
Sacado de El Independiente de Granada
Otro proyecto en información pública que ocupará zonas de sierra son los tres parques eólicos previstos por la empresa Villar Mir Energía en las sierras de Albuñuelas y Los Guájares, y que van incluidas en la concesión de la planta hidroeléctrica reversible, de bombeo, proyectada en la presa de Rules.
Cada parque tendrá 5 aerogeneradores de 150 metros de diámetro y más de 100 metros de altura, que, contando la longitud de las aspas en su punto máximo de elevación, serán muchos metros más.
Los tres parques ofrecerán una potencia máxima de 74 Mw (en la provincia hay ahora mismo 21 parques eólicos que generan algo más de 400 Mw de potencia eléctrica). Y estarán enclavados en una zona que ya cuenta con numerosas turbinas eólicas: Padul, Lecrín, Lanjarón, Nigüelas..., hasta seis parques eólicos se encuentran en un radio de pocos kilómetros. El propio estudio de impacto medioambiental reconoce el "efecto acumulativo" de tantos molinos de viento en la misma comarca, lo que acentuará el impacto visual.
Dos de los parques, denominados Mizán y Vico, con sus cinco turbinas eólicas cada uno, se distribuirán por la Sierra de los Guájares, mientras que el tercero, Zaza, ocupará la zona de cumbres de la llamada cuerda de la Chinchirina, una zona montañosa que empieza justo encima de Pinos del Valle, en la ermita del Cristo del Zapato, y termina en el pico Giralda, el más emblemático de Albuñuelas (1.431 metros de altitud).
Cuerda de la Chinchirina, en la Sierra de Albuñuelas, donde se ubicarán las cinco turbinas del parque Zaza. INDEGRANADA
Zonas de cumbres (arriba, el alto del Quemado Blanco), pobladas de pinos, donde se instalarán aerogeneradores del parque eolico Zaza. INDEGRANADA/PEPE ROSINO
Desde esta línea de cumbres partirá una línea de evacuación hasta la futura subestación eléctrica de Saleres, en pleno Valle de Lecrín.
El estudio de impacto ambiental de estos parques reconoce que "desde varias zonas urbanas serán visibles los nuevos parques y al menos uno de los parques preexistentes, no obstante, se trata de núcleos de baja población por lo que aportarán pocos observadores potenciales", justifica el documento, que infravalora a los habitantes de la comarca, como si el impacto visual solo tuviera importancia junto a una gran urbe. ¿Acaso los residentes y turistas del Valle de Lecrín merecen ver alterado su paisaje solo tener una escasa población?
En cuanto al impacto sobre los ecosistemas, "la pérdida de hábitat generada se considera compatible con la conservación del ámbito de estudio", dice el informe. En vegetación, el estudio de impacto medioambiental dice que los aerogeneradores se sitúa "en zonas de pastizal y matorral", aunque lo cierto es que, por ejemplo, el parque eólico Zaza se ubicará e una zona de cumbres plagada de pinos.