El Ducado de Dúrcal

El Ducado de Dúrcal, es un título nobiliario español, creado el 25 de noviembre de 1885 por el rey Alfonso XII de España, para su pariente Don Pedro de Alcántara de Borbón y Borbón. Su nombre, proviene del municipio del mismo nombre, Dúrcal, provincia de Granada, ubicado en la comarca del Valle de Lecrín.

Don Pedro de Alcántara de Borbón y Borbón (1862-1892) era el hijo segundogénito del Infante Sebastián Gabriel de Borbón y Braganza, bisnieto del rey Carlos III, cuyos hijos, a pesar de su parentesco con el rey Alfonso XII, no recibieron el tratamiento de Infantes de España. Dos de los cuatro hermanos de don Pedro recibieron asimismo sendos títulos, uno el ducado de Ansola y el otro el ducado de Marchena. Un tercer hermano rechazó cualquier concesión nobiliaria, mientras que el benjamín falleció joven.

Con la caída de la reina Isabel II de España en 1868, estos tres hermanos quedaron en una posición económica lamentable, y fue el esposo de la reina destronada, Don Francisco de Asís, quien se hizo cargo de ellos, pagándoles un internado en París. Con la llegada al trono español de Alfonso XII a finales de 1874 se les concedió a los tres hermanos sus respectivos títulos y se propició para cada uno matrimonios ventajosos, aunque fuera del círculo de la realeza europea.

Biografía de Don Pedro de Alcántara de Borbón y Borbón 1º duque de Dúrcal

Don Pedro de Alcántara era el hijo segundogénito de don Sebastián Gabriel y de doña María Cristina. Nació en Madrid en 1862 durante el reinado de su tía Isabel II, prima y cuñada de su madre. Fue bautizado con los nombres de Pedro de Alcântara María de Guadalupe Teresa Isabel Francisco de Asís Gabriel Sebastián Cristina y su padrino fue el Emperador Pedro II de Brasil.

Tras el exilio de su familia en Francia (1868) y la muerte de su padre (1875), don Pedro de Alcántara y sus hermanos fueron criados por Alfonso XII, ya que su propia madre, la infanta doña María Cristina, no podía hacerlo. Don Pedro de Alcántara, al igual que sus hermanos, fue educado en Madrid y Viena, al igual que lo había sido su primo el rey.

Don Pedro de Alcántara se casó el 6 de abril de 1885 con María de la Caridad Madan y Uriondo, nacida en Guantánamo, el 19 de septiembre de 1867, hija de Juan Antonio Madan y Uriondo, General de los Reales Ejércitos, procedente del Real Cuerpo de Infantería, Comendador de la Real y Distinguida Orden de Carlos III y de la Real Orden Americana de Isabel la Católica, y de su prima hermana, Francisca de Uriondo y de Saavedra. La noble familia de Madan (u O'Madan) era originaria de Waterford, Irlanda, cuyos descendientes se asentaron en Canarias con motivo de las persecuciones de las que fueron víctimas los católicos tras la caída de la dinastía Estuardo. Un tío paterno de María de la Caridad, Don Ramón Madan y Uriondo, Comandante de Infantería y Caballero Gran Cruz del Mérito Agrícola, fue creado en 1911, marqués de Arucas. El propio don Pedro de Alcántara recibió el título de Duque de Dúrcal el 23 de enero de 1885 por voluntad de su primo, el rey Alfonso.

El duque de Dúrcal no fue un hombre políticamente relevante, y al igual que su hermano mayor, no fue un hombre de gran intelecto. Su matrimonio también fue un fracaso, aunque tuvo tres hijos que fueron educados en España y Francia. La familia residió principalmente en París. Allí falleció con tan sólo 30 años de edad, en 1892. Su viuda contrajo matrimonio posteriormente con don Luís Fernando de Bessières y Osorio Calbache, y falleció en 1912 en Berlín. Su hijo, don Fernando Sebastián, fue segundo duque de Dúrcal. La actual duquesa de Dúrcal es doña María Cristina Patiño y de Borbón, bisnieta de don Pedro de Alcántara.


El Padre del 1º Duque de Dúrcal

Su padre Sebastián Gabriel de Borbón y Braganza (en portugués Sebastião Gabriel de Bourbon e Bragança) (4 de noviembre de 1811 -13 de enero de 1875), fue un infante de España y Portugal conocido por su inicial apoyo al carlismo y su participación en la Primera Guerra Carlista. (El infante don Sebastián Gabriel era el único hijo del infante luso-español Pedro Carlos de Borbón y de la princesa portuguesa María Teresa de Braganza, Princesa de Beira)

Problemas sucesorios en la corona española y matrimonio

La situación en la corte madrileña fue muy tensa durante los últimos años de reinado de Fernando VII. El rey, tras enviudar por tercera vez, contrajo matrimonio con su sobrina, la Princesa napolitana María Cristina de las Dos Sicilias. La pareja tuvo dos hijas, Isabel y Luisa Fernanda. Tras varios tejemanejes e intrigas, se acordó que la heredera al trono fuese la pequeña Isabel y no su tío Carlos, como se pensó hasta entonces.

