Sacado de Los Habices de las iglesias del Valle de Lecrín de Lorenzo Luís Padilla Mellado
Su nombre viene del topónimo que tiene una confirmación hibrida árabe-
mozárabe, Qaryat Ra’s al-Ṭabl o Ras ́s al-Ṭabl.
( قريةرأس الطبل )
Que en lengua árabe quiere decir “Cima de la Tabla”, porque la población se
encuentra en una tabla de tierra llana en lo más alto del puerto.
Madoz en su diccionario, como para el resto de los municipios granadinos, ofrece una interesante descripción de este lugar. El casco urbano está formado por 440 casas repartidas en dos barrios, el Alto con grandes pendientes y el Bajo. Su terreno es escabroso formado por pequeñas lomas, a cuya espalda por el Sur., está la Sierra de Chinchirina, ramificación de la Almijara, extendiéndose hasta Pinos del Rey. La tierra de cultivo es de tres clases, de secano, monte y regadío. Riega la vega con sus abundantes y ricas aguas que está poblada de buenos olivos. Los Caminos son locales y de herradura. Produce aceite, vino, maíz, trigo, legumbres y alguna fruta. Industria, la agrícola, 3 molinos harineros y 1 de aceite, aunque no todos estos están puestos en uso.
Lo que más destaca dentro de la historia medieval en este lugar es el Castillo de los Moros, restos de un poblado musulmán de finales del s. XIV, del que perduran algunos vestigios de su muralla y aljibe. La situación estratégica de Restábal hasta mediados del s. XIX, que es cuando se lleva a cabo la carretera que puso en comunicación Granada con la costa por Talará, representaba un punto de vital importancia en las comunicaciones de la capital granadina con la costa y la Alpujarra, puesto que por aquí pasaba el Camino Real que bajando del monte llamado el Espolón de las Albuñuelas, discurría por los antiguos límites entre Restábal y Melegís, por el Cortijo del Maestro y la Venta de la Espada se llegaba a Motril. El Camino Real de Granada-Motril siempre configuró la idiosincrasia del pueblo. Aunque hoy esté olvidado por muchos, e incluso parte de la población ni siquiera es consciente de la importancia que tuvo. Es fácil de observar como la parte antigua de Restábal estaba predeterminada por el paso de dicho Camino.
Hasta la entrada de las tropas castellanas después de la conquista y tras las revueltas que dieron lugar a las guerras de rebelión de los moriscos, no existen datos dignos y fiables para esta zona. Tras la expulsión de los moriscos según los Libros de Apeo se repobló con nuevos pobladores procedentes de Andalucía Occidental, Castilla y Extremadura.
Según la Bula de Erección del arzobispado de Granada, El Valle de Lecrín queda dividido en cuatro parroquias una de ellas, la del lugar de:
Pero sin duda los hechos históricos de más relevancia para este lugar son las revueltas y levantamientos, que tras el atosigamiento al que se ven sometidos los moriscos terminan sublevándose en diciembre de 1568. Estos levantamientos se dan en todo el Valle, afectando a los pobladores de Restábal. Se producen revueltas que ponen en grave peligro a la población de cristianos viejos. En Melegís y Restábal se alzaron el 26 de diciembre de 1568, como también en Saleres que se levanto junto con las Albuñuelas el día 3 de enero de 1569. En este mismo año de 1569 llega Don Juan de Austria al Valle de Lecrín para poner fin a las revueltas.
El día 25 Julio1569 según lo relata Mármol Carvajal las tropas castellanas entran en Restábal “Llegando pues el Capitán Céspedes a lo alto de la sierra que está entre Restával y las Albuñuelas, vio estar un golpe de moros en un cerro redondo que está a mano izquierda en medio de en llano, y a las espaldas del tenían las mujeres, bagajes y ganados en el valle de la sierra que está sobre Restával...
En un documento de 1511 publicado por José Enrique López de Coca Castañer nos da noticia de cómo se le toma declaración a tres mudéjares que iban de viaje desde su lejana tierra de Extremadura y debido a su comportamiento habían despertado sospechas de un mesonero viejo y pasaron por el Valle de Lecrín, tomándoseles declaración en Restábal. “En Restával quatro de marzo de mill e quinientos e honze años. Este día Alonso Vásguez, alguasyl mayor del Val de Lecrín, teniendo preso a Fernando, christiano nuevo, mudéjar ladino, que lo prendió el dicho alguasyl ayer tarde, tres días del dicho mes e año, que dis que se yva a Granada, que venía de Motril, e que viniendo por el dicho Camino se apartaron del Camino e los prendió en Béznar porque le pareçió al dicho alguasil ser onbre sospechoso, e prendió a él e a otros sus conpañeros. Del qual el dicho alguasil reçibió juramento en forma devida de derecho e syendo preguntado dixo lo siguiente.......”
