
Es el proceso individualizado de orientación profesional, donde el técnico y desempleado acuerdan los pasos a realizar para conseguir un óptimo desarrollo del itinerario de inserción profesional. Su objetivo es facilitar el desarrollo de los recursos y competencias del usuario que le permitan identificar opciones, elegir entre las mismas, tomar decisiones para planificar actuaciones y evaluar sus resultados de forma autónoma.
Son una serie de entrevistas (de 1 a 6) y entre las cuales cabe la realización de actividades y acciones acordadas entre orientador y usuario (formación, Escuelas Taller…).
En principio, podría incorporarse cualquier persona interesada en conseguir un puesto de trabajo. Partimos de la base de que los desempleados están potencialmente capacitados para conseguir un empleo, las circunstancias profesionales y psicosociales que presenta cada persona determinan un itinerario de inserción con cierto grado de dificultad que, en algunos casos, precisa de un apoyo externo para poder conseguir sus objetivos profesionales.