Me es grato poner en su conocimiento y a través de este comunicado que el nombre de GRANADA es un acrónimo ibérico que en español significa: LA MADURA. Metafóricamente lo es justo en el sentido de ser LA BIEN ESCOGIDA o LA MEJOR. Me hago cargo de que esta afirmación les deje atónitos, no puede ser de otro modo; pues voy a transmitirles una epistemología que ha estado inédita durante miles de años. Esta novedosa teoría del conocimiento tiene un razonamiento que se puede sustentar empíricamente.
A continuación el estudio que acompaña a este comunicado pormenorizará con detalle por qué este topónimo de Andalucía se denominó de este modo. Y es que sobre la etimología de Granada se han apuntado teorías que siendo defendibles en base a la historiografía actual, al no estar debidamente alfabetizados en la escritura ibérica se nos privó de respuestas relevantes a grandes incógnitas en cuanto a la civilización de nuestros ancestros ibéricos. De todos modos, entiéndase no es queja; descifrar la lengua ibérica en Abril de 2012 me permitió averiguar muchos de estos tan interesantes asuntos y además por vez primera hacerlo desde las primigenias fuentes ibéricas.