Su término
municipal se extiende por una estrecha y compleja fosa tectónica, ubicada
transversalmente a la cordillera Bética y situada en el borde suroccidental de
Sierra Nevada. Esta zona es conocida como Valle de Lecrín y cuenta con pequeñas
depresiones entre las que se encuentra la cuenca de Dúrcal-Nigüelas. El núcleo
urbano de Nigüelas se sitúa en la márgen derecha del río Torrente a su paso por
la concavidad Dúrcal-Nigüelas y posee una población de 1.139 habitantes, la
práctica totalidad de los censados en el municipio.
No puede
determinarse con precisión el origen del asentamiento. Su historia se engloba
en la experimentada por el Valle de Lecrín en su conjunto. En época musulmana
era un área bajo la tutela de la capital, y posteriormente del Reino de
Granada. Bien custodiado por Sierra Nevada,
la costa y la vega granadina, con sus respectivas fortificaciones, formó
parte de los predios ofrecidos a El Zagal por los Reyes Católicos para
conseguir la capitulación de Almería y Guadix.
Su núcleo urbano,
ubicado en la margen derecha del río Torrente y rodeado de huertas de frutales
y hortalizas, presenta un conjunto de calles desordenadas, callejuelas
estrechas y retorcidas que recuerdan la influencia musulmana, en su casco
histórico. Partiendo del casco histórico ha crecido principalmente en dirección
norte y noroeste, a través de una trama más ordenada conformada por manzanas
tendentes a la regularidad. En el conjunto urbano destaca su iglesia parroquial
de estilo barroco.
La
actividad económica principal es la agraria, centrada en los cultivos en
regadío, principalmente frutales, ubicados en lo más hondo del valle, y en la
cría de ganado vacuno, lanar y caprino.
Su término
municipal se emplaza al este de la Sierra de la Yedra, perteneciente al Parque
Natural de la Sierra de Huétor, en la orla montañosa de la depresión granadina.
Su altitud media es de 1.055 metros y registra una población de 646 habitantes
concentrados en su totalidad en el núcleo de Nívar.
La historia del
núcleo se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
pese a encontrarse en la orla montañosa de la misma. En el año 1.125, durante
el reinado de Ali Ibn Yusuf, se produjo
la expedición y correrías de Alfonso El Batallador, rey de Aragón; éste,
llamado por los mozárabes, intenta tomar Granada y establece su campamento en Al-Nivar
(Nívar) en 1.126, pero detenidos los expedicionarios por las lluvias y la
nieve, reconocen la imposibilidad de tomar la ciudad y regresan a Aragón. Su
población era campesina dedicada a las tareas agrícolas y a la ganadería
aprovechando los terrenos forestales existentes en el término municipal.
Después de la Reconquista, la repoblación posterior de las tierras se efectuará
mediante la venta directa a campesinos castellanos por merced real como pago de
servicios prestados a la Corona.
A causa de su
carácter serrano y rural, la densidad demográfica es baja por lo que el
desarrollo urbanístico es escaso. Se puede observar, no obstante, que el
crecimiento del núcleo ha sido paralelo a las vías de comunicación que lo
atraviesan. El núcleo más antiguo se sitúa al pie de la carretera que se dirige
a los núcleos de Canteras y Alfacar y presenta una irregular estructura urbana.
El núcleo se ha desarrollado siguiendo los caminos que se dirigen a la sierra a
través de un crecimiento desordenado, aún no consolidado en algunos sectores.
La vocación del
municipio es de carácter agrícola, siendo ésta la única fuente de riqueza.
Se localiza en la
llanura aluvial de la Depresión granadina donde una loma residual de
conglomerados correlativos al núcleo de La Zubia surca el término por su sector
meridional. La altitud media es de 724 metros y su población de 7.607
habitantes concentrados en el núcleo de Ogíjares. Su término municipal es
reducido y más de la mitad se encuentra colmatado por el desarrollo urbano de
su núcleo cuyo uso urbano predominante es el residencial. La cercanía a la
capital ha propiciado el aumento progresivo de su población en los últimos
años.
La historia del
municipio está compartida básicamente con los demás municipios de la Vega de
Granada a partir del siglo XVII, momento en el que data su surgimiento como
cortijada.
El núcleo primigenio de Ogíjares,
caracterizado por un trazado irregular de calles quebradas, se ha expandido a
través de extensas barriadas y urbanizaciones dedicadas a segunda residencia
(urbanizaciones Loma Linda, Remigio, Los Cerezos, La Plata, etc...) que aparecen
como conjuntos cerrados, perfectamente ordenados. Estos desarrollos
residenciales contiguos o aislados han generado una conurbación con los
municipios adyacentes de Alhendín, Armilla y Gójar. La tipología edificatoria
presente en el núcleo es muy diversa, desde la vivienda unifamiliar de corte
tradicional hasta la vivienda plurifamiliar en bloque, pasando por las modernas
urbanizaciones de viviendas unifamiliares adosadas o aisladas tipo chalet.
El sector
servicios y, muy por detrás, el de la construcción son los que mantienen
económicamente a la población, siendo consecuencia de su proximidad a Granada y
a la demanda de residencias existente en
la zona.
|
Cerro de San Cristóbal |
Ogíjares |
Granada |
Incoado |
Probable hábitat neolítico o
calcolítico seguido de utilización como necrópolis en época argárica y
romana. Se trata de una necrópolis
de la Edad del Bronce con enterramiento en cistas, que presenta ajuares de
tipología argárica. Posteriormente a estos hallazgos y en movimientos de
tierra esporádicos han aparecido dos sepulturas romanas y material cerámico
de época neolítica asociada a un posible fondo de cabaña. |
Municipio
localizado en el sector nororiental de la provincia de Granada. Su término
municipal se extiende a caballo entre la sierra de Orce, perteneciente al
Subbético, y la altiplanicie de Baza, que forma parte del Surco Intrabético.
Cuenta con una población de 1.478 habitantes repartidos entre el núcleo de
Orce, cabecera municipal que concentra un 92% del total municipal, y dos
pequeños núcleos tradicionales como son Fuente Nueva y Venta Micena, éste
último ligado a los interesantes yacimientos arqueológicos en él descubiertos.
Los testimonios
más antiguos de la presencia humana en estas tierras se encuentran en una serie
de yacimientos arqueológicos del Cuaternario, Edad del Cobre y del Bronce, así
como en un conjunto de restos de época romana. En época musulmana adquiere una
posición importante por ser zona fronteriza hasta 1.488, en que pasa a formar
parte de la corona castellana. La abundante población morisca tendrá destacada
participación en la rebelión que se produce en el reino granadino entre 1.568 y
1.570; a partir de aquí comienza un dilatado período de decadencia.
El núcleo urbano
de Orce se encuentra enclavado al pie de la sierra de Periate, abierto hacia la
vega regada por el río Orce. Su estructura y morfología urbana permiten
distinguir dos sectores claramente diferenciados: La parte más alta, construida
sobre la ladera y caracterizada por un
viario irregular de caminos y veredas, donde se ha desarrollado principalmente
un hábitat troglodita (vivienda excavada en la roca); y la zona más baja,
cercana ya a la vega, en la que es protagonista la vivienda construída. Este
último área presenta en su organización características urbanísticas de
herencia musulmana y utiliza como principal eje organizador la carretera local
que se dirige al núcleo de Galera, en torno a la cual se concentran los
crecimientos más recientes.
En su patrimonio
histórico-artístico sobresalen la Alcazaba, la iglesia Parroquial de Santa
María y, fuera ya del casco urbano, los yacimientos arqueológicos de Cerro de
La Virgen.
La vida del municipio
ha estado ligada fundamentalmente al sector primario, principalmente a cultivos
de secano aunque la existencia de un curso de agua próximo al núcleo permite la
explotación de cultivos de huerta. Estas actividades agrícolas se ven
complementadas por actividades ganaderas poco importantes.
|
Cerro de la Virgen |
Orce |
Granada |
Incoado |
Poblado ubicado en una
meseta sobre el río Orce con unos seis metros de potencia estratigráfica. La
ocupación se inicia en la Edad del Cobre en su fase campaniforme, momento al
que pertenecen las construcciones de cabañas circulares con zócalos de
piedra, una acequia de grandes dimensiones para la conducción del agua y una
fortificación. El poblado perdura en la Edad del Bronce, de filiación
argárica, presentando importantes remodelaciones en las construcciones de
vivienda y en la fortificación. A este horizonte pertenecen un total de 40
sepulturas ubicadas en el interior de las viviendas. Asímismo se conocen ocupaciones
esporádicas de época romana, bizantina y medieval. |
Situado
en una pequeña llanura inclinada en la margen derecha del río Guadalfeo, es el
núcleo de población más importante de Las Alpujarras granadinas, con 3.935
habitantes (el 76% del total de su término municipal, cifrados en 5.147 hab.).
En la época morisca tuvo cuatro barrios separados entre sí: Albacete, el
principal, Necila, con mezquita, Almizda, y Lozoya. Además se incluyó en su
demarcación el de Tíxola. En la actualidad cuenta con las aldeas de Los
Tablones, Bargís, y multitud de cortijadas como Los Gallegos, Cerro Negro, Los
Romeras y Las Barreras.
De
origen posiblemente iberorromano, ocupa desde 1.839 la capitalidad de su
partido por disposición de la reina Isabel II. Durante el periodo nazarita y
con posterioridad a la conquista de Granada, ocupa la cabeza de la taha de su
nombre, que fue cedida primero a los hijos cristianizados de Muley Hacén, y en
1.492 a Boabdil, el último emir nazarí. En 1.488 es cedida a perpetuidad, en
calidad de señorío, a don Gonzalo Fernández de Córdoba.