Tras la pacificación del reino y la expulsión de los moriscos, se procedió a repoblar el lugar Restábal con nuevos pobladores pasando 280 vecinos que tenía en 1528 a 132 vecinos en 1571. Como se puede apreciar el índice de población bajó después del levantamiento de los moriscos, como así sucedió en casi todos los lugares del reino de Granada, quedando en algunos casos las alquerías despobladas y las tierras de cultivo abandonadas y su actividad agraria y económica disminuida. Las autoridades locales intentaron por todos los medios evitar la marcha de los moriscos alegando razones económicas.
Como se ha adelantado más arriba en Restábal se hallan los restos de un asentamiento medieval del s-XIV, al que se conoce como Castillo de Restábal o Castillo de los Moros. Situado por encima del hoy abandonado Barrio Alto de Restábal, en un monte o cerro que se conoce como la Loma del Castillo, a una altitud de unos 700 m. entre dos barrancos: el del Oeste llamado de la Fuente de los Siete Caños y el del Este, conocido como del Castillo. Su construcción se remonta a época nazarí, de similar fábrica a las fortalezas de Mondújar, Lanjarón y a otras más lejanas, como la de Moclín, en la frontera Norte del reino nazarí. Parecen ser que todas ellas podrían responder a un programa de reforzamiento militar llevado a cabo en el territorio granadino en tiempos de Yusuf I y sobre todo por parte de su hijo Muhammad V. Desde estos emplazamientos militares se controlaba y organizaba el Valle de Lecrín, divisando las salidas de los principales ríos y los caminos que entraban y salían de su término.
La misión de este castillo tuvo que ser muy importante en época musulmana, no solo como lugar de control de las alquerías circundantes, sino también, y sobre todo del paso que desde el Valle de Lecrín llegaba a la Costa, pasando por Restábal y los Guájares. Hasta nosotros han llegado restos intermitentes de muros, siendo los más destacables en las zonas Sur, Este y Oeste, y que se adaptan a los bordes de la meseta que presenta el cerro. Sería un recinto cerrado perimetralmente, salvo quizás su cara norte, que es la más escarpada. Tiene al menos dos torres en distintos lienzos de muralla. El acceso principal podría haber estado en la zona Sur. La parte Oeste de la meseta es la que tiene mayores restos conservados, donde se ven algunos paños de muro de mampostería, pero sobre todo, destaca una torre rectangular almenada por un cuerpo de hormigón.
En la zona Este hay también muros de mampostería, pero se hacen menos importantes conforme nos adentramos al noreste. El modo de colocar los materiales debió ser el típico en estas construcciones, sobre un base de mampostería se colocaría una estructura de tapial.
Lo que más destaca de este conjunto es su impresionante aljibe, es la estructura que mejor se conserva de los que se encuentran en la zona. Es quizás el aljibe más original de todos los de Valle de Lecrín. Se compone de cuatro naves, separadas por arcos transversales de medio punto y fábrica de ladrillo, en número de dos por nave, que soportan bóvedas de cañón. Estas dos bóvedas estaban orientadas al sur habiendo desaparecido y el interior se encuentra lleno de vegetación. Sus medidas son difícil de precisar, puesto que el terreno hoy en día no tiene el mismo nivel que entonces, actualmente puede medirse 3’20 m. de altura y la longitud de las naves oscila entre 6’65 y 7’10 m., mientras que la anchura varía entre 1’95 y 2’35 m.158 Los arcos separadores están construidos en ladrillo, el perímetro del aljibe está hecho de hormigón y todas las naves iban cubiertas de un enlucido rojo que se conserva muy bien en algunas zonas. En todo el entorno del castillo se da gran profusión de restos cerámicos de época nazarí con una cronología que va del siglo XIII al XV
En unas recientes obras en el casco urbano del pueblo se dejaron ver unos muros, que bien podrían ser los restos de una torre de alquería, recinto que servía para resguardarse la población en caso de ataques de tropas enemigas. Y que quizás pudiera ser la que Madoz describe en su Diccionario 1845-1850160 “Tiene 110 casas divididas en dos barrios, llano el alto y un poco pendiente el bajo; casa consistorial; una torre cuadrada ...” Esta pared de torre de Alquería se encuentra próxima al antiguo Ayuntamiento y a la Lonja del Pescado y todavía no ha sido estudiada con detenimiento por ningún grupo de investigación arqueológica, o no han sido publicados los resultados de la investigación llevados a cabo en ella.
