Mapa de finales del XIX

A la vista de este plano de finales del siglo XIX, lo primero que apreciamos es que El Padul ya desde antiguo se desarrolla como un solo núcleo poblacional que va acrecentándose con el tiempo en torno a  un núcleo central que será la iglesia y sus diferentes plazas. Podemos pues hablar de que en el pueblo no se aprecian, como ocurre en otras localidades,  diferentes barrios separados que acaban uniéndose, sino un todo dentro del cual incluso tampoco existen grandes espacios verdes de tierras de labor.

La localidad es atravesada longitudinalmente, de noroeste a sureste, por la Carretera de Granada a Motril que pasa prácticamente por el centro. En su configuración es importante su localización geográfica, en la falda del cerro, que por un lado va a obligar el trazado de las calles (algunas con grandes pendientes) y por otro va a cercenar las posibilidades de desarrollo y expansión en dirección norte debido a lo escarpado del terreno hecho que obliga a su ampliación por las eras o por la vega..

Se aprecia un desarrollo anárquico en la construcción de viviendas dato que se refleja en sus calles estrechas, retorcidas y sus múltiples callejones y calles sin salida, lo que demuestra una ausencia total de planificación urbanística propia de épocas pasadas. La mayor parte continúan hoy día con los mismos nombres que a finales del siglo XIX.

Entrando desde la carretera de Granada el límite del pueblo era la ermita de San Sebastián y la haza de las monjas y el final, el Calvario de la Glorieta (ante él viajeros y transeúntes rezaban sus plegarias para la buena ventura del camino) Por la zona sur, de la vega, el pueblo se extendía hasta lo que hoy es la avenida de Andalucía que se trazó para el paso de la N-323 ya que las necesidades del tráfico hacían necesario el desdoble pues la  Calle Real no podía soportar técnicamente dicho tráfico. El lavadero y la calle Abenamar hasta la Glorieta marcaban el límite.

Por el oeste las eras llegaban hasta la Calle Cubos (hoy calle Molino) ocupando lo que hoy es el Mercado, Colegio S. Sebastián etc. Por el norte, como ya dijimos antes, llegaba hasta donde era posible la construcción de viviendas o excavación de cuevas, que coincide más o menos con el límite actual.

Por último reseñar que el plano cuenta con una leyenda sobre la ubicación de la Iglesia, Ayuntamiento, Cuartel de la Guardia Civil y Escuelas de Niños y Niñas.

Plácido Molina