Trabajo de Juan Félix García Pérez
Paisajes históricos del área norte del Valle de Lecrín de la época Nazarí a la conquista castellana. También de J. Felix García Pérez
Otra obra del autor: "Diseños hidráulicos de origen medieval en la zona norte del valle de Lecrín: Transformación histórica de los agroecosistemas de regadío de la alquería de Dúrcal"
Sistemas de regadío tradicional del Padul y su Laguna. Jenny Pérez Marrero e Isabel Bestué Cardiel
Arqueólogo y doctorando en Historia Medieval y Antropología en la Universidad de Granada. Desarrolla su actividad investigadora sobre Arqueología del Paisaje en el ámbito de la arqueología medieval, con especial dedicación al estudio de los sistemas hidráulicos de origen andalusí en el contexto del Valle de Lecrín, en la provincia de Granada. Entre sus publicaciones cabe destacar «Los sistemas hidráulicos y su evolución en el Valle de Lecrín: diseño de espacios irrigados y modalidades de riego tradicionales en La alquería de al-Badül», al igual que sus aportaciones en reuniones científicas como «Trasformación de la practica agrícola nazarí después de la conquista castellana en el contexto del Valle de Lecrín», presentada en la III Reunión Científica del proyecto «El análisis de los paisajes históricos de al-Andalus a la sociedad castellana».
El presente trabajo es fruto de sus investigaciones realizadas para la obtención del DEA en el programa de doctorado Historia y Antropología en la Universidad de Granada.
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A lo largo de estas páginas hemos podido recuperar en gran parte la realidad de la antigua alquería de al-Badul, tanto en el ámbito económico, como en el social, agrícola y cultural, mostrando los modos de vida de sus gentes desde la Edad Media hasta nuestros días. Se ha reflejado la morfología del paisaje y del territorio utilizando para ello las informaciones contenidas en las diversas fuentes documentales e historio- gráficas, complementado todo ello, en la medida de lo posible, con las aportaciones de la arqueología.
La plasmación del contexto medieval de la alquería ha podido ser fundamentado gracias a las aportaciones de fuentes arqueológicas de época preislámica. Desde ese punto cronológico, hemos avanzado descubriendo el modo de ocupación del territorio a lo largo de los diferentes periodos históricos, comprendiendo los procesos que llevaron a los habitantes de Padul a tomar una serie de decisiones que modificaron su entorno para obtener el máximo aprovechamiento en su beneficio. El aumento de las superficies de cultivo, tanto de regadío como de secano, evidencia esta evolución caracterizada por unos niveles crecientes de complejidad.
Resumiendo, queda demostrada la existencia de asentamientos tardo-romanos, probablemente en forma de villae, a lo largo de toda la Depresión de Padul, circundando la zona inundada que ocupaba la laguna. La tradición romana se basaba en una ocupación del territorio muy diseminada y centrada en los cultivos de la tríada mediterránea (olivo, vid y cereales); pero con la llegada a la Península de la nueva cultura árabe, el regadío se impone como forma de aprovechamiento de las tierras. A partir de esa fecha, cambia por completo el modo en que se entiende el paisaje y su explotación. Ello supone la transformación del entorno, porque los regadíos exigen de una serie de infraestructuras que posibiliten la conducción del agua hacia los espacios de cultivo, esto es, pensar el paisaje. Aparecen los pagos de riego o bien se amplían los ya existentes aumentando con ello la producción de cultivos y aprovechando de una forma más eficiente los recursos disponibles.
Y todo este proceso se lleva a cabo por la comunidad islámica asentada en la zona mientras tenemos conocimiento de que la población autóctona de tradición cristiana continúa viviendo en la alquería. Los cristianos ocupan una zona periférica a los musulmanes, en el pago de las Fuentes Bajas al menos hasta finales del siglo XII, coincidiendo con la expulsión que llevaron a cabo los almorávides en todo el reino de Granada. A partir de este momento, no tenemos constancia documental ni arqueológica de la pervivencia de elementos cristianos en Padul. Suponemos que únicamente los musulmanes continuaron viviendo en el territorio de la alquería hasta que los Reyes Católicos conquistaron Granada. Será durante el periodo que dura esta contienda cuando tenemos noticias documentales debido a las referencias contenidas en las crónicas de la conquista y en documentos referidos a la misma.