El
núcleo urbano se asienta entre los ríos Chico y Guadalfeo, en un plano
ligeramente inclinado, rodeado de una hermosa vega. En la disposición de sus
antiguos barrios mantiene, en parte, el sabor y tipismo de la arquitectura
morisca de calles estrechas y empinadas, que sustentan viviendas unifamiliares
realizadas en piedra y encaladas, pero además proliferan modernas edificaciones
que rompen esta uniformidad urbanística.
En el
conjunto urbano sobresalen el palacio de los condes de Sástago y el bello
templo renacentista de la iglesia de Ntra. Sra. de la Expectación, que conserva
esculturas policromadas de la escuela granadina del s.XVII, así como obras de
J. Risueño, y una hermosa Cruz de época de la sublevación morisca donada a la
villa por don Juan de Austria en 1596, en conmemoración de la victoria
cristiana. Fuera
ya del casco urbano, son destacables las
ruinas de una fortaleza medieval en el paraje conocido como del Barranco del
Castillejo.
Como “puerta” de
entrada a La Alpujarra desde Granada, se ha convertido en núcleo principal de
comunicaciones con el resto de las poblaciones de la comarca y funciona como
centro administrativo de la misma. La población vive fundamentalmente de su fértil
vega donde se cultivan frutos tropicales, naranjos y olivos. Posee una
explotación minera de plomo argentífero y fluorita en la Sierra de Lújar, e
industrias de aguardientes así como una fundición de plomo. En la actualidad es
el sector turístico el más dinámico, con la instalación de un buen número de
establecimientos hoteleros (casas y hoteles rurales).
El municipio de
Ótivar se extiende, al sur de la provincia de Granada, por la vertiente
meridional de la Sierra de Almijara, elevación perteneciente al manto
alpujárride de los sistemas béticos que se caracteriza por un relieve elevado y
abrupto, entre el que se han abierto paso varios arroyos que conforman el río
Verde. Los olivares y pastizales de los sectores más abruptos contrastan con la
fértil vega del río Verde donde se cultivan frutales y cultivos subtropicales.
Su población, de 1.108 habitantes, se encuentra concentrada en su práctica
totalidad en la cabecera municipal, único núcleo de población del término.
De origen
probablemente árabe esta pequeña localidad es famosa por “el tio Caridad”,
sobrenombre por el que se conoció a don Juan Fernández Cañas, su alcalde,
símbolo de una época, guerrillero y héroe en la Guerra de la Independencia
contra los franceses.
El
núcleo de Ótivar se ubica en el sector sureste del término municipal, al pie de
una ladera que desciende hacia la vega regada por los arroyos que forman la
cuenca del río Verde. Su estructura urbana es el resultado de la adaptación del
núcleo a la topografía, conformando un viario estrecho y quebrado y unas
irregulares manzanas sobre las que se disponen viviendas típicas de la Baja
Alpujarra, de escasa altura, paredes encaladas y cubiertas de teja. Los
crecimientos más recientes se centran principalmente en la parte baja, junto a
la carretera local que conecta este
núcleo con el de Almuñecar.
El monumento más
destacado del conjunto urbano es la Casa Principal de Cázulas, de
reminiscencias árabes. Fuera del casco urbano la Sierra de Almijara constituye
un atractivo recurso natural con amplias posibilidades para ser explotado desde
el punto de vista turístico
La principal
fuente de riqueza de su economía es la agricultura, fundamentalmente de secano
(pastizales y arbóreo), destacando en regadío los cultivos tropicales y los
naranjos.
Municipio que se
extiende por la Vega de Granada, en dirección suroeste, sobre un relieve llano
o suavemente ondulado con suelos de alta aptitud agronómica. Su población es de
3.499 habitantes concentrados en el núcleo de Otura. Existen numerosos
complejos residenciales y urbanizaciones que gravitan alrededor de este núcleo
principal y que pueden considerarse como segundas residencias. Se trata, por
tanto, de un municipio a caballo entre lo urbano y lo rural que, debido a la
proximidad de la capital, está viviendo con fuerza el fenómeno de la segunda
residencia.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
en sentido genérico. En época romana debió estar inscrito dentro de la red de
villae para la explotación agrícola existente en el área. En época
musulmana y desde el siglo XIV, y por cuestiones de localización, sufre los
continuos enfrentamientos bélicos propios de un terreno fronterizo; a partir
del siglo XV comienza la destrucción sistemática de las tierras productivas.
Dada su situación
en el cruce de las vías de comunicación que ponen en contacto los núcleos de
Otívar y Dúrcal con Granada, tiene un desarrollo urbanístico paralelo a dichas
vías. En las nuevas construcciones residenciales la tipología constructiva
tradicional está siendo sustituida por una más moderna que utiliza materiales
no autóctonos. Es de destacar como elemento relevante en el conjunto urbano la
iglesia parroquial que data del siglo
XVI.
Se inserta, a
nivel provincial, en el sistema de asentamientos meridionales de nivel
intermedio con centralidad en Granada. La principal fuente de ingresos proviene
del sector servicios dada su proximidad con la capital provincial; le sigue la
industria y a continuación la agricultura.
Municipio que se
sitúa sobre la depresión de su mismo nombre al suroeste de Sierra Nevada. Esta
depresión forma parte de una fosa tectónica, de gran diversidad de relieve, que
dentro de los Sistemas Béticos separa Sierra Nevada de la Sierra Almijara y sus
estribaciones surorientales (sierras de Guájares y Cázulas). Toda esta fosa es
conocida como Valle de Lecrín y tiene como principales potencialidades una rica
agricultura de regadío en el fondo de valle y una ubicación crucial en las
comunicaciones entre la capital y la costa. El municipio posee una población de
6.673 habitantes concentrados en el núcleo de Padul.
No puede
determinarse con precisión el origen del asentamiento, pero hay indicios de que
bien pudiera ya estar poblado en época romana. Su historia se engloba en la
experimentada por el Valle de Lecrín en su conjunto: en época musulmana era un
área bajo la tutela de la capital y posteriormente del Reino de Granada. Pocos
son los hechos a destacar en este municipio, salvo la hazaña del vizcaíno
Martín Pérez de Aróstegui, que se defendió del ataque de los moriscos
sublevados contra Felipe II; la epidemia de 1.679 debido a la cual, de los 500
habitantes con los que contaba, murieron 204; y la presencia de la Compañía de
Extremadura (1.751) con una factoría.
El núcleo de Padul, ubicado junto a la carretera
N-323 que conecta la capital con la costa, cuenta con una génesis urbana que originariamente
es de pueblo-calle, pero que actualmente presenta un plano semicircular por
encontrarse situado en el extremo de abanicos aluviales interconectados en su
base por la convergencia con varias vías de comunicación. La irregularidad y trama orgánica del casco
histórico de la ciudad, situado en el centro del núcleo, contrasta con la
regularidad y ordenación del trazado en las áreas de más reciente creación,
ubicadas a lo largo de la dirección marcada por la carretera. Al sur del
núcleo, en convivencia con las huertas, se encuentran una serie de viviendas
dispersas que en el sector más cercano al casco se están convirtiendo en un
área de crecimiento consolidado.
Son elementos de
interés histórico-artístico dentro del núcleo de Padul: la iglesia de Santa María La Mayor, construida en la
segunda mitad del siglo XVI y ampliada posteriormente con naves laterales; la Casa-Castillo de los
Condes de Padul, del siglo XVII; la Fuente de los Cinco Caños, con frontispicio
en mármol de 1556; y el Calvario, conjunto de tres cruces en mármol que data
del año 1.700.
Es el sector
primario el que tradicionalmente ha sustentado a la población. El sector
secundario ha progresado gracias al establecimiento de diversas industrias de
materiales de construcción. Por otro lado, la acumulación de materia orgánica
en la antigua laguna existente en la depresión ha propiciado la formación de
yacimientos de turba que se extrae para su utilización como abono orgánico.
Ubicado
en la Alta Alpujarra, Pampaneira es, de los pueblos que se ubican en el alto
valle del Barranco del Poqueira, la población más próxima al propio barranco,
situándose a una altitud de 1.095 metros. Estructuralmente La Alpujarra
constituye un sinclinal situado entre Sierra Nevada y las sierras costeras de Lújar y La
Contraviesa. Su término municipal presenta algunos parajes de gran interés
paisajístico, gracias a la conservación de bosques de frondosas con especies
como el alcornoque, el roble o el quejigo. Cuenta con una población de 335 habitantes,
concentrados en su práctica totalidad en un único núcleo urbano.
De
origen probablemente mozárabe, formó parte de la taha nazarita de Poqueira,
época en la que tuvo su mayor esplendor. Después, durante la rebelión morisca
padeció, al igual que otras poblaciones, las consecuencias de la guerra. Fue
repoblada por gentes de Castilla y Galicia.
El
núcleo de Pampaneira se encuentra escalonado sobre la vertiente izquierda del
barranco de Poqueira. Fruto de la adaptación del crecimiento a la topografía es
una estructura urbana de calles estrechas, empinadas y quebradas, marcadas por
los entrantes y salientes de las edificaciones. Ha sido uno de los pocos
pueblos de Las Alpujarras que aún conservan en sus viviendas y rincones la
arquitectura norteafricana que los beréberes introdujeron en la zona. Se trata
de viviendas blancas realizadas con lastras de pizarra y con techo plano
cubierto de launa.
