PASTOR. Justo, como no podía ser de otra manera, rodeado de su
rebaño de cabras en pleno campo.
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JUSTO Terrón Haro nació en Dúrcal en el año 1924. Cuando cumplió los
seis años de edad comenzó a ayudar a sus padres en el oficio que ellos
desempeñaban: el de pastor de cabras. Y desde entonces no ha dejado de
ejercer su oficio por sierras, ramblas, secanos y bancales.
Hace unos días mientras realizaba su trabajo en el paraje rural de El
Picón, a la sombra de un árbol, Justo recordaba que cuando él era joven
«en Dúrcal había muchas personas que se ganaban la vida como yo. Ahora
en cambio los pastores que existen en mi pueblo se pueden contar con los
dedos de una sola mano y seguro que sobran varios».
El dicharachero, andarín y astuto Justo Terrón guardó durante muchos
años, además de su rebaño, una gran piara de cabras que superaba el
medio millar de cabezas. Estas cabras que proporcionaban leche diaria a
sus dueños eran propiedad de muchísimas familias de Dúrcal. «Recuerdo
que a cambio de sacarlas por los campos para que comieran recibía cada
mes unos dinerillos muy estimables y respetables».
Al
monte
Justo relata cómo cada cabra «salía de la casa de sus dueños cada
mañana por sí sola al llamado consejo. Se concentraban en plazoletas y
en otros lugares del casco urbano. «Acto seguido cuando llegaba la hora
con la ayuda de mi familia yo me encargaba de reunir todos los animales
en un mismo sitio tras realizar un recorrido repleto de fuertes pitadas.
Más adelante cuando estaba la manada completa emprendía mi rutinaria
caminata con los utensilios propios de un pastor y alguna que otra
vianda para llegar al monte o junto al río. Al atardecer volvía con las
cabras a la localidad e incluso en centenares de ocasiones con algún
recién nacido choto entre mis manos».
Justo, que detesta envejecer en un sillón viendo la televisión, asegura
que mientras Dios le dé salud y fuerzas «seguiré siendo pastor en
activo, porque me gusta hasta más no poder ser cabrero, cuidar mi
pequeño rebaño y estar en contacto con el mundo rural en plena
naturaleza».