Sacado de Los Habices de las iglesias del Valle de Lecrín de Lorenzo Luís Padilla Mellado
Un lugar despoblado medieval del Valle de Lecrín.
Su nombre puede venir de Lojuela, Aleuxa o Leuxa, topónimo árabe que
puede
significar laja o piedra plana que se usaba para cubrir los terrados de launa
( اللوشة )
(al-Lawša).
No se tiene constancia en qué momento quedo despoblada. Pero si tenemos el documento de la Relación e Inventario de los Bienes Habices del Valle de Lecrín, en que si tenía entidad de alquería, ya que en él se detallan los dichos bienes habices, especificándose los distintos barrios en que se dividía esta población, relacionan sus centros religiosos que tuvo en la etapa musulmana. Así se van detallando todos los bienes urbanos, rústicos que pertenecían a cada una de las Rābitas. Con seguridad esta alquería quedo despoblada y abandonada tras las revueltas y rebelión de los moriscos en 1568-1572 y llevarse a cabo la expulsión de los moriscos, convirtiéndose en un anejo de la cercana población de Murchas.
De esa etapa se conservan algunos vestigios, aunque escasos aún se pueden contemplar los restos de un castillo como fiel vigilante del territorio que en su periodo de mayor esplendor controlaba y organizaba el territorio. También se conserva la Acequia de los Arcos, una arteria importante para el riego de las tierras del Valle de Lecrín. Otra de las acequias es la que lleva las aguas desde el río que discurre por el Barranco de Lojuela a Restábal y otros lugares del Valle, conocida como acequia de El Burgo, que discurre por encima de la de los Arcos.
El Apeo y deslinde que se llevo a cabo el año de 1572 nos relaciona con sumo detalle el escribano que en el lugar existían 22 viviendas, distribuidas en dos barrios como el de Arayael y Alcudia, todas estas viviendas eran de moriscos y en aquellos momentos solamente se usaban 10 casas, ya que el reto se encontraban deshabitadas, aunque en buen estado. Tras la sublevación de los moriscos las viviendas fueron utilizadas por los nuevos pobladores que tenían arrendado los bienes del lugar. La población no tenía iglesia, pero sí que tuvo mezquita que en los primeros momentos serviría como iglesia, y una rābita que fue convertida en ermita. En poco menos de 50 años se fue perdiendo la población y abandonadas las viviendas trasladándose a la cercana población de Murchas a asistir a los oficios religiosos.
En el año 1572 al tomar la posesión el juez Machuca de los bienes que habían pertenecido a los moriscos estuvo dentro de una rābita vieja que estaba en el dicho lugar, pero manifestó que no había iglesia. Todos los habitantes del lugar eran moriscos y no existía ningún vecino cristiano viejo. Tras quedar desahitada la alquería tras la expulsión de los moriscos la alquería fue arrendada durante tres años a una decena de vecinos que eran los que ocupaban la población. Por tanto las casas pasaron a posesión del rey por la rebelión de los moriscos contra la corona.
El día 9 de Junio de 1572, ante el escribano el Licenciado Jusepe Machuca tomó posesión del lugar en nombre del rey actuando así según la Real Provisión que le nombró para la averiguación y toma de la propiedad de los bienes moriscos por la rebelión de estos contra la corona castellana. Así se procedió en primer lugar a tomar la posesión de las 22 casas del lugar y de todas aquellas que pudiera demostrarse que habían pertenecido a los moriscos, en señal de los poderes que tiene expresa lo siguiente ante varios testigos: “e en señal de posesión entro en algunas dellas, e se paseo por ellas, e hecho fuera a los que dentro estaban, e los torno a meter dentro, e fizo otros autos de posesión, la cual dijo que tomaba e tomo como más convenga al derecho de su majestad, e tomo quyeta e pacíficamente e sin contradicción de persona alguna, tomaba e tomó la dicha posesión”