Al ser Restábal una población muy cercana a otros núcleos de población, sus vecinos compartía con ellos los molinos colindantes, principalmente la Fábrica de la Luz y Molino de Piedras Horondas u Hordadas de Melegís y el Molino de La Blanca de Saleres. No obstante tenía dos molinos de harina en su jurisdicción, uno en la misma desembocadura del Río Santo con el Río Grande del cual no hemos encontrado ningún vestigio y otro en el mismo Río Grande por encima del puente de la carretera cercano de la jurisdicción de Melegís, del cual quedaban hace poco, restos de unos cárcavos, pero que nosotros hemos investigado tras la gran riada de septiembre de 2007 y no hemos sabido encontrar, volveremos a ello cuando se limpie algo la zona. Según los mayores por encima de este molino había una especie de torreta donde estaba la casa del molinero para ponerse a salvo en caso de grandes riadas, puesto que desde entonces el río se volvía peligroso de vez en cuando.
También existían en su término tres molinos de aceite, el primero de ellos al comienzo del núcleo urbano al empezar las primeras casas en lo alto del antiguo Camino Real. Otro cercano a la Iglesia y las Escuelas el cual ha sido el que ha donado el material de molienda para el mirador del río. Y había un tercero cerca del actual ayuntamiento. Diferentes utensilios de molienda cedidos por el Molino cercano a la Iglesia para formar parte del mirador del río, a la entrada de Restábal y que se pueden ver por los que llegan al pueblo.
La Iglesia de Restábal, como las demás del Valle fue instituida en 1501 por Diego Hurtado de Mendoza, arzobispo de Sevilla, quien instituyó en la iglesia parroquial de Santa María del lugar de Arrastaval, con sus anejos: Melexis, Mulchas, Alauxa, Burnielas, Naio, Saleres y Cantil, fundando cuatro beneficios simples servideros y cuatro sacristías. A comienzos del siglo XVII Albuñuelas y Restábal se disputaban el anejo de Saleres, como aparece en un informe de 1621: "Saleres, anejo de Restábal, según pretende el vicario de zona y cura del mismo pueblo, pero según hoy le hallamos anejo de Albuñuelas; sobre lo cual hubo pleito, alegando el dicho vicario ser así por erección y confirmado por tal por tres autos de visita de los señores arzobispos don Pedro Guerrero, don Juan Méndez y don Pedro de Castro, y por más de otros doce autos de visitadores. El cual pleito, dice el dicho vicario, que no ha seguido por parecerle dificultoso, según el favor que le ha parecido tener el dicho cura de las Albuñuelas". Definitivamente Saleres pasó a ser anejo de Restábal.
En 1787 el arzobispo Antonio Jorge erigió en propio, perpetuo, colativo y sujeto a oposición, el curato de Restábal y Saleres, y, en atención a que este curato, que valía 4.200 reales, no tenía toda la congrua y renta suficiente, le unió el beneficio de dicha parroquia, que valía 4.866 reales.
Tras la supresión de los diezmos, el curato de Restábal fue considerado parroquia de segundo ascenso y, de cuarta clase en los presupuestos para los gastos de culto. A mediados del siglo XIX su iglesia (San Cristóbal), con el cementerio contiguo a ella, estaba servida por un párroco y un teniente, que atendía la iglesia de Saleres, anejo. En el arreglo parroquial de 1906 se mantuvo la parroquia San Cristóbal, de Restábal, con categoría de entrada; dándole una coadjutoría residencial para la Iglesia filial de Saleres, que en 1949 fue erigida como parroquia titular en Saleres.
Otros centros religiosos de esta población es una ermita situada a la salida del pueblo, en el Camino que bajaba a Motril, desde el s. XVIII, que tenía como patrono a San Cristóbal. En la actualidad esta ermita forma parte de una vivienda de vecinos. En una de las ventanas se muestra su antigua entrada con una lápida en la parte superior. Una de las habitaciones de la casa es la ermita en sí. Donde se descubrió el nicho del antiguo altar.