Desde
el punto de vista histórico-artístico destaca su iglesia parroquial de
artesonado mudéjar y retablo barroco, donde se venera la Santa Cruz,
conservando en su interior numerosas esculturas de los siglos XVII y XVIII y
objetos de orfebrería del XVIII. Tambien son dignas de mención las numerosas
fuentes que adornan todo el paisaje urbano como la del Nogal, la de los Poetas
o la de la Ermita. La gran belleza del núcleo, gracias a la conservación de
rasgos de arquitectura y urbanismo populares, así como del conjunto
paisajístico donde se enmarca le ha valido su declaración como Conjunto
Histórico-Artístico.
Tradicionalmente
sus gentes han vivido de la agricultura (con cultivos como la frambuesa, las semillas de judías para sembrar en la
agricultura intensiva de la costa, las hortalizas, etc) y la ganadería, pero
actualmente el turismo rural y de montaña ha adquirido un extraordinario
desarrollo y es el motor de la economía de toda la zona.
El Conjunto Histórico de Pampaneira está situado en
una ladera orientada al sur-sureste, en las estribaciones de la vertiente sur
de Sierra Nevada, casi en el fondo del profundo barranco que forma el río
Poqueira. La edificación se desarrolla entre los 1.030-1.145 m. La altitud de
la Plaza de la Iglesia es aproximadamente de 1.065 metros.
Los primeros asentamientos sobre el Barranco de Poqueira datan de época musulmana, ciñéndose a núcleos dispersos en zonas de manantiales. Tras la expulsión morisca del siglo XVI, la comarca fue repoblada con colonos cristianos que supieron aprovechar las características peculiares de la cultura preexistente. En los últimos años ha habido una gran afluencia turística que no solo ha estabilizado la población residente sino que está provocando serias transformaciones en el municipio y en la mentalidad de los residentes.
La trama urbana se adapta a los desniveles topográficos existentes,
diferenciandose el Barrio Bajo casi llano del Barrio Alto con pendientes del
50%. Las calles son paralelas a las curvas de nivel, conectadas entre sí por
otras perpendiculares con inclinaciones más acusadas. Presenta una trama más
compacta que el resto de núcleos del valle, con zonas de expansión y mayor
encajonamiento en el fondo. Las calles son estrechas, tortuosas, de amplitudes
variables, en pendiente (la mayoría sólo para peatones y animales de carga).
Hay una importante presencia de "adarves", y algunos casos de calles
que cruzan bajo edificios.
La tipología edificatoria predominante es de vivienda rural unifamiliar característica de
la Alpujarra con crujías perpendiculares o paralelas a fachada, según la
pendiente. Esta arquitectura se atiene a unas costumbres, técnicas, materiales
y necesidades casi inmutables desde hace siglos, lo que le infunde su carácter
unitario. Los núcleos de módulo familiar se forman por agrupación de células en
forma orgánica, dando lugar a una variedad y vivacidad del paisaje urbano,
prolongando hacia el exterior los límites de la casa a través de los
"tinaos".
Los
monumentos más importantes dentro del Conjunto Histórico de Pampaneira son el
Castillo de Poqueira, declarado Monumento Histórico-Artístico, y la Iglesia
Parroquial de la Santa Cruz, que está considerada de interés en el P.G.B.C.
Lo inclinado del terreno sobre el que se asienta el pueblo dificulta la existencia de espacios públicos con entidad. Esto hace que su presencia en la trama urbana sea prácticamente nula, exceptuando algún caso puntual como el de los lavaderos públicos. Destacan la Plaza de la Iglesia y la existente entre el Ayuntamiento y el Colegio.
Localizado
en el borde noroccidental de la Hoya de Guadix, al oeste del pico Mencal, el
término municipal de Pedro Martínez reúne una población de 1.523 habitantes,
cuyo 97% se concentra en la cabecera municipal, único núcleo de población del
municipio. Su territorio, en el que abunda el relieve suavemente alomado,
presenta una combinación de usos agrícolas: secano sobre las laderas y regadíos
en los fondos de valle regados por algún curso de agua.
Su
nombre lo debe al capitán de las huestes del duque de Gor, que conquistaron
este territorio. La Prehistoria nos da testimonio de la ocupación humana de
estas tierras, cuya privilegiada situación entre el Levante y la Meseta Central
fue la razón por la cual muchos pueblos de la antigüedad se establecieron aquí.
Fenicios, cartaginenses y después romanos fundaron en estas tierras colonias
tan importantes como Acci, la Guadix actual.
Asentado
en las faldas del cerro Mencal, aprovechando una amplia curva que describe el
río Fardes, dibuja un casco antiguo abigarrado, desarrollando una estructura
urbana más ordenada hacia el norte con unas claras influencias castellanas,
efecto claro de su repoblación. De su antiguo pasado conserva restos de un
cementerio árabe en el cerro Mencal y su iglesia parroquial.
Su
economía se basa en una agricultura de secano, dedicada a los cereales, el
almendro y amplias extensiones de olivar, cultivándose en regadío todo tipo de
hortalizas y árboles frutales. La ganadería en régimen extensivo, sufre un
franco retroceso y se centra fundamentalmente en el ganado ovino.
Municipio
localizado al noreste de la Depresión de Granada. Su altitud media es de 689
metros, posee una población de 6.983 habitantes concentrados en la cabecera
municipal (Peligros) en un 88% ya que el resto se localiza el el complejo
residencial de Monteluz.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
en sentido genérico. En época romana debió estar inscrito dentro de la red de
villae para la explotación agrícola existentes en el área. En época
musulmana debió estar ocupado por una población campesina dedicada sobre todo
al cultivo de moreras para la producción de seda. Desde el siglo XIV sufre las
continuas incursiones cristianas buscando dar fin a la ocupación árabe. En 1490
se comienza la destrucción sistemática de la vega. La repoblación posterior se
efectuará mediante campesinos castellanos; según datos de 1.819, sus habitantes
eran pequeños agricultores dedicados al cultivo de las fincas propiedad de
iglesias y conventos de la capital.
Dentro del casco
urbano es elemento digno de ser destacado la Iglesia Parroquial de estilo
mudéjar.
Su situación en el
entorno de la capital provincial favorece la ocupación de su población activa
en el sector servicios, seguida de la construcción. Las dotaciones que ofrece
el municipio a la población son suficientes para cubrir sus necesidades. Como
resultado también de su ubicación, en su territorio tienen lugar una serie de
fenómenos y procesos de carácter periurbano: segundas residencias,
instalaciones industriales,...
Su término municipal se localiza en el borde
suroccidental de la altiplanicie de Guadix, cerca ya de la falda norte de
Sierra Nevada, que ocupa parte de su sector sur. En su territorio nace el río
Aguas Blancas. Su población es de 1.467 habitantes distribuidos en distintos
núcleos siendo el asentamiento más importante el de La Peza (cabecera
municipal) donde se concentra el 90% del total de la población municipal. Los
otros dos asentamientos con que cuenta el municipio son los de Albuñuelas y Los
Villares.
Surgió en época
romana con el nombre de Castrum Romano como lugar de abastecimiento y
descanso de tropas y viajeros que
discurrían por la calzada que comunicaba Guadix con Granada. En época musulmana
se fortificó el asentamiento creándose un castillo que duró hasta 1.571, fecha
en la que fue destruido; tras la expulsión
de los moriscos fue repoblada por castellanos y cristianos viejos.
Protagonizó una escaramuza bélica durante la invasión francesa.
Su estructura
urbana responde al desarrollo de una primigenia plaza fortificada localizada al
pie de una elevación montañosa que podía utilizarse como otero. Dibuja una
trama irregular adaptada a la topografía, cuyas calles principales desembocan
en una plaza central. Los desarrollos más recientes han tenido lugar al norte y
sureste del núcleo, junto a las carreteras locales que acceden al mismo.
Los elementos más
interesantes del conjunto urbano son la iglesia parroquial de los siglos
XVI-XVIII y las ruinas de la fortaleza musulmana.
La agricultura,
junto a los aprovechamientos forestales, constituyen la principal fuente de
riqueza del municipio. Cuenta con frutales diversos, pastos, plantas
aromáticas, olivares, almendros y cereales de secano y regadío. La industria se
ocupa de la transformación de maderas, fábricas de aceite, talleres mecánicos,
etc.
El término municipal se extiende por una llanura angosta generada por el río Genil en su valle, a caballo entre Sierra Nevada y la Vega de Granada. Su altitud media es de 774 metros y su población es de 1.176 habitantes. Dos núcleos, Pinos Genil y Pinillos, concentran toda la población del municipio, residiendo en el primero (cabecera municipal) las cuatro quintas partes de la misma.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
pese a encontrarse en las estribaciones montañosas que la flanquean por el
este.
El núcleo urbano
presenta una morfología lineal fruto de su desarrollo paralelo al trazado de la
carretera que comunica Granada con Sierra Nevada. Su estructura no es compacta
sino que se disgrega en varios sectores. La trama es irregular, en viario y
manzanas, como fruto de la adaptación al terreno.
Son elementos a
destacar, dentro del núcleo, la iglesia parroquial y, en el conjunto del
municipio, algunos parajes situados en las cercanías del río.
El sector
servicios y, muy por detrás, el de la construcción son los que mantienen
económicamente a la población, ello es consecuencia de su proximidad a la
capital.