Gracias al Libro de Apeo de Padul y de otros documentos coetáneos a esta fuente, hemos podido desvelar la realidad de la alquería medieval desde las postrimerías del siglo XV hasta nuestros días. La delimitación de los diferentes espacios de Padul, así como sus usos han quedado evidenciados mostrando la utilidad de las fuentes documentales cristianas para el estudio de la sociedad islámica nazarí. Durante este periodo convulso, la alquería se ve sometida a sucesivos asaltos y ocupaciones que diezman la población, esquilman sus árboles y destruyen sus campos. Una vez finalizada la guerra, llegan a la población pobladores cristianos que se convierten en vecinos de los habitantes mudejares o moriscos a partir de 1501. Lógicamente, los cristianos aprenden las tradiciones y usos de trabajo del campo moriscos y todos ellos son plasmados en el mencionado libro de Apeo.
Gracias a estos documentos conocemos la realidad social de Padul en el siglo XVI, porque la descripción de la toma de posesión de los bienes de los moriscos, evidencia que se trataba de un tipo de sociedad eminentemente occidental. Unas familias con pocos miembros, con propiedades muy diseminadas por toda la alquería y que son similares a las de los nuevos pobladores que llegan desde tierras cristianas y que paulatinamente se imponen como elemento dominante en la población. Pero la población morisca desaparece de la alquería tras la sublevación de 1569 y con ella, se pierden para siempre algunas de sus tradiciones. Apenas hemos podido recuperar aquellos aspectos relacionados con el poblamiento y la explotación de las tierras de riego y de secano.
La investigación ha realizado un análisis comparativo con la realidad del pueblo plasmada en el Catastro del Marqués de la Ensenada, de 1751 y del Apeo de 1571. Con ambos documentos hemos podido realizar un estudio sobre la evolución de la ocupación y explotación del territorio de forma que se recoge como se amplían drásticamente los pagos dedicados al regadío debido a la construcción de la Acequia de los Llanos así como el significativo incremento que experimenta el secano. Será en 1780, cuando se deseca la laguna y se ponen en cultivo las últimas tierras que quedaban inundadas en la vega. A partir de este momento, no se modifica el regadío de Padul hasta su paulatino abandono a partir de los años sesenta del siglo XX conformándose el paisaje campesino que ha caracterizado al pueblo hasta fechas muy recientes.
El futuro estudio en profundidad de aspectos contenidos aquí tales como la toponimia, los yacimientos arqueológicos o las posibles nuevas fuentes documentales, aportarán nuevas líneas de investigación, las cuales se complementarán con el estudio globalizado de la alquería medieval de Padul, inserta en el contexto del Valle de Lecrín y en las inmediaciones de la ciudad de Granada.
Estela de Florite (1051). Padul, pago de las Tabernillas. Museo Arqueológico de Granada. Núm. de registro 1634 (cf. Lám. C) 1880
Silla núm. 33 de la catedral de Toledo. Tabla de Maese Rodrigo, 1493
Mapa de Padul. Marqués de Ensenada. 1750
Plano 1
Acequia de los Hechos: datación del siglo XVII-XIX.
Acequia de los Llanos: datación del siglo XVII-XVIII.
Acequia de Marchena: datación anterior al siglo XVI.
Plano 2
Sistema de la Fuente del pueblo: datación anterior al siglo XVI.
Sistema de Tabernas: datación interior al siglo XVI.
Sistema de al-Ancón: datación anterior al siglo XVI.
Plano 3
Fuente del Mal Nombre: ampliación del siglo XVIII.
Las Madres: finales del siglo XVIII.
Acequia de Tabernas: al-Agia y Marcharguacil: datación anterior al siglo XVI.
Trabajo de Juan Félix García Pérez