven unos antiguos restos de una fábrica de aceite de la familia de "Pepe Garví".
La iglesia de esta alquería bien podría ser la de construcción más antigua del Valle, según Ignacio Henares Cuéllar y Rafael López Guzmán. Levantada en el siglo XVI, se construyó entre los años 1525 y 1530, trabajando en ella el carpintero Juan Fernández y el albañil Juan de Toledo. Está dispuesta en tres naves separadas pilares góticos sobre arcos apuntados sobre y capilla mayor diferenciada y una única armadura de par y nudillo con seis tirantes, lacería de ocho y canes de labores góticas con tres lóbulos.
En su origen fue consagrada como Santa María la Mayor, y tras la epidemia de mediados del s. XVIII fue dedicada a San Antón, presentando un exterior muy restaurado, aunque conserva en su interior todos los elementos originarios.
Muy cerca de la iglesia se encuentra una pequeña ermita dedicada a San Antón. En su lugar muy posiblemente habría existido una antiguamente una rābita musulmana y en los campos de naranjos que existen en su entorno se han encontrado en numerosas ocasiones numerosos restos de tumbas de época musulmana y morisca, por lo que con seguridad existiría uno de los antiguos macaber o cementerios de la época musulmana y que se describen entre los bienes que pasaron a la Iglesia.
Una de estas muestras son las losas y piedras con que se ha construido uno de los muros que hay en sus cercanías, y que al igual que en la Alhambra fueron reutilizadas para tal fin. Otra de las ermitas de Béznar se encontraba en el Barrio Bajo, y en la actualidad desaparecida como antes se ha indicado al construir el embalse. A la izquierda de la ermita se encontraba un antiguo Macaber morisco y a la derecha el Barrio Bajo desaparecido. Hoy en día es espacio de recreo y ocio donde pasar un rato de campo envuelto entre los naranjos y a los pies del pantano.

Plano de Béznar del Marqués de la Ensenada. 1750