Pinos Puente se
encuentra situado en el extremo occidental de Sierra Elvira, formando parte del
límite norte de la Depresión de Granada. Su topografía es variada, pudiéndose
distinguir cuatro tipos de relieve dentro del término municipal: un conjunto
montañoso, disperso por la franja septentrional del término; una serie de lomas
y vaguadas de la depresión referida con anterioridad; las llanuras aluviales de
los ríos Genil y Cubillas; y el valle del Genil a partir de Daimuz Bajo. La
altitud media del municipio es de 576 metros. La población es de 13.275
habitantes, ampliamente repartidos entre la cabecera municipal, con 48% del
total municipal, y numerosos núcleos cuyo origen hay que buscarlo en la
explotación de los recursos primarios; unos son tradicionales: Alitaje, Anzola,
Búcor, Buenavista, Casanueva, San Pascual, Torre Abeca, Valderrubio, Zujaira;
otros son de colonización: Fuensanta y Trasmulas. Entre ellos destacan
Valderrubio y Casanueva con más de 1.200 habitantes en cada caso.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
en sentido genérico pese a tener una localización en los bordes de la misma. En
época romana debió estar inscrito dentro de la red de villae para la
explotación agrícola existente en el área, pues son notables los yacimientos de
esta época existentes en el municipio. En época musulmana sufre los continuos
enfrentamientos bélicos propios de un terreno fronterizo; en 1.491 es el lugar
en el que se concentran los ejércitos de los Reyes Católicos. Las huestes
habían partido de Sevilla y se habían extendido por la Vega. La repoblación
posterior de las tierras se efectuará mediante la venta directa a campesinos
castellanos por merced real como pago de servicios prestados a la Corona.
La génesis urbana
es originariamente de pueblo-calle, pero presenta un plano semicircular por
encontrarse situado en la falda de Sierra Elvira y en convergencia con varias
vías de comunicación.
De su patrimonio
histórico-artístico destacan la iglesia parroquial, los restos romanos de
Daimuz Bajo y diversos puentes entre los que sobresale uno de origen romano
posteriormente reconstruido por los Reyes Católicos.
Pinos Puente actúa
como cabecera de comarca y centraliza dotaciones aunque en niveles superiores
demanda prestaciones de la cercana capital. La agricultura, centrada en una
rica vega que alberga gran variedad de cultivos (hortalizas, choperas, maíz,
etc....), sigue siendo la principal actividad económica.
|
Cerro de los Infantes |
Pinos Puente |
Granada |
Incoado |
El asentamiento presenta
fases constructivas de época protohistórica y romana, con una fase de Bronce
Argárico representada en un enterramiento. Existen restos constructivos
perteneciente a una ocupación del Bronce Final, así como otros restos de un
horizonte protoibérico e ibérico. Amplia dispersión de materiales
ibero-romanos. |
Su
término municipal se encuentra ubicado en el sector central de la cordillera
Subbética. Su paisaje está constituido por un conjunto de sierras calizas y
margocalizas, de relieve complejo, ocupadas principalmente por olivar, mientras
que sobre los valles, especialmente en las márgenes del río Píñar, se extienden
campos de cereales y algunas huertas. El núcleo urbano principal se halla
situado junto al río de su nombre y concentra una población de 1.110
habitantes, que representa el 78% del total municipal, encontrándose el resto diseminada
entre el pequeño núcleo de Bogarre y numerosos cortijos repartidos por el
término.
Pertenece
a un territorio que fue ocupado por el hombre desde antiguo. Los íberos,
romanos y musulmanes se establecieron en estas tierras, aunque fueron éstos
últimos quienes le dieron su mayor esplendor.
Edificado
al pie de las ruinas de su hermoso castillo, y rodeado en el noroeste por la
comarcal 336, el núcleo de Píñar dibuja una estructura urbana ordenada en torno
a su iglesia, emplazada en la parte central del pueblo. Conserva los restos de
un hermoso Castillo medieval, destacando especialmente los yacimientos
arqueológicos de la Cueva de la Carihuela, así como restos de una antigua necrópolis.
Su
perfil económico es fundamentalmente agrario, prevaleciendo los cultivos de
olivar y cereal. El sector ganadero queda bastante restringido.
Municipio
localizado en la altiplanicie de Guadix, en la falda norte de Sierra Nevada,
sirviéndole el río Alhama de límite municipal en su parte oriental. Su altitud
media es de 1.156 metros y su población de 260 habitantes concentrados en su
totalidad en el núcleo de Polícar.
Su primer
poblamiento puede datarse en el Bajo Imperio. Durante época musulmana fue
cortijada dependiente de Beas de Guadix; tras la Reconquista siguió siendo
dependiente de Beas, y con posterioridad pasó a ser propiedad latifundista,
disgregándose en 1.977.
Responde su
estructura urbanística a un asentamiento de calles quebradas que desembocan en
plazoletas y manzanas irregulares, debido a los entrantes y salientes de las
edificaciones. Su escaso desarrollo superficial se debe al deficiente
crecimiento poblacional. A simple vista la aldea constituye un conjunto de
plazoletas y calles abocadas a la barrancada.
En el apartado
histórico-artístico el elemento más destacado es la iglesia parroquial de
estilo mudéjar.
La actividad
predominante en la economía municipal es la agricultura, que se ve
complementada con la ganadería. En el plano agrícola se dan cita tanto los
secanos como los regadíos, aprovechando éstos últimos las áreas más cercanas a
los cursos de agua.
Su término
municipal se extiende por la vertiente sur de la Sierra de la Contraviesa hasta
alcanzar la costa mediterránea. La villa de Polopos se asienta sobre una
vertiente soleada próxima a la Haza del Lino, en pleno corazón de la
Contraviesa. Su término municipal cuenta
con cuatro núcleos de población: Pópolos y Haza del Trigo, sobre la sierra
litoral, y otros dos en la franja costera: Castillo de Baños, ubicado en una
pequeña llanura denominada Punta de Baños, constituida por el delta de la
Rambla del Trigo, y La Mamola, al pie de un cerro coronado por una torre vigía.
El municipio cuenta con 1.252 habitantes, de los que el 52% se concentran en La
Mámola, núcleo cabecera.
Se trata de una
población antiquísima, si bien los restos más antiguos conservados pertenecen
al Alto Medievo, y como casi toda la Alpujarra vivió su máximo esplendor en
tiempos musulmanes. Tras la caída del reino nazarí de Granada fue dado en
Señorío a don Luis Zapata, conservándose en poder de sus sucesores hasta 1.811.
El núcleo de
Pópolos, ubicado en una ladera, se ha desarrollado al pie de la carretera local
constituyendo un entramado urbano de estrechas calles empinadas y manzanas
irregulares que acogen casas encaladas y que conforman un bello enclave. En el apartado histórico-artístico
destacar la existencia de numerosos restos de fortificaciones árabes entre las
que sobresalen la Torre del Túnel en La Mamola, el Castillo del anejo Castillo
de Baños y otras construcciones como el aljibe del cortijo de Los Barriales.
Durante el siglo
XIX sus viñedos producían vino que se exportaba a Europa a través del modesto
embarcadero de la Mamola y pasas que se vendían en los mercados de Málaga.
Actualmente, la tierra se reparte entre la vid, el almendro y las hortalizas,
pero la base de su economía está en los cultivos en enarenados y bajo plástico,
ubicados sobre la llanura litoral, así como en el sector del turismo.
El
municipio de Pórtugos se extiende por la ladera suroeste del cerro Mulhacén,
presentando una altitud media de 1.303 metros. Geográficamente forma parte de
la comarca natural de La Alta Alpujarra Occidental que constituye un gran
sinclinal que separa las sierras costeras de Lújar y Contraviesa de la gran
mole de Sierra Nevada. Cuenta con una población de 440 habitantes, concentrados
en su práctica totalidad en el único núcleo con que cuenta el municipio.
De origen
hispanorromano o mozárabe, durante el periodo nazarita tuvo adscrito el anejo
de Alaujar o El Lauxar, dotado de rábita. En 1.570 se repobló con
familias venidas de Jaén, Montilla, Osuna y Lucena, población que gozó de mucho
prestigio en toda La Alpujarra.
Su
paisaje urbano se asienta sobre una estructura, adaptada al relieve, de calles
estrechas y laberínticas que acogen blancas casas escalonadas, construidas con
materiales autóctonos (piedra y pizarra) y adornadas con multitud de flores. La
belleza y proporción que encierra este conjunto le ha merecido su declaración
como “lugar pintoresco”.
Dentro
del casco urbano destaca arquitectónicamente la iglesia dedicada a la Virgen
del Rosario de inspiración mudéjar. En su entorno sobresale una pequeña ermita
dedicada a la Virgen de las Angustias, en cuyas proximidades aflora un
manantial de aguas ferruginosas conocido con el nombre de Fuente Agria, y el
paraje del Chorreón, cascada teñida de rojo por el hierro de sus aguas.
Dedicado
tradicionalmente a la agricultura y la ganadería, hoy el turismo rural es el
motor fundamental de su economía.
Es la localidad
más norteña de la provincia de Granada, ubicada sobre un relieve de montes y glacis
perteneciente al Subbético. Algunas de estas elevaciones son ocupadas por
bosques de frondosas que encierran algunos parajes de gran interés
paisajístico. Su población es de 2.643 habitantes distribuidos entre los
núcleos de Almaciles y Puebla de don
Fadrique. Este último es cabecera municipal y concentra el 86% del total de la
población.
En sus tierras se
han hallado restos arqueológicos del Bronce argárico, así como también de la
época ibérica y romana. A lo largo de la Edad Media, Puebla de don Fadrique no
era más que un caserío en zona fronteriza sometido a constantes conflictos
bélicos. Una vez conquistada al poder islámico, pasará a ser un anejo de
Huéscar repoblado por navarros. Toma papel importante con el II duque de Alba,
don Fadrique Alvarez de Toledo, quien decretará las condiciones para su
definitiva repoblación y en 1.525 dará su propio nombre a la localidad que
hasta entonces se llamaba Volteruela.
