
Fue construida entre 1561-63 por el albañil Luis de Morales y el carpintero Francisco Hernández
Fue quemada en la rebelión afectando a la armadura. Tuvo que ser rehecha a principios del S. XVII, siendo tasada en 1605 por Ambrosio de Vico. Como testimonio de esta reparación se labraron dos escudos con las armas del arzobispo Castro, quedando uno de ellos en el lateral derecho de la nave
Ha tenido varias reparaciones. En 1716 se hace la sacristía y en 1746 se hace de nuevo el campanario. Años después otras obras en las paredes, tribuna y tejado
El sagrario con manifestador lo hizo Alejandro Salmerón y lo doró Miguel de Aranda en 1766
En 1872 Francisco Contreras redacta una memoria para reparar los tejados
La última obra importante es tras el terremoto de 1884, en el que se hace de nuevo la torre
Tiene una nave casi cuadrada con altar sin diferenciar y cubierta de armadura sencilla de limabordón, con tres tirantes dobles sobre canes de cartón recortado. La tablazón es lisa
Tiene una amplia tribuna a los pies sobre puntales, tomo muy tosco y elemental
Los muros de ladrillo y mampostería
La torre es un simple cuerpo de campanas que se levanta a la derecha de los pies
