El deslizamiento se produjo en Marzo de 2001 en la ladera de Rías, afectando a la Autovía A-92 a su paso por el término municipal de Diezma. Con unas dimensiones aproximadas de 500 m de longitud y 150 m de anchura y una profundidad entre 10 y 30 m, involucró un volumen superior al millón de m3 (Yesares et al., 2004). La masa deslizada ocupó el arcén y un carril de la calzada de la autovía en sentido Granada-Guadix. En días posteriores el movimiento continuó, sobrepasando la mediana de la carretera (Figura 16).
El principal factor desencadenante de la inestabilidad de la ladera fueron las intensas precipitaciones ocurridas en los días anteriores. Las zonas más superficiales del terreno estaban altamente saturadas en agua. Entre los factores condicionantes destacan los hidrogeológicos, estructurales y litológicos.
Según Yesares et al., (2004), el deslizamiento fue un movimiento complejo, mostrando en su parte superior un carácter rotacional múltiple, mientras que en su parte inferior dicho movimiento se transformó en un flujo. Las lecturas de inclinómetros confirmaron la existencia de múltiples superficies de deslizamiento a diferentes profundidades, con inclinación inferior a 10°.
El control litológico del deslizamiento de Diezma es obvio, ya que se trata de una formación arcillosa que aparece de forma característica a lo largo de toda la banda en la que aflora el contacto entre los dos dominios paleogeográficos principales que constituyen las Cordilleras
Béticas, las Zonas Internas y Externas, afectada por numerosos deslizamientos en diferentes localidades. Los materiales deslizados son unas arcillas margosas que incluyen bloques de diversas litologías, tales como calizas y arenas gruesas. Una característica importante de estos materiales es la presencia de niveles finos de arcillas del grupo de las esmectitas; las superficies de deslizamiento se suelen situar justo sobre estos niveles. A base de esta formación se encuentran los materiales maláguides, que constituyen su basamento.

Figura 16. Vista de la zona de pie del deslizamiento de Diezma, con la masa
deslizada invadiendo la autovía A-92. Foto realizada una semana después del
deslizamiento (Foto: J. M. Azañón).