En su núcleo
urbano se encuentran ejemplos tanto de urbanismo de influencias árabes, caracterizado
por una trama desordenada, de callejuelas estrechas y tortuosas, como de la
típica trama renacentista de calles rectas y amplias. El convento de clérigos
franciscanos y la iglesia parroquial se convierten en los puntos principales
sobre los que se establecen todos los ejes de planificación urbana en época
renacentista. Posteriormente se producirá una ampliación del espacio urbano,
típica del momento de los ensanches de la alta burguesía, con un paseo situado
al sur del convento.
Desde el punto de
vista histórico-artístico son elementos destacables en el núcleo la Iglesia de
Santa María de la Quinta Angustia, la casa señorial de “Los Patiños”, la Casa
de los Fontes, el Convento de los Franciscanos Descalzos y la Ermita de las
Santas Alodía y Nunilón.
La agricultura es
la principal actividad económica del municipio. La ocupación más abundante es
la de cereal de secano sobre gran explotación de carácter extensivo. Los
regadíos se circunscriben a los márgenes de los cauces fluviales y se
encuentran constituidos fundamentalmente por hortalizas y frutales.
Municipio
localizado al noreste de la depresión de Granada. Esta depresión constituye,
desde el punto de vista estructural, una fosa rellena de materiales postorogénicos
ubicada en el interior de las cordilleras Béticas. Posee una población de 3.335
habitantes distribuidos entre dos núcleos: Pulianas Pueblo y Pulianas Lugar,
siendo el primero, como cabecera municipal, el que concentra mayor número de
población (56%).
La historia del
municipio se engloba dentro de los acontecimientos de la Vega de Granada. En
época romana debió estar inscrito dentro de la red de villae para la
explotación agrícola existentes en el área. En época musulmana se encontraba
ocupado por una población campesina dedicada al cultivo de moreras para la
producción de seda. Es nombrada en las crónicas árabes de la conquista del
Reino de Granada como una de las alquerías de la Vega en la que se hostigaron
musulmanes y cristianos tras la fundación del campamento castrense de Santa Fe.
Desde el siglo XIV sufre las continuas incursiones cristianas buscando dar fin
a la ocupación árabe. En 1.490 se comienza la destrucción sistemática de la
vega. La repoblación posterior de las tierras se efectuará mediante la venta
directa a campesinos castellanos por merced real como pago de servicios
prestados a la Corona.
El núcleo urbano
de Pulianas se sitúa junto a la carretera que se dirige a Granada y su elemento
más destacado es la Iglesia Parroquial del
siglo XVII.
Su situación en el
entorno de la capital provincial favorece la ocupación de su población activa
en el sector servicios, seguida de la construcción. Constituye una zona de
crecimiento actual (área dormitorio) enclavada dentro del área metropolitana de
la capital granadina.
Municipio
localizado en la altiplanicie de Guadix,
en la falda norte de Sierra Nevada. Su término municipal es atravesado por los
ríos Alhama y Fardes, con una altitud media de 908 metros y una población de 2.196
habitantes. La población del municipio se encuentra repartida entre dos
núcleos: la cabecera municipal, con el 84% del total municipal, y el
asentamiento secundario de El Bejarín.
Su origen es
árabe, ya que su nombre hace referencia a las torres que festoneaban el río
Fardes en el Bajo Medievo para impedir las penetraciones de los cristianos del
adelantamiento de Cazorla. Tras la Reconquista pasa a ser propiedad de la
Corona, más tarde se convierte en anejo de Marchal y propiedad de los Gallardo.
Después de la rebelión morisca comenzaron a decaer los efectivos poblacionales.
Su estructura
urbana es típicamente árabe, de calles desordenadas y estrechas y manzanas
irregulares. A ello se suma la existencia de un elevado número de viviendas
trogloditas que se encuentran horadadas en la tierra horizontalmente. Es
elemento destacable en el núcleo de Purullena la iglesia parroquial del siglo XVI.
La agricultura es
la principal fuente de ingresos, pues posee una vega muy fértil donde se
localizan extensas alamedas. El comercio de elementos de cerámica y
antigüedades es otro sector que, junto a la agricultura, sostiene la economía del municipio.
|
Cuesta del Negro |
Purullena |
Granada |
Incoado |
Asentamiento argárico de la
Edad del Bronce que presenta un recinto fortificado en la zona alta del
poblado, y la organización propia de los poblados argáricos, con
aterrazamientos y compartimentación del espacio a base de zócalos de piedras.
Se han podido establecer dos fases argáricas, que abarcarían desde el 1800 al
1400 a.n.e. La necrópolis se encuentra
en el interior de las viviendas, habiéndose excavado un total de 39
sepulturas, la mayoría con enterramientos individuales en posición fetal. Hacia el 1300 y hasta el
1100 se reocupa el asentamiento por poblaciones del Bronce Final, las cuales
ya presentan cabañas de planta rectangular y la cerámica tipo Cogotas con
decoración de boquique. |
Su término
municipal se localiza al noreste de la Depresión de Granada, en el valle originado
por el río Aguas Blancas en su discurrir hacia el Genil. Es atravesado por el
el río Aguas Blancas y el Arroyo de Tocón, que nacen en la vertiente noroeste
de Sierra Nevada y en cuya confluencia se ha construido el Embalse de Quéntar.
Su población es de 1.134 habitantes, concentrados en dos núcleos: Quéntar y
Tocón, residiendo en el primero (cabecera municipal) la mayor parte de la misma
(88%).
Del siglo XIII datan las noticias que se tienen
de Quéntar cuando el Reino de Granada estaba bajo la dominación nazarí. Hacia
finales del siglo XV y principios del XVI, Quéntar pasa a ser conquistada por
los castellanos. Con la expulsión morisca, de la localidad salieron 300
personas originando un fuerte despoblamiento en el municipio.
El desarrollo de
su núcleo urbano se ha efectuado paralelo al trazado de las vías que comunican
Quéntar con el interior de la Sierra, en dirección a La Peza. El casco urbano
consolidado presenta una estructura urbana de viario quebrado y manzanas
irregulares. Así mismo, en las proximidades de éste se encuentran algunas casas
diseminadas por la vega.
La principal
fuente de riqueza es la agricultura, dedicada al cultivo de cerezas, almendras
y olivos aunque también posee zonas de huerta. La ganadería adquiere también un
papel importante.
Su término
municipal se extiende por la falda meridional de la Sierra de la Contraviesa,
que se alza entre el valle del Guadalfeo y el mar Mediterráneo. Cuenta con
numerosas cortijadas y anejos, como Los Díaz, Barranco de Ferrer, Los Gálvez y,
el más importante, Rambla del Agua. Así mismo, se desarrollan nuevos enclaves
turísticos cerca del litoral junto a la N-340. La población del municipio es de
421 habitantes, de los cuales el 57% se asienta en la cabecera municipal.
Fue una de las
doce alquerías que a la llegada de los castellanos a La Alpujarra, en 1.492,
formaban parte de la taha nazarita de Sahil, Gran Çehel, Gran
costa. Al final de la guerra de Las Alpujarras (1.568-70) sufrió la
despoblación decretada por Felipe II contra los moriscos. A comienzos del siglo
XVII ocuparon casas y haciendas del lugar un pequeño grupo de familias
procedentes de Castilla la Vieja y de la propia Andalucía.
Su núcleo urbano
está enclavado sobre una suave loma desde donde sus casas blancas descienden
hacia una rambla rodeada de almendros. La adaptación a la orografía ha
originado una estructura de calles estrechas, empinadas y quebradas que acogen
edificaciones de escasa altura y marcado sabor tradicional. El elemento más
notable del conjunto urbano es su pequeña iglesia parroquial.
Su principal medio
de vida sigue siendo la agricultura. En el pasado poseyó abundantes viñedos
cuyos productos se exportaban a los puertos de Algeciras, Gibraltar y Málaga.
Actualmente predomina el cultivo de almendros en secano. Otro recurso
importante son sus playas, como las de El Lance y Casarones, situadas junto a
la N-340 y aún poco explotadas.
Ubicado
al norte de la Sierra de Loja, su término municipal forma parte de las vegas
bajas del Genil. El núcleo urbano se emplaza en la margen izquierda del Genil,
junto a su afluente el Manzanil, y cuenta con una población de 2.753
habitantes, lo cual constituye la práctica totalidad de los habitantes censados
en el municipio.
Tiene
su origen en una fortaleza árabe conquistada por Hernán Pérez del Pulgar,
capitán de los ejércitos cristianos que intervinieron en la toma de Granada. En
agradecimiento los Reyes Católicos lo nombraron alcalde, encargándosele la
repoblación de la zona.
Ubicado
en un llano, el conjunto urbano presenta una estructura ordenada, de calles
anchas y rectas, que cruzan el solar ocupado por el núcleo en todas las
direcciones, extendiéndose al oeste del arroyo Salar que le da su nombre.
Actualmente conserva un castillo muy reformado el cual tiene adosado el palacio
de los marqueses de Salar descendientes de Hernán Pérez del Pulgar, hoy de
propiedad privada, y una pequeña iglesia dedicada a Santa Ana.
Pertenece
a la llamada Tierra de Loja o lo que es lo mismo a las Vegas Bajas del Genil,
caracterizadas por un predominio del secano olivarero y cerealístico, dominando
la amplia propiedad. Los regadíos se sitúan cercanos a la vega del Genil y sus
afluentes, predominando los productos hortícolas, siempre en un régimen de
tenencia minifundista. En el sector industrial destacar la existencia de
fábricas de aceite, así como de canteras de mármol.