En Restábal encontramos la fundación de una Capellanía, que tomo el nombre de su fundador Don Juan de Alconada, Vicario del Valle y Beneficiado de Restábal, según consta en una lápida situada en el patio central del caserón morisco. Esta capellanía se constituyó en 1540 en una vieja casa que compró a una pareja de moriscos.
En el folio 8v del Apeo de Restábal del año 1572, estudiado por Manuel Espinar Moreno se detallan los bienes de dicha Capellanía, “En Restábal a primero día del mes de Abril de mill e quinientos e setenta e dos años, ante el Juez Machuca, pareció ante mi Antonio Pérez, Escrivano, Pedro de Aragón, clérigo, e Francisco López de Ariça, veçino del dicho lugar, Capellán e Patrón de la Capellanías que instituyó el Bachiller Juan de Alconada, difunto, e hizieron presentación de dos escripturas, signadas de Pedro Hernández de Sepulveda, notario de la Audiençia Arçobispal de Granada e dixeron que las posesiones e bienes de las dichas escripturas son de las dichas capellanías, pidieron al dicho señor Juez las mande poner en el quaderno de las aberiguaçiones, e diligençias que haçe, e dexalles en la posesión”
También en el Libro Becerro de los Çensos de la Iglesia de 1547-1554, se relacionan los bienes y censos de la Capellanía: “Francisco Muñoz, Patrón de la Capellanía en el Alcayçeria Granada. Los herederos de Juan de Halconada, Beneficiado que fue de Restával e el Capellán de su Capellanía, de la una dellas, de setenta y seis maravedís cada año, pagado por fin de Otubre por las posesiones siguientes: Una haça de tres marxales, que alinda con haça de Alonso Buzalab y con el Río. Otra haça de un marxal en el Pago de Almahala, que es con el agua que le perteneçe del alverca, que alinda con haça de Miguel Aliaf y con haça de Alonso Ynbran. Francisco Muñoz Linero, vezino de Granada e Patrón de dos Capellanías que fundaron Joan Garçía y Gonçalo de Alconada, vezinos que fueron de Restával, y la fundaron de los vienes contenidos en esta partida y en las demás que están en este Libro, que diçen Joan Garçía de Halconada e Gonçalo Garçía de Halconada de los quales fundaron dos Capellanías que las llaman la Capellanía Mayor e la Capellanía Menor. La Capellanía Menor sirve el Maestro Joan Martínez por el nombramiento que hizo Francisco Muñoz y por ella reconoció el dicho Francisco Muñoz como tal patrón, por mill treçientos y quarenta maravedís de çenso cada un año, pagados por mes de Agosto de cada un año por Escriptura ante Diego Diez. Escrivano Público de Granada. Su fecha en quinçe días del mes de Junio de mill e quinientos e noventa y tres años."
La Capellanía Mayor es Capellán della el Liçençiado Luis de Andrada, reconoció por quatroçientos e quarenta e ocho maravedís de çenso perpetuo pagados por fin de cada un año, por Escriptura ante Diego Diez. Escrivano Público de Granada. Su fecha en dos días del mes de Junio de mill e quinientos e noventa y tres años. Esta Capellanía posee Luis de Andrada. Capellán. Los herederos de Juan de Alconada y su Capellanía. En su nombre la primera ochenta y dos maravedís de çenso cada año por tres pedaços de tierra de quatro marxales y medio la haça ques de la Yglesia de Restával, es de dos marxales en Pago del Marxe, linde con haça de Luys de Pataura y con haça de Luis de Torres, por las dos partes y está en un real ésta haça y las otras dos son de la Yglesia de Melexix, la una de marxal y medio en el Pago de Fondón, linde de los erederos de Pedro de Çafra y con haça de Luis de Torres Farax, y la otra haça de un marxal en el dicho Pago, linde con el Torrente y con tierras de Diego Sánchez Johaya y con habizes del Rey en quarenta y ocho maravedís. Por manera que monta todo ochenta y dos maravedís. Ay Carta de çenso en la Contaduría que paso ante Diego Diez. Escrivano Público. Su hecha en diez y nueve de Hebrero de myll y quinientos y treinta y un años.