
Siempre que alguien me pregunta por el lugar que considero más fascinante, el paraje que contiene el gran tesoro de Granada, siempre contesto impertinente y vehementemente, lo mismo. Nunca tengo duda al respecto, y siempre digo que no se trata de la Alhambra o del Albaicín, sino que se trata de Sierra Nevada, “la sierra”.
Lugar austero y desolado, sobrio y severo, y a la vez frágil y delicado capricho de la naturaleza. Territorio azotado por la sequía en verano y por el frío todo el año. Lugar inhóspito como pocos, y si fuera poco, el viento fustiga las rocas imperturbables y a todo aquel que se atreva a desafiarlo. Modesta anfitriona que provoca en sus invitados, la irremediable e irreversible exigencia, la cautivadora y tentadora necesidad, de soñarla.
Ahora soplan otros vientos, las piedras hablan en su silencio y los diarios en su caligrafía. Me cuentan que esos vientos, le traen noticias nada halagüeñas. Se refieren a los proyectos de construcción de ampliación de la estación de esquí en las altas cumbres del corazón de la sierra.
No se si tal proyecto se llegará a plasmar. Yo ofrezco estas fotos y mi esfuerzo en pos de la conservación y el uso racional de la sierra, y si sirven para concienciar e incrementar a los enamorados por la sierra, me doy por satisfecho. Si por el contrario solo sirven para dejar testimonio de lo que existió y ya no existirá, espero que por lo menos valga para que la generaciones venideras nos lo puedan echar en cara a los que quedemos para contarlo. A todos cuantos lloramos pedidas tales como el Palacio de los Echevarría, el devenir del tiempo nos trae la oportunidad de demostrar que no solo sabemos lamentarnos, sino que ya hemos aprendido bien la lección y que sabemos levantarnos.
Tengo la intención de seguir haciendo fotos de casi todos los lugares de la sierra.
Muchas gracias a Mancomunidad por ofrecer esta ventana a los amantes de la montaña y a todos vosotros por vuestra atención. Si necesitáis cualquier cosa, no dudéis en contactar a través de este correo red_durcal@yahoo.es e incluso si deseáis las fotos en su tamaño real (1600 por 1200).
Un saludo cordial, Joaquín Terrón