Su término
municipal se extiende por la sierra de los Guájares y el delta del río
Guadalfeo hasta alcanzar el mar Mediterráneo. La ciudad de Salobreña se sitúa
sobre la margen derecha del delta, estando ocupada la mayor parte de esta
llanura costera por cultivos tropicales bajo plástico y la tradicional caña de
azúcar, cuya extensión es cada vez más reducida. Cuenta con una población de
10.104 habitantes distribuidos en tres núcleos: Lobres, Salobreña y La
Caleta-Guardia, estos dos últimos ubicados en la costa y el primero, algunos
kilómetros hacia el interior, en la margen derecha del río Verde. La mayoría de
los efectivos poblacionales se aglutinan en su feraz vega.
Su origen se
remonta a la cultura argárica y desde tiempos fenicios fue un importante
enclave comercial. La antigua Selambina gozó de su mayor esplendor en la
época árabe, periodo durante el cual se la denominó Xalubania. Conquistada
por Abdelaziz se convirtió en una fortaleza de importancia estratégica y
militar que se prolongaría durante toda la Edad Media. Los Reyes Católicos la
conquistaron en 1.489.
Mitad musulmana,
mitad cristiana, conforma un bello conjunto urbano de calles blancas, empinadas
y de trazado sinuoso que van ascendiendo desde sus suaves playas hasta alcanzar
la cumbre de la colina donde se asienta coronada por un bello castillo. Al
norte del promontorio la ciudad ha seguido creciendo por un sector de relieve más
suave, a través de un trazado urbano desigual, pues frente a áreas irregulares
y abigarradas aparecen otros sectores de trama ordenada y manzanas regulares.
Hoy, se desarrolla urbanísticamente con modernas infraestructuras y ocupación
semiextensiva a lo largo de sus playas más bellas, como la del Peñón y la de la
Guardia. Frente a la vivienda tradicional que aún se conserva en buena parte
del casco urbano, florecen nuevas tipologías edificatorias que van desde la
vivienda plurifamiliar en bloque a la unifamiliar tipo chalet.
Entre los restos
de su pasado más reciente conserva un hermoso castillo, lugar donde estuvo
preso Yusuf, y la iglesia de la Virgen del Rosario, de estilo mudéjar,
que conserva valiosas imágenes del siglo XVI y XVII.
A finales del siglo
XIX y principios del XX gozó de un gran impulso gracias a la industria de la
caña de azúcar. En los últimos tiempos su economía se sustenta en dos grandes
pilares: la agricultura y el turismo. En el plano agrícola destaca el cultivo
de plantas tropicales (chirimoyo, aguacate, mango,...) en el valle bajo del río
Verde. En cuanto al turismo, cuenta con unos visitantes procedentes
mayoritariamente de la capital, siendo el núcleo turístico más significativo de
la costa granadina. Señalar también que posee fábricas de aguardientes
alcoholes, azúcar y miel de caña, así como un puerto dedicado al comercio de
exportación e importación y al cabotaje.
El Conjunto Histórico de Salobreña está situado sobre un promontorio aislado
situado sobre la zona costera de la vega del río Guadalfeo, a 600 metros de la
costa. El núcleo se desarrolla, con fuertes pendientes, sobre sus caras norte y
este, mientras la cara oeste presenta un frente rocoso que desciende
bruscamente hacia la Vega. Las altitudes del Casco oscilan entre los 8 y los
104 metros, siendo el punto más elevado el Castillo con 112,9 m.
Los
restos de enterramientos encontrados a los pies de los muros del Castillo
demuestran la existencia de una población perteneciente a la cultura Argárica.
La fundación de la factoría fenicia en "Salambina" entre los siglos
VII y VI a. de J. es mencionada por historiadores romanos. La
zona tendrá un auge económico durante la dominación cartaginesa, que debió
apreciar su importancia estratégica. De la conquista romana quedan restos,
especialmente de su alfarería. Las obras de fortificación hispano-musulmana,
que transforman la acrópolis de Salobreña y le darán importancia estratégica,
comenzarían a partir de su conquista sin resistencia por Abdelaziz, hijo de
Muza, en el 713. Desde mediados del siglo XII se tienen referencias de su
fortaleza-prisión donde se encerrará a Yusuf III y Muhammad el Zurdo. La
progresiva ocupación de la peña se produce muy lentamente a partir del siglo
XIX. De hecho la extensión superficial del casco urbano se mantiene hasta
nuestro siglo con las adiciones
derivadas de la actividad fabril azucarera. El crecimiento a partir de los 60
desbordan la peña con nuevas edificaciones plurifamiliares como las de la zona
de la Pontanilla.
El sistema viario del núcleo urbano mantiene los rasgos medievales de su trazado, dificultoso como corresponde a la singularidad de la topografía del conjunto. Los accesos a gran parte de la edificación se realizan a través de callejones, escaleras y pasajes que conforman espacios de muy diverso tipo y que se configuran en elementos esenciales de la identidad de la ciudad. Pueden señalarse, sin embargo, unos circuitos principales por los que discurre el tráfico rodado que proporcionan acceso a los barrios altos. Este viario principal se compone de un viario perimetral, constituido fundamentalmente por la calle García Lorca y una ronda interior compuesta por las calles Fábrica Nueva y Cristo, uniendo el camino de la playa con la carretera nacional N-340 y dando acceso a su vez a las penetraciones del casco. Posee también un circuito interior principal compuesto por las calles Antequera, Bóveda, Laderas de la Cruz, Juan XXIII y Cuesta del Rosario. El viario principal que soporta tráfico rodado se encuentra asfaltado, y en general se conserva en buen estado. El resto de las pavimentaciones de los accesos y circuitos peatonales alternan la piedra y el cemento.
Las manzanas son alargadas y de reducidas dimensiones en el sentido de la máxima pendiente. Poseen una ocupación bastante densa y un parcelario minúsculo. En el Barrio de la Villa las manzanas son más regulares y con mayor fondo. Dentro de la unidad que presenta su enclave topográfico se pueden distinguir tres áreas diferenciadas. Los barrios de origen árabe son la Villa y el Albayzin, situados al amparo del Castillo sobre la cima de los dos brazos calizos de la peña. Los barrios extramuros surgidos como arrabales en la dominación árabe o en la época posterior a la reconquista son Las Chozas, la Loma y el Brocal. Las zonas modernas, surgidas como consecuencia del desarrollismo a partir de los años 60, desbordan la peña.
La tipología predominante es de viviendas unifamiliares adosadas, desarrollándose de forma diferenciada en dos tipos. De una parte, una edificación extensiva en la zona superior de la peña, el barrio de la Villa, de carácter dieciochesco y que se desarrolla en torno a un patio. Por otra parte, unas viviendas de reducidas dimensiones, a veces con menos de 30 metros cuadrados, que se desarrollan en terrazas sobre las laderas de la peña y que responden a una tipología eminentemente mediterránea.
Entre sus monumentos destacan el Castillo y la ermita de San Antonio, ambos de interés en el Plan General de Bienes Culturales. También se pueden destacar la Torre del Brocal, el Postigo de la calle Bóveda, la Iglesia Parroquial, el Mercado y el edificio escolar en el Panteón.
Entre sus espacios libres destacan el Castillo, el Paseo de las Flores,
enclavado en la ladera de la peña y las plazas del Ayuntamiento, la de la
Iglesia y la del Mercado. Estos escasos espacios libres del conjunto, producto
del modelo de desarrollo urbano de la ciudad, se compensan por la amplitud de vistas que se ofrecen desde
muchos de sus espacios urbanos.
Se
sitúa sobre la comarca natural de las tierras de Alhama, cuyo relieve se
caracteriza por un conjunto de lomas y colinas cubiertas de olivar y herbáceos
de secano. La cabecera municipal se asienta junto al río Alhama, al oeste de
las Pedrizas. Es un pequeño núcleo rural, que cuenta con 511 habitantes, el 91%
del total municipal. El resto de la población se distribuye entre el núcleo de
Valenzuela y numerosos cortijos.
Goza
de una privilegiada situación geográfica, razón por la cual fue elegida para
servir de asentamiento a numerosos pueblos que pasaron por la Península
Ibérica, como fueron fenicios, griegos y romanos, entre otros. La dominación
islámica y la conquista cristiana, completan su historia más reciente. Fue
destruida en el terremoto de 1.884, y desde entonces es denominada “del
Comercio”, por la ayuda económica que recibió de este gremio.
Desarrolla
una estructura urbana sencilla y ordenada, en la medida que fue reconstruida
tras el terremoto de 1.884, formando un pequeño conjunto enclavado en la margen
de la principal vía de comunicación que pasa por el municipio y que lo recorre
de norte a sur. El río Alhama le sirve de límite por el oeste.
La
base de su economía es el cultivo de la tierra, apareciendo cereales, olivos y almendros
en secano y productos hortícolas en regadío. Tanto el sector industrial como el
de servicios responden a una demanda local y son de escasa importancia.
Municipio situado
en plena Depresión de Granada participando de las grandes unidades físicas de
ésta: la llanura aluvial del Genil, de elevada aptitud agrícola, y los glacis y
cerros que se extienden hacia el sur por la cuenca del arroyo Salado. La
altitud media del municipio es de 579 metros y la población de 12.349
habitantes. Los asentamientos dentro del término municipal están estrechamente
relacionados con la explotación agrícola del territorio sobre todo la zona
irrigada de la vega, donde precisamente se ubican. El anejo de El Jau es el más
importante de los dos núcleos secundarios con que cuenta el municipio, el otro
es Pedro Ruiz. Pero es la cabecera municipal, Santa Fe, la que concentra mayor
número de población, concretamente el 92% del total municipal.