No obstante, la llegada de la princesa napolitana trajo consigo una buena noticia para don Sebastián Gabriel, que se casó el 25 de mayo de 1832 en Madrid con una de las hermanas pequeñas de la reina, la princesa María Amalia de las Dos Sicilias. (Hermana de María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, mujer de Fernando VII)

Pronto surgieron dos facciones en Palacio debido a la sucesión, y la madre de don Sebastián Gabriel, (María Teresa de Braganza) muy conservadora, apoyaba a su cuñado don Carlos en su lucha por el trono. Tras la muerte de Fernando VII en 1833 y el comienzo de la regencia de doña María Cristina, doña María Teresa y los demás partidarios del infante Carlos fueron expulsados de España.

No obstante, don Sebastián Gabriel permaneció fiel al difunto rey y a Isabel II, que contaba sólo tres años en el momento de su ascensión al trono.

Su madre, doña María Teresa, comenzó entonces una larga correspondencia cargada de chantaje emocional para hacer cambiar a su hijo de bando, a pesar de que su esposa, doña María Amalia, era fiel a la causa carlista.

Activismo carlista de Sebastián Gabriel

Poco duró la fidelidad de don Sebastián Gabriel, que bajo un pretexto falso se fue a Barcelona y de allí a Nápoles, a la corte de su cuñado. Regresó a la ciudad condal para dirigir una campaña militar que acabó por fracasar, y de nuevo tuvo que volver a la capital napolitana. De allí pasó a Leybach, donde se reunió con don Carlos y su familia, incluida su madre, la princesa de Beira. Disfrazado de comerciante inglés, don Sebastián Gabriel entró de nuevo en España por la localidad de Zugarramurdi, donde se le nombró ayuda de campo de don Carlos y más tarde pasó a la jefatura del ejército carlista.

El infante participó en la batalla de Oriamendi (1837), así como en Huesca y Barbastro, sitió Bilbao y llegó a Castilla la Nueva. En 1838 su madre, la princesa de Beira, se casó en Azcoitia con don Carlos, convirtiéndose así en reina de los carlistas. En 1839 acabó estrepitosamente la Primera Guerra Carlista, y don Sebastián Gabriel residió en Nápoles con su esposa, donde se concertó el matrimonio de Carlos Luis de Borbón y Braganza con doña Carolina de Borbón-Dos Sicilias y Borbón.

Regreso a España

Tras el fallecimiento de don Carlos en 1855 y de su propia esposa en 1857, don Sebastián Gabriel comenzó a plantearse su regreso a España. Su matrimonio no había dejado descendencia, y el ex infante (pues había perdido sus títulos cuando se enroló en el ejército carlista) escribió a su prima, la reina Isabel II para rogar el permiso necesario para instalarse de nuevo en Madrid.

Su llegada estuvo marcada por la acritud de su madre, que no le perdonó la traición de abandonar la causa carlista, y más aún cuando don Sebastián Gabriel contrajo segundas nupcias con la hermana pequeña del rey consorte, Francisco de Asís de Borbón, doña María Cristina de Borbón y Borbón, a quien las malas lenguas apodaban la infanta boba por sus pocas luces intelectuales y su sonada fealdad.

Desde entonces don Sebastián Gabriel, que fue restituido en sus honores de infante de España, vivió tranquilamente en la corte, al margen de las maquinaciones carlistas y siendo siempre fiel a su sobrina y ahora concuñada. Se dedicó a numerosas buenas obras y se convirtió en un personaje muy popular en la corte. En 1861 se le restituyó una valiosa colección de arte que le había sido incautada en 1835; entre sus tesoros se contaba el ahora famoso Bodegón de caza, hortalizas y frutas de Juan Sánchez Cotán.

Exilio y muerte

En 1868 una revolución destronó a su sobrina, y don Sebastián tuvo que abandonar una vez más España con su familia, pasando a residir en París. Apoyó a su sobrino, Alfonso XII, en su lucha por el trono español tras la abdicación de su madre en 1873. La muerte de la princesa de Beira en 1874 minó su salud, y falleció en Pau, Francia, el 13 de febrero del año siguiente.

Hijos

De su primer matrimonio con la Princesa María Amalia de las Dos Sicilias no tuvo hijos.

De su segunda boda con María Cristina de Borbón y Borbón tuvo cinco hijos que vivieron muy distintos destinos; ninguno recibió el título de infante de España, pero tres fueron creados duques por su primo Alfonso XII:


Carlismo

Movimiento sociopolítico español, derivado del pleito sucesorio sobrevenido a la muerte de Fernando VII, ocurrida el 29 de septiembre de 1833, que enfrentó a los partidarios de los derechos al trono de:

El principio de legitimidad dinástica, resumido en el lema ‘Dios-Patria-Rey’ que simbolizaba el imaginario de una monarquía católica autoritaria, se acompañaba, entre otros ingredientes, de un componente foralista (defensor de un ordenamiento jurídico y político propio referido a un fuero anterior) amparado en la descentralización del Antiguo Régimen rechazada por el liberalismo uniformador.

Así se explica la permanente confusión entre la defensa política de unos derechos dinásticos y la de un modelo socioeconómico adaptado a las principales zonas de sublevación (Cataluña, Navarra, País Vasco) y reacio a desaparecer. El apoyo a la causa carlista del campesinado y de amplios sectores de la baja nobleza y del clero ahonda en esta interpretación defensiva de un mundo tradicional, mayoritariamente rural que, al ver resquebrajarse sus libertades ante el centralismo liberal, defendió unas determinadas formas de propiedad y de tenencia de la tierra, unos vínculos de protección, un régimen de impuestos, así como unas específicas pautas de conducta y sociabilidad.

Pretendientes carlistas