La historia del
municipio se engloba dentro de los avatares atravesados por la Vega de Granada
en sentido genérico. En 1.491 Isabel la Católica ordena la construcción de un
campamento militar para el asedio de Granada, ciudad (Santa Fe) que evidenciara
la firme actitud de concluir definitivamente la reconquista de los territorios
peninsulares. La repoblación posterior de las tierras se efectuará mediante la
venta directa a campesinos castellanos por merced real como pago de servicios
prestados a la Corona.
El casco antiguo
de la ciudad de Santa Fe reproduce la estructura de los antiguos campamentos
romanos, en los que dos calles, que se cortan en ángulo recto, confluyen en una
plaza principal en la que se encuentran los edificios de carácter oficial. El
resto de la trama es de calles rectas y bien ordenadas que conforman un plano en
damero. El núcleo actual se ha desarrollado concéntricamente al asentamiento
originario, a través de un conjunto de barrios en los que, de manera general,
predominan las tramas regulares y ordenadas. Hacia el norte, las edificaciones
han rebasado la autovía que conecta Málaga y Granada. La tipología edificatoria
es muy variada como corresponde a un núcleo de tal extensión y entidad. Junto a
la vivienda tradicional de escasa altura, encalada y con tejado a dos aguas,
conviven la vivienda señorial y, ya en los barrios más modernos, la
plurifamilar en bloque y la unifamiliar exenta o adosada que siguen nuevos
cánones constructivos y estéticos, aproximándose a la llamada tipología chalet.
Son elementos
destacables en el conjunto urbanístico de Santa Fe la Iglesia de La
Encarnación, de estilo neoclásico; la Casa Ayuntamiento de estilo neomudéjar; y
el conjunto de la Plaza Mayor y puertas de acceso a la ciudad.
La agricultura es
la actividad que mantiene la economía del municipio, le sigue en importancia el
sector servicios ya que se encuentra en el área de influencia de la capital
provincial. La actividad agrícola se centra en su rica vega donde se da cita un
variado policultivo (hortalizas, cereales,...) en el que destacan las extensas
choperas que jalonan la vega. En el sector industrial destacan las aserraderos
de madera. Por otro lado, constituye un municipio elegido para vivir por muchos
de los trabajadores que ejercen su actividad en la capital.
El Conjunto Histórico de Santa Fe se encuentra en
la zona central del Oeste de la provincia de Granada y está situado a una
distancia de 11 Km. de su capital y a 242 Km. de Sevilla.
El término al que pertenece limita al Norte con los de
Fuente Vaqueros, Pinos-Puente y Atarfe; al Este con los de Granada y Vegas del
Genil; al Sur con los de Las Gabias y Chimeneas; y al Oeste con él de
Chauchina.
En medio de una zona de gran valor agrícola, la Vega de
Granada, a menos de 2 km. del cauce del
río Genil, y junto a un importante eje transversal de comunicaciones, la
carretera de Granada a Sevilla-Málaga. Su territorio posee suaves pendientes en
dirección Noroeste-Sureste, con el núcleo de población entre los 575 y 584 m.,
que tiene una zona central con menos de 1 m. de desnivel. Sus altitudes más
significativas son: la Plaza de la Constitución, 578,0 m.; la avenida de la
Hispanidad, 581,7 m.; y el Instituto, al sur del Casco, 582,3 m.
Su viario urbano se apoya claramente en la trama ortogonal
originaria de la ciudad , está
constituido por calles rectas y de ancho constante. Gira en torno a dos
calles principales, "Decumanus Máximus", la calle Real
y "Cardo Máximus", las calles Isabel La Católica y Colón, en cuya
intersección se encuentra la Plaza de la
Constitución, que debió ser de Armas, y que sigue siendo un nudo importante de
la actividad del pueblo. Sus manzanas son rectangulares y alargadas en el
sentido Norte-Sur. Las dimensiones de sus manzanas oscilan entre un ancho de 24
m. (6 crujías) a 12 m. (3 crujías) y un largo de 54 metros (16 crujías).
Alrededor del núcleo central aparecen manzanas también de forma alargada, pero
más irregulares, formando una especie de envolvente que constituyen el Arrabal.
La tipología edificatoria predominante es de viviendas unifamiliares adosadas y
algunas plurifamiliares, con edificación intensiva y baja densidad. Hay algunas casas-patio en las cabeceras de
manzanas de doble ancho. Se detectan junto a construcciones de ambiente rural
encaladas, otras de ambiente más provinciano, sobre todo en la Calle Real. Los
monumentos más importantes dentro del Conjunto Histórico son; las Puertas de
entrada a la ciudad: de Granada (Este), de Sevilla (Sur), de Jaén (Norte) y de
Loja (Oeste); y la Iglesia Parroquial de
la Encarnación, todos ellos declaradosMonumentos Histórico-Artísticos. Otros
edificios de interés son la casa del párroco, del siglo XVIII, que ocupa el
solar de la primitiva casa de los Reyes Católicos; el Pósito, fundado por
Carlos III, y varios edificios realizados a principios de este siglo, como el
Ayuntamiento (1923), con tratamiento neomudéjar. Ciudad fundada por los Reyes
Católicos, que establecieron en ella su campamento en 1491. Incendiada pocos
meses después es reconstruida en obra de fábrica. Arruinada en buena parte por
el terremoto de 1809, es reconstruida de nuevo respetándose su traza
originaria. Es el típico ejemplo de
capital de importancia por lo temprano de su fecha y por el motivo de su
fundación, del tipo de ciudades hispano americanas.
Los posteriores desarrollos se han realizado por
"paquetes" de crecimiento.
Predomina fundamentalmente el uso residencial con locales
comerciales y administrativos, especialmente concentrados en la calle Real e
inmediaciones de la Plaza.
Entre sus fiestas destacan el Septenario del Cristo de la
Salud (última semana de Marzo); la Fiesta de las Capitulaciones (16-21 de
Abril); el Corpus Christi; y las Fiestas Patronales de San Agustín (28 de
Agosto). Entre los espacios libres de interés destaca la Plaza Central del
pueblo como centro de reunión de los ciudadanos, quedando enmarcada por los
edificios representativos del Ayuntamiento y la Iglesia. En segundo lugar, y de
menor dimensión y carácter, se encuentran en el interior de cada
"cuarto" una pequeña plaza enmarcada por edificación perimetral.
La forma del núcleo responde a la típica cuadrícula, propia del modelo de
campamento romano y de las ciudades ideales del Renacimiento.
Ubicado
en una de las laderas meridionales de las estribaciones de Sierra Nevada, en la
margen derecha del barranco de Órgiva, su término municipal es el más pequeño
de toda la Alpujarra y cuenta con un único núcleo de población, donde se
localizan la práctica totalidad de sus 288 habitantes. Desde el punto de vista
estructural la Alpujarra constituye un gran sinclinal alpino que separa las
sierras costeras de Lújar y la Contraviesa de Sierra Nevada. El fondo de este
sinclinal es recorrido por el río Guadalfeo, de cuyo valle pueden obtenerse
impresionantes vistas desde el núcleo de Soportújar.
Fue
una antigua alquería de la fértil taha de Órgiva, gobernada por los hijos
cristianizados de Muley Hacén y posteriormente fue cedida a Boabdil. En
1.499 los Reyes Católicos la donan en señorío a Gonzalo Fernández de Córdoba,
el Gran Capitan. Posteriormente, y tras la sublevación de los moriscos
alpujarreños en 1.568, comezó su período de decadencia.
Ubicado
a 945 metros, sus casas descienden sobre una ladera conformando un paisaje
urbano típicamente alpujarreño, como indica su nombre “lugar de soportales”,
gozando desde el pueblo de una extraordinaria vista hacia el valle del
Guadalfeo. Sus escalonadas casas se asientan sobre una red viaria irregular y
quebrada y suelen presentar lastras de pizarra en sus muros y techo plano cubierto de launa impermeable.
En su
patrimonio histórico-artístico sobresalen la antigua iglesia parroquial de
mediados del siglo XVI, aunque reformada en el siglo XIX, destacando en su
interior el retablo barroco del siglo XVIII, además de las ermitas dedicadas a
San Antón y San Roque, sus patronos.
Sus gentes
viven de una agricultura tradicional orientada al autoconsumo, cultivándose
fundamentalmente cereales, hortalizas, frutas, y en menor proporción almendros,
leguminosas y forrajeras. Su población, ante la escasez de recursos, ha optado
por la emigración. Sin embargo el desarrollo en las últimas décadas del turismo
rural ha supuesto un leve factor de reactivación de la economía del municipio.
Villa ubicada
entre los cerros Peña del Águila y Las Umbrías, que se elevan tímidamente al
suroeste del gran macizo de la Contraviesa. Su término municipal se extiende
por la vertiente sur de la citada sierra hasta alcanzar la estrecha llanura
litoral, al pie del mar Mediterráneo. Cuenta con una población de 694
habitantes, distribuidos entre el propio núcleo de Sorvilán (48% del total) y
otras poblaciones como Alfornón en plena Sierra de la Contraviesa, creada por
los bereberes en el siglo XIV, y, ya en la costa, Los Yesos, más relacionada
con La Mamola por su cercanía, y la pequeña Melicena, citada ya en el siglo XII
por el historiador ceutí Al-Idrisi, la cual se sitúa al pie de un alto
cerro cubierto de pinos y coronado por una torre vigía, junto al Peñón de San
Patricio. En la actualidad existe una fuerte tendencia a la concentración del
poblamiento en la franja costera.
Enclavada en el
piedemonte sur de la Contraviesa, Sorvilán perteneció a la taha nazarita del Çehel,
Gran Costa. Hoy forma parte de la comarca natural de la Baja Alpujarra y su
historia está ligada al cultivo del viñedo que en tiempos pasados originó un
activo comercio e impulsó económica y socialmente esta población, sin embargo
en el siglo XIX la plaga de filoxera provocó la destrucción de esta fuente de
riqueza y la consiguiente pérdida de población.
Edificada sobre la
ladera de la Cruz de San Marcos, el núcleo principal de población se encuentra
a media ladera, orientado al mediodía y construido allí para huir de los
ataques de la piratería norteafricana en los siglos pasados. Sus casas
presentan una disposición escalonada sobre una trama viaria sinuosa y empinada
descendiendo por la ladera hacia las huertas. Esta adaptación a la orografía ha
originado una trama muy irregular, de caracter cerrado y clara influencia
árabe. La arquitectura popular utiliza materiales autóctonos como la pizarra y
la launa.
Arquitectónicamente
hay que reseñar como elementos más destacados el templo parroquial de San
Marcos del siglo XVI y restos de un
castillo de época árabe, enclavado a la orilla del mar, en Melicena.
El cultivo
predominante es el viñedo, le siguen el almendro y el cereal, mientras en los
últimos tiempos se extienden los cultivos de huertas en enarenados. Destaca así
mismo su sistema de riegos, establecido por los mozárabes entre los siglos
VIII-IX y mejorado posteriormente por moriscos y repobladores. Al igual que el
resto de los municipios de la Baja Alpujarra, Sorvilán se encuentra a caballo
entre la sierra y el mar. La consolidación del fenómeno turístico en la franja
litoral puede suponer un importante revulsivo para su economía.
Encuadrado
fisiográficamente en la comarca de los Montes Orientales, al noroeste de
Granada, a medio camino entre el río Guadahortuna y el río Píñar, esta
localidad tiene una población de unos 1.240 habitantes concentrados en la
cabecera municipal. Su territorio forma parte de la cordillera Subbética en la
que predomina la llamada montaña media caliza mediterránea de relieve complejo
y gran variedad litológica.
Pueblos
iberos y romanos se establecieron en estas tierras, al igual que visigodos y
musulmanes. Pero sin duda la creación del sultanato nazarí de Granada a finales
de la dominación islámica (siglo XIII al siglo XV), habría de motivar su mayor
auge y significación política, al ser zona de especial valor estratégico,
constituyéndose en la segunda línea defensiva frente al reino de Castilla.
Durante la Guerra de Granada experimentó un general despoblamiento, siendo
conquistada en 1.486 y repoblada por cristianos.
Presenta
un perfil urbano alargado, desarrollándose a ambos lados de la carretera
nacional 324, que lo atraviesa de norte a sur constituyéndose en su principal
eje de ordenación.
Pertenece
a un territorio con un clima continental acusado con precipitaciones no muy
abundantes y que sufre importantes procesos de erosión. La distribución de la
tierra, basada en la amplia propiedad con una agricultura extensiva de secano y
olivar, constituye la base económica de la comarca junto con la ganadería. El
perfil agrario se define, por tanto, en cultivo de olivar en las laderas y en
los fondos de los valles o depresiones amplias extensiones de cereal, así como
leguminosas y girasol. Su cabaña está constituida por ganado cabrío, lanar y
porcino. Abunda la caza menor.
Localizado
entre la cuenca del Guadalfeo y las últimas laderas de la vertiente norte de la
Contraviesa, junto a la rambla de su nombre, aglutina en su núcleo principal el
64% de sus efectivos poblacionales, en tanto que el resto se reparte en
cortijadas, como La Dehesa y Salas-Contraviesa, y en múltiples cortijos
diseminados por el término, que tiene en su conjunto 1.022 habitantes.
Fue
sede de señorío y “estado” en el siglo XVI, debido a su situación en las
proximidades del Guadalfeo y por ser paso obligado para la penetración a La
Alpujarra desde la costa.
Su
paisaje urbano lo forman un conjunto escalonado de casas blancas, apiñadas en
unos cuatro barrios, al pie del Cerro Mercado en la margen izquierda del
Guadalfeo. Su estructura urbana se caracteriza por lo sinuoso y empinado de las
calles y lo irregular de las manzanas. La arquitectura popular alpujarreña,
presente en este núcleo, se caracteriza por la construcción de viviendas
adaptadas a las necesidades de sus moradores (corrales, graneros) y por el
empleo de materiales autóctonos como las lastras de pizarra para la
construcción de muros y la launa para recubrir los techos planos. En algunos
casos, la teja árabe también hace su aparición en la cubiertas.
Conserva
restaurado el edificio mudéjar de su iglesia parroquial dedicada a Ntra. Sra.
del Rosario, junto a la que se levanta un torreón de estilo árabe. Pero lo más
bello que ofrece el núcleo es todo su entorno natural, favorable para la
práctica de senderismo, turismo rural, excursiones, pesca, etc.
Higueras,
almendros, cereales y vid son la base de su agricultura tradicional y de su
gastronomía. El turismo rural, actividad que se está afianzando en los últimos
años, podría llegar a constituir una importante fuente de ingresos para su
economía.
Situado
en un lugar privilegiado sobre la falda suroeste del Mulhacén, en la
confluencia de los ríos Chico y Trevélez y a una altitud de 1.480 metros sobre
el nivel del mar, la máxima de España para asentamientos permanentes, tiene una
población de unos 800 habitantes concentrados en los tres barrios que conforman
el núcleo. Su término municipal se haya enclavado en pleno corazón del Parque
Natural de Sierra Nevada, contando con parajes de gran belleza entre los que
destacan algunos escondidos entre los bosques de frondosas (castaños) y
coníferas que se encuentran en los alrededores del núcleo urbano.
El
origen del pueblo no está muy definido, aunque parece encontrarse en una
antigua alquería árabe perteneciente a la Taha de Juviles, repoblada, después
de la expulsión de los moriscos, por andaluces, gallegos y castellanos.
Es el
núcleo más encumbrado de la Península y está enclavado entre los cerros Piedra
Ventana y Piedra Colorada. Dividido en tres barrios -alto, medio, y bajo- como referencia
su nombre, sus casas se agrupan a lo largo de una extensa y empinada ladera,
poblada de castaños y coníferas, que desciende hasta el valle del río de su
nombre, donde se sitúa el barrio bajo, que ha sufrido el mayor desarrollo
turístico y que, por tanto, es el más moderno y deteriorado en cuanto a
arquitectura vernácula se refiere. Su desordenada estructura urbana tiene
raíces árabes y la arquitectura popular alpujarreña, presente en este pueblo,
muestra casas encaladas realizadas con pizarra y techos planos cubiertos de
launa impermeable.
Posee una pequeña iglesia parroquial que conserva una de las dos imágenes que existen de la Virgen de la Nieves, obra de la escuela de Mena. Como parajes sobresalientes destacan el del río junto al pueblo, la Era de la Cruz en el barrio medio, la Era del barrio alto y el Mirador de la Cruz del Viso. De sus fiestas religiosas destaca la romería de la Virgen de la Nieves que tiene como escenario la cima del Mulhacén y el collado de Siete Lagunas.
Cuenta con los cultivos más elevados de Europa subiendo las labores hasta los 2.500 metros sobre el nivel del mar. Posee una gran extensión de praderas y pastizales para el ganado y abundan los criaderos de truchas de agua dulce en los numerosos cursos fluviales de su término. Pero Trevélez es mundialmente conocido por sus exquisitos jamones, premiados ya en 1.862 por la reina Isabel II. Actualmente la base fundamental de su economía es el turismo rural para el que dispone de una importante infraestructura.
Ubicado
en el límite suroriental de la provincia de Granada, lindando con la de
Almería, su término municipal se extiende por la parte oriental de la Sierra de
la Contraviesa, a la derecha del río Grande. Este asentamiento montañés cuenta
con un núcleo principal de población, pero también con un importante número de
cortijadas dispersas por todo su término municipal, como Los Casimiros, El
Marchal, Los Moras y, sobre todo, La Noria, todos dedicados a una agricultura
tradicional de subsistencia y fuertemente azotados por la emigración. Su
población es de 387 habitantes, el 81% de los cuales se concentran en el núcleo
de Turón.
De
origen ibero-romano, tiene fama de cosechar los mejores higos y almendras de nuestro país. Conocida en tiempos de los romanos con el nombre
de Turaniana, en su historia constan hechos
trágicos de la rebelión de los moriscos y de la última guerra civil.
Aparece
enclavado a 705 metros sobre el nivel del mar y en medio de una pequeña vega al
pie del Calar de Valbuena, presentándose como un oasis entre los desolados secarrales y cerros
que la rodean. Sus casas blancas, escalonadas, sus estrechas y sinuosas calles
y sus manzanas irregulares conforman un paisaje urbano pintoresco.
En lo
referente al patrimonio, posee una pequeña y
sencilla iglesia parroquial edificada en 1.711, reedificada por completo
tras su destrucción durante la Guerra Civil. Además cuenta con una gran ermita
fechada en 1.836 y dedicada a San Marcos, su patrón. Pero a Turón hay que ir
expresamente a descubrirlo ya que no es paso para ningún otro pueblo ni es
divisado desde otros, puesto que lo ocultan los cerros que lo rodean.
Su
población vive de la agricultura, en la que destacan tres cultivos propios del
secano mediterráneo: el almendro, la higuera y la vid, con poca presencia del
regadío. Ha sido víctima de la emigración, primero hacia Cataluña y luego,
masivamente, hacia los invernaderos de El Ejido y sus